Síndrome de la cola de caballo. Artículo monográfico

1 junio 2024

AUTORES

  1. Daniel Serrano Dolado. Grado en Enfermería. Hospital Nuestra Señora de Gracia. Zaragoza.
  2. Isabel Florido Forero. Grado en Enfermería. Hospital Nuestra de Gracia. Zaragoza.
  3. Andrea Olivera Nogues. Grado en Enfermería. Hospital Royo Villanova. Zaragoza.
  4. María Pérez Galindo. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  5. Natali Mercur. Grado en Enfermería. Hospital Universitario San Jorge. Huesca.
  6. Sara Fabregat Ruiz. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

 

RESUMEN

El síndrome de la cola de caballo se produce cuando el haz de nervios que se extiende desde la parte inferior de la médula espinal está comprimido o dañado, siendo la causa más frecuente de este síndrome una hernia de disco. Dicho síndrome se denomina de esta manera debido al aspecto de cola de caballo que adquiere el haz de nervios que se extiende desde la parte inferior de la médula espinal a través de las vértebras inferiores y sobre el hueso situado en la base de la columna (sacro). Se trata de una urgencia quirúrgica, la cual, si no se trata de manera urgente, puede dar lugar a daños irreversibles.

PALABRAS CLAVE

Síndrome cola de caballo, lumbalgia, hernia discal.

ABSTRACT

Cauda equina syndrome occurs when the bundle of nerves extending from the bottom of the spinal cord is compressed or damaged, with the most common cause of this syndrome being a herniated disc. This syndrome is named this way because of the horsetail appearance that the bundle of nerves that extends from the lower part of the spinal cord takes on through the lower vertebrae and over the bone located at the base of the spine (sacrum). This is a surgical emergency, which if not treated urgently, can lead to irreversible damage.

KEY WORDS

Cauda equina syndrome, low back pain, herniated disc.

DESARROLLO DEL TEMA

La columna vertebral está formada por huesos individuales llamados vértebras, las cuales se disponen por toda la espalda hacia abajo y conectan el cráneo con la pelvis. Estos huesos protegen los nervios que salen del cerebro y bajan por la espalda para formar la médula espinal. Las raíces nerviosas son nervios grandes que se desprenden de la médula espinal y salen de la columna por cada vértebra, las cuales están separadas por almohadillas planas llamadas discos intervertebrales, que suministran amortiguamiento a la columna vertebral y espacio entre las vértebras1.

Se llama cola de caballo a la parte terminal de la médula espinal, un lugar desde donde salen múltiples raíces nerviosas encargadas de recoger la sensibilidad de la zona de las extremidades inferiores y del periné, llevando la inervación necesaria para el movimiento de las piernas y de los órganos localizados en la pelvis. Esta parte se encuentra protegida por las últimas vértebras lumbares y el sacro2.

El síndrome de la cola de caballo se produce cuando existe un daño de múltiples raíces nerviosas que salen desde este lugar (entre la segunda vértebra lumbar y la quinta vértebra sacra; L2-L5), en general debido a la compresión de dichas raíces nerviosas por diversas enfermedades. Es una situación que requiere tratamiento urgente, generalmente mediante cirugía. No obstante, es una entidad poco frecuente, pero que puede dejar graves secuelas si no es diagnosticada y tratada de forma precoz2,3.

El dolor lumbar o lumbalgia es uno de los problemas de salud más frecuentes a los que se enfrenta la sociedad actual, siendo uno de los principales motivos de consulta en atención primaria y de absentismo laboral. Por la compresión de las raíces nerviosas en el extremo inferior del canal medular, como resultado, puede producirse lumbalgia, ciática unilateral o bilateral, trastornos motores y/o sensitivos de las extremidades inferiores, anestesia en silla de montar, disfunción genitourinaria con incontinencia o retención de orina, disfunción sexual y pérdida de tono del esfínter anal.

La manipulación terapéutica de la columna vertebral se ha convertido en un procedimiento cada vez más popular y es actualmente una de las más frecuentes opciones de tratamiento conservador para el dolor lumbar. La hernia discal lumbar ocurre de diferentes maneras, ya sea espontáneamente, después de las actividades diarias comunes o después de realizar ejercicios de carga, pudiendo ocurrir también después de la manipulación espinal. Muchos terapeutas están tomando conciencia de los riesgos que conlleva este tipo de terapia4.

El síndrome de la cola de caballo es la segunda complicación neurológica más frecuente en los pacientes oncológicos luego de las metástasis cerebrales. Se estima que afecta aproximadamente a un 5% de los pacientes con cáncer. Se manifiesta mayormente como complicación en los pacientes afectados por cáncer de pulmón, mama, próstata y mieloma múltiple5.

La causa más frecuente del síndrome de la cola de caballo es un disco herniado o roto en la zona lumbar, especialmente en personas que nacieron con un conducto vertebral (o raquídeo) estrecho6.

Estos discos se pueden dañar o romper a causa de un trauma o esfuerzo, lo cual provocaría compresión de los nervios raquídeos y ocasiona dolor, entumecimiento o debilidad1.

El dolor de espalda es una de las principales causas de consulta médica en el mundo, fundamentalmente por una hernia lumbar. Los discos cervicales resultan afectados el 8 % de las veces, mientras que los de la región torácica en su porción alta y media rara vez están comprometidos. Múltiples estudios refieren que la hernia discal afecta con mayor frecuencia a la columna lumbar, debido a la mayor exposición a microtraumas repetidos sobre este segmento vertebral, al realizar labores que demandan gran esfuerzo físico, así como la elevada frecuencia de caídas y traumas en la práctica de ejercicios que incrementan el padecimiento de esta afección.

Otras posibles causas son:

  • Defectos congénitos de la médula espinal (como espina bífida).
  • Infección de los tejidos (meninges) que recubren la cola de caballo (cauda equina) y la médula espinal.
  • Un absceso (una acumulación de pus) que comprime la cauda equina (cola de caballo).
  • Un tumor de la médula espinal en la zona lumbar.
  • Una lesión de la médula espinal en la zona lumbar.
  • Estenosis vertebral (estrechamiento del conducto que contiene la médula espinal) en la zona lumbar.
  • Malformación arteriovenosa (una conexión anómala entre las arterias y las venas) en la zona lumbar.
  • Complicaciones después de la cirugía de la columna vertebral.

 

Todas estas afecciones causan inflamación y/o hinchazón, lo que ejerce presión sobre los nervios, ejerciendo presión directa sobre la cola de caballo y, por tanto, dando lugar a la sintomatología y a una urgencia quirúrgica6.

Una forma de clasificación es según la aparición del dolor, clasificándose en tres grupos:

  • Grupo I: los síntomas surgen de repente sin historia previa de dolor de espalda.
  • Grupo II: existe un ataque agudo de disfunción de vejiga seguido de una larga historia de dolor bajo de espalda.
  • Grupo III: el síndrome de cola de caballo surge gradualmente de un dolor bajo de espalda de tipo crónico y de ciática. Dentro de este grupo, se pueden diferenciar 2 tipos secundarios a una lesión discal central:
    • Tipo I: una fase aguda, donde la sintomatología es repentina, más severa y con un pronóstico peor después de la descompresión.
    • Tipo II: de comienzo más lento, caracterizado por sintomatología previa a la variación en intervalos de tiempo antes de un comienzo más gradual7.

 

El diagnóstico se basa en criterios clínicos y en pruebas de imagen. La resonancia magnética nuclear de columna lumbar es muy útil en este diagnóstico, por eso el estudio de emergencia debe ser indicado, aunque a veces la dificultad radica en la no disponibilidad de esta modalidad diagnóstica en áreas primarias de salud8.

El único tratamiento es el quirúrgico, siendo importante señalar que la descompresión radicular debe ser practicada con urgencia. Aunque exista controversia en la literatura acerca del momento adecuado para realizar la intervención, así como la relación entre mejoría del cuadro neurológico y momento de la cirugía, la mayoría de autores coinciden en que el tiempo de ventana para iniciar la cirugía con el fin de que los síntomas sean reversibles, debe ser de menos de 48 horas, preferiblemente 24 horas. Aun así, la evolución es lenta, progresiva y muchas veces incompleta. Teniendo en cuenta el tórpido desarrollo, sería recomendable que los pacientes pudieran identificar por sí mismos cuando existe cambio en la evolución de un dolor ciático preexistente. Una característica crítica del síndrome de la cola de caballo es la pérdida de la sensación en el perineo, siendo fácil su identificación cuando se limpian después de orinar o defecar, significando un signo de alarma para un precoz diagnóstico de este síndrome8,9.

De todo esto se puede concluir, que el síndrome de la cola de caballo configura una urgencia quirúrgica, siendo el diagnóstico precoz fundamental, por lo que el conocimiento de esta patología es imprescindible, para garantizar unos resultados con bajo porcentaje de secuelas en pacientes intervenidos de forma precoz.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Aroche Y, Pons LM, De la Cruz A, González I. Patogenia, cuadro clínico y diagnóstico imagenológico por resonancia magnética de las hernias discales. Medisan. 2015; 19 (3).
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  3. Bouchentouf R. Síndrome de cola de caballo secundario a tuberculosis vertebral. 2021; 34(1): 49.
  4. Andermatten JA, Sampron N, Undabeita J, Torres S, Arrazola M, Urculo E. Síndrome de Cola de Caballo asociado a tratamiento quiropráctico: Reporte de 3 casos y revisión de la literatura. Rev Argent Neuroc. 2018; 32(2): 165-172.
  5. Soriano J, Rojas P, Pons D, González D, Leyva D. Síndrome de compresión medular en el paciente con cáncer. Med Int Mex. 2022; 38 (3).
  6. Rubin M. Síndrome de la cola de caballo [Internet]. Manual MSD versión para público general. [citado el 7 de marzo de 2024]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es-es/hogar/enfermedades-cerebrales,-medulares-y-nerviosas/trastornos-de-la-m%C3%A9dula-espinal/s%C3%ADndrome-de-la-cola-de-caballo.
  7. Moreno FJ, Padilla V, Sardón S, Tornero MC, Méndez M, Orejana AM. Síndrome de cola de caballo en paciente con parálisis flácida de miembros inferiores y marcha en “steppage”. Revista española de podología. 2012; 23 (4): 144-147.
  8. Sosa A, Pernia L, Campusano JA. Síndrome de la cauda equina, caso clínico radiológico. Revista Electrónica Dr. Zoilo E. Marinello Vidaurreta. 2019; 44(4).

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