Síndrome de Munchausen. Artículo monográfico

14 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Sofía Pardina Zamora. Enfermera Planta de Hospitalización de Cirugía General Hospital San Jorge Huesca.
  2. María Cillas Lasheras Mainer. Enfermera de Urgencias y Emergencias 061 Aragón.
  3. Vanessa Solanas Jaria. Enfermera Quirófano Hospital San Jorge Huesca.
  4. Patricia Salazar García. Enfermera Especialista en Familia y Comunitaria. CS Univérsitas.
  5. Aránzazu Chincolla Peña. Enfermera de Urgencias y Emergencias 061 Aragón.

 

RESUMEN

Este artículo pretende informar y concienciar sobre la desconocida para muchos, enfermedad mental de Síndrome de Munchausen. El documento se basa en la explicación de todos los aspectos relacionados con este trastorno, también introduce el papel de enfermería en salud mental, a través de casos reales y de estudios publicados.

PALABRAS CLAVE

Enfermedad mental, síndrome, informar.

ABSTRACT

This article aims to inform and raise awareness of the unknown for many, mental illness of Munchausen Syndrome. The document is based on the explanation of all aspects related to this disorder, it also introduces the role of nurses in mental health, through case studies and published studies.

KEY WORDS

Mental illness, syndrome, report.

DESARROLLO DEL TEMA

Varios artículos aseguran que el término de Munchausen en adultos fue introducido por primera vez en 1951 por Richard Asher. Se eligió ese nombre en honor a un barón alemán del siglo XVI, el cual contaba y relata historias repletas de mentiras.1,2

En 1977, Meadow recuerda ese término para añadirle “por poderes”, a aquellas personas que inventan enfermedades a otra indefensa. En aquel mismo año se da a conocer un caso en el que una madre provoca síntomas a sus dos hijas, y se le denomina «Síndrome de Poll”, recordando al hijo del barón, quien falleció a los 10 meses en circunstancias desconocidas.2

El Síndrome de Munchausen se trata de un trastorno mental en el que la persona es capaz de inventar y crear síntomas de enfermedades ya sea a si misma o a otra persona. Esa creación de síntomas puede llevar a, con el fin de dar credibilidad, ingerir sustancias y medicamentos, autolesión con cortes y golpes.

La obsesión por enfermar lleva a estas personas a presentarse y deambular por distintos centros y hospitales con el fin de ser ingresados y ser sometidos a pruebas y exploraciones, simplemente por la necesidad psicológica de recibir atención médica y cuidados. Tal es el convencimiento y explicaciones contundentes que la mayoría de las veces consiguen su objetivo. A veces, acuden regularmente al mismo hospital o centro por lo que el personal médico no tiene otra salida que realizarle nuevamente las pruebas.

Los síntomas más comunes relatados son problemas respiratorios, reacciones alérgicas, vómitos, diarreas, dolor abdominal y desmayos, algunos de estos dolores son subjetivos por lo que no se puede poner en duda las explicaciones de esa persona.

Hoy en día, esta enfermedad mental pertenece a los trastornos ficticios.

Aun siendo la condición más estudiada durante la gestación la clínica es inusual, por lo que tampoco hay evidencia científica ni revisiones. En 2012, se publicó un artículo en el cual, hacía referencia a un caso clínico en una paciente de 30 años, aunque sin conclusiones firmes3.

El síndrome de Munchausen posee una variante más común y de la que se conoce más información, Síndrome de Munchausen por poderes. En esta variante, una persona adulta la que inventa y provoca síntomas para que el niño parezca enfermo de verdad, se considera una forma de maltrato y abuso infantil. Las personas que comúnmente provocan los síntomas son madres y cuidadoras de niños, es decir, las personas que ejercen algún tipo de poder sobre el niño, de allí que este tipo se denomine así. También puede darse en hijos adultos al cuidado de sus padres mayores4-7.

A pesar de que esta enfermedad ha sido descubierta hace más de 50 años, sigue siendo para muchos un trastorno raro y desconocido. Incluso algunos psiquiatras se atreven a poner en duda si sería una enfermedad perteneciente a la salud mental, ya que en muchos casos es muy difícil averiguar el origen de este mismo. Aunque mantienen que las personas que lo padecen tienen una gran necesidad de atención y cuidados.

Un artículo publicó un estudio en que se escogieron 6 casos ocurridos durante un periodo de 8 años. Estos casos fueron seleccionados al cumplir varias características (el niño es frecuentemente llevado al hospital, la prueba es positiva en cuanto a engaño con el niño o con situación médica del niño, no se descarta que se haya falsificado resultados…).2 Una vez realizado el estudio, se compararon los resultados. De los 6 casos expuestos, 3 de las víctimas eran niños y otras 3 niñas, la edad media de ellos era de 4.8 eso quiere decir que se encontraban entre los 3 y 6 años. Salvo un caso que fue derivado directamente de urgencias, el resto tenían un número de consultas bastante elevado en un periodo de tiempo relativamente corto.

En todos los casos la figura del perpetrador es la madre con una media de edad de 25 (con un intervalo de 19 a 32), estas tienen un nivel socioeconómico bajo porque o carecen de trabajo o el mismo es bastante precario2. En la mayoría de los casos el entorno familiar está bastante desestructurado, desde estar al cuidado de los abuelos a madres solteras. Tras un análisis psicológico, al menos uno de los padres ha sufrido malos tratos anteriormente. Los padres de una de las pacientes tenían antecedentes de estar en prisión por la muerte de un hermano.

El estudio concluye afirmando que las características del perpetrador más comunes son mujeres, en la mayoría de los casos la madre, jóvenes, con familias desestructuradas, antecedentes de maltratos.

Otros medios defienden que la incidencia en mujeres es mucho menor que en los hombres, y en aquellos casos en las que son responsables las mujeres suelen ser madres sobre sus propios hijos. Se estima unos 0.5-2.0/100.000 de casos al año11. Los expertos afirman que las personas que causan los daños son conocedoras o tienen suficiente conocimiento sobre la medicina y en especial sobre los cuidados y pruebas que se le realizan a un paciente, por lo que les resulta mucho más fácil argumentar y aportarles veracidad a sus declaraciones9-10. También el personal sanitario está en un mayor riesgo de poder padecer este síndrome, simplemente por el hecho de conocer más y mejor el ámbito al que ha de engañar.

Muchas de estas personas falsifican los resultados de alguna prueba médica; un caso publicado por una revista en 2008 relata cómo una chica de 20 años, se presenta en el hospital con un diagnóstico de leucemia, se le realizó las pruebas correspondientes, entre el un recuento de células sanguíneas y tras comparar los resultados obtenidos y los resultados que ella había aportado descubrieron que se trataba de un caso de síndrome de Munchausen1. Hoy en día tenemos acceso a muchas plataformas y bases de datos por lo que es relativamente fácil falsificar algunos resultados. Esta táctica es muy común y popular entre los enfermos de este trastorno.

Quizás la prevención y el papel de enfermería están bastante relacionados, porque el enfermero es quien al darse cuenta de algunos comportamientos puede informar y prevenir que el caso vaya a mayores. En situaciones donde los menores son las víctimas el primer paso es darse cuenta, informar a la policía o a los servicios sociales, para que sean ellos lo que avancen.11 En los adultos se actúa de manera bastante similar.

No existe un tratamiento como tal, sino en Munchausen por poderes, la función principal es proteger al niño y evitar que siga siendo objeto de abusos. Una vez el niño está seguro se realizan terapias tanto individuales como familiares.

Por último, muchas veces cuando se habla del Síndrome de Munchausen automáticamente se relaciona con la hipocondría. La única similitud que existe entre ambos es la obsesión por sufrir enfermedades que no sufre. Las personas hipocondríacas están convencidas de que padecen una enfermedad, a diferencia de las personas con Munchausen que son completamente conscientes de que los síntomas que tienen son completamente ficticios y falsos.

 

CONCLUSIONES

El síndrome de Munchausen es muy complejo por ello las dificultades para diagnosticar y tratar son bastantes. España no es un país donde sea muy conocido, en Alemania el 90% de los casos de maltrato son diagnosticados de Munchausen8. Poco a poco se va avanzando, aunque el papel de enfermería es fundamental por eso, se está intentando educar al personal para poder detectarlo antes.

 

BIBLIOGRAFÍA

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  2. Goñi González T, Martínez Roda M aJ, de la Cerda Ojeda F, Gómez de Terreros I. Síndrome de Munchausen por poderes. An Pediatr (Barc) [Internet]. 2008;68(6):609–11. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1157/13123295
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  10. Shapiro R, Farst K, Chervenak CL. Child abuse. In: Rakel RE, Rakel DP, eds. Textbook of Family Medicine. 9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2016:chap 24.
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  12. Www.dw.com. [citado el 11 de septiembre de 2024]. Disponible en: http://www.dw.com/es/síndrome-de-münchhausen-obsesión-por-enfermarse-y-enfermar/a-2682591
  13. Landa-Contreras E, Alvites-Ahumada MP, Fortes-Álvarez JL. Síndrome de Munchausen por poderes: presentación de un caso y revisión de la literatura. Rev Asoc Esp Neuropsiquiatr [Internet]. 2014 [citado el 11 de septiembre de 2024];34(124):791–5. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0211-57352014000400011&lng=es&nrm=iso
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  15. Papel de Enfermería en el Síndrome de Munchausen por Poderes. 2016 [citado el 11 de septiembre de 2024]; Disponible en: https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/sindrome-munchausen-poderes/

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