Síndrome del túnel carpiano. Artículo monográfico

28 abril 2024

 

AUTORES

  1. Julia Úcar Martín. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  2. María Pilar Francés Zalba. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  3. David Gutiérrez Piquero. Enfermero en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  4. Judit Liarte Mariñoso. Enfermera en Hospital San Juan de Dios (Zaragoza).
  5. Beatriz Perna Enjuanes. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  6. Aidee Moreno Garuz. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).

 

RESUMEN

El síndrome del túnel carpiano es una patología muy frecuente en la actualidad caracterizada principalmente por parestesias y dolor en la zona del nervio mediano a su paso por la zona anatómica del túnel carpiano, localizada en la muñeca. Es la patología neuropática periférica más frecuente a nivel internacional, siendo aún más frecuente en zonas con población laboralmente activa sobre todo en trabajos que impliquen mucha actividad con las manos. Los hombres de entre 55 y 75 años serán los más afectados. Para su diagnóstico, principalmente se podrá realizar de manera clínica y por medio de diversos signos. El tratamiento más eficaz será el quirúrgico, aunque existen otras opciones no invasivas que no han demostrado tantas ventajas.

El objetivo de este artículo es ampliar el conocimiento sobre el Síndrome de Túnel Carpiano por medio de la definición, la epidemiología, los factores de riesgo, las manifestaciones clínicas, el diagnóstico y el tratamiento.

PALABRAS CLAVE

Síndrome del túnel carpiano, nervio mediano, parestesias.

ABSTRACT

Nowadays, Carpal tunnel syndrome is a very common pathology characterized mainly by paresthesias and pain in the area of the median nerve as it passes through the anatomical area of the carpal tunnel, located in the wrist. It is the most common peripheral neuropathic pathology internationally, being even more common in areas with an active population, especially in jobs that involve a lot of activity with the hands. Men between 55 and 75 years old will be the most affected. For its diagnosis, it can mainly be done clinically and through various signs. The most effective treatment will be surgical, although there are other non-invasive options that have not demonstrated as many advantages.

The objective of this article is to expand knowledge about Carpal Tunnel Syndrome through definition, epidemiology, risk factors, clinical manifestations, diagnosis and treatment.

KEY WORDS

Carpal tunnel syndrome, median nerve, paresthesia.

DESARROLLO DEL TEMA

El Síndrome del Túnel Carpiano (STC) o parálisis tardía del nervio mediano es la patología que engloba al conjunto de signos y síntomas que se producen por la compresión del nervio mediano a su paso por el túnel carpiano1. Se considera una neuropatía periférica que afecta a nivel sensitivo motor y trófico y, consecuentemente tiene repercusión a nivel físico, psíquico, social y laboral2.

A nivel anatómico, el túnel del carpo es un canal osteofibroso localizado en la muñeca que está formado por el ligamento carpiano transversal (retináculo flexor) y por los huesos del carpo en su cara palmar; el pisiforme, el ganchoso, el trapecio y el escafoides3.

Este nervio está formado por fibras de origen sensitivo y motoras. Las primeras, proceden de las raíces nerviosas de C6-C7 del plexo braquial y se encargan de la inervación de la cara palmar de los dedos I,II y III de la mano, la mitad radial del anular, la cara dorsal de las dos últimas falanges de los tres primeros dedos y la mitad externa del cuarto dedo. Las segundas, proceden de las raíces nerviosas de C8-T1 del plexo braquial e inervan los músculos abductores corto del pulgar y a los lumbricales I y II1,3.

La compresión del nervio se produce por dos mecanismos principalmente; por la reducción del espacio del túnel o por el aumento del volumen del contenido de su interior producido por mecanismos inflamatorios1.

A nivel epidemiológico, el STC es la neuropatía periférica más frecuente a nivel internacional. La prevalencia actual se encuentra en un 1-5%, pudiendo aumentar hasta un 15-20% en aquellas poblaciones en las que haya personas cuyas profesiones requieren una actividad física importante de las manos1. Respecto a la incidencia, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) aparece un nuevo caso por cada mil personas al año3.

Generalmente afecta a ambas manos, aunque en caso de ser unilateral, el lado dañado será el de la mano dominante2. Es más frecuente en mujeres, con una relación 3:1 y se suele dar entre los 40 y los 60 años de vida. Esto puede ser debido a la disminución anatómica del área transversal del túnel carpiano en este sexo a lo largo de los años1.

Otros factores de riesgo a parte del sexo y la edad podrían ser la obesidad, la diabetes2, el embarazo, la menopausia, el hipotiroidismo, el uso de anticonceptivos orales, la insuficiencia cardiaca congestiva, el déficit de vitaminas, el alcoholismo o las actividades físicas que impliquen un tipo de movimiento con las manos que se repita de manera frecuente y se dé de manera prolongada en el tiempo3.

Respecto a la clínica; los síntomas más frecuentes son el dolor, parestesias en las manos, más común en la dominante, sensación de corriente, hormigueo o quemazón, debilidad, adormecimiento o edemas entre otros3.

Aparece al final del día tras haber realizado alguna actividad física importante como movimientos de hiperextensión-flexión de la muñeca y la mano, o elevación de los brazos como conducir, leer, escribir o coger el teléfono1, el mantenimiento en una misma posición de las manos o al hacer algún movimiento de manera repetitiva. Las zonas de las manos más generalmente afectadas son: el pulgar, el índice, el anular y la mitad del cuarto dedo3.

Además, pueden aparecer síntomas más atípicos como entumecimiento u hormigueo de la palma de la mano, dolor hacia el codo, dolor en la muñeca y problemas con los movimientos finos de los dedos, debilidad de los músculos por debajo del pulgar en casos avanzados o severos, debilidad del agarre2.

Actualmente, existen diferentes métodos para el diagnóstico del STC entre los que destacan: el diagnóstico clínico con la valoración del dolor y las parestesias, el estudio de la conducción nerviosa del nervio mediano (NCS) así como distintos signos. Dentro de estos últimos, destacan el signo de Tinel, en el que se realiza una percusión con un martillo de reflejos 3 veces en el ligamento de la muñeca, considerándose positivo si se produce una descarga eléctrica a nivel de los dedos anular y corazón, el signo de Phalen en el que el paciente realiza una flexión ventral de las muñecas 90º durante 60 segundos, considerándose positivo si aparecen las parestesias en el trayecto del nervio mediano o el signo de Durkan en el que el sanitario realiza una presión sobre la cara palmar de la muñeca en la zona que queda entre la región tenar e hipotenar, considerándolo positivo si aparecen las parestesias a los 30 segundos de comenzar a aplicar la presión1.

El abordaje terapéutico podremos realizarlo de dos maneras distintas; por una parte con un tratamiento más conservador, con tratamiento farmacológico o con tratamiento quirúrgico. La elección de uno u otro dependerá de los mecanismos y la severidad de la compresión, que irán ligados a la intensidad de los síntomas3.

El tratamiento conservador se llevará a cabo en aquellos pacientes que tengan síntomas leves o moderados. Dentro de este grupo incluiremos: fisioterapia, termoterapia, electroterapia, ultrasonidos, láser, magnetoterapia y técnicas manuales de movilización de los huesos del carpo. Otros menos frecuentes serían la terapia celular en aquellos pacientes donde la cirugía no ha sido efectiva o no se quieren operar, acupuntura o colocación de ortesis para mantener la muñeca en posición neutra2. Respecto a este último, es el único que ha demostrado por medio de estudios que existan mejoras en comparación con otros pacientes sin tratamiento. Recomiendan usarla durante toda la noche y durante el día el tiempo que se necesite con el fin de poder realizar actividades de la vida diaria, así como laborales de manera normal1.

Respecto al resto de opciones terapéuticas conservadoras, no existe evidencia que demuestre su eficacia, ya que se ha visto un aumento de los síntomas a los tres años que provoca en el 57-66% de los casos la decisión de intervenir quirúrgicamente durante este periodo3.

El tratamiento farmacológico consiste en la administración de corticoides y AINEs vía oral, infiltración de glucocorticoides o vitamina B6 como adyuvantes para el alivio de los síntomas, pero no como tratamiento definitivo3. Las reacciones adversas de las infiltraciones se pueden clasificar por ser a nivel local, como riesgo de infección, roturas tendinosas o lesión del nervio mediano y generales, por los propios efectos secundarios de los glucocorticoides (hiperglucemias, hipertensión arterial)1.

Por último, el tratamiento quirúrgico que es considerado el más eficaz3. Existen unos criterios que señalan qué pacientes son los más idóneos para realizar la intervención. Entre ellos destacan: ser mayor de 50 años, llevar más de 10 meses con síntomas (parestesias constantes, tenosinovitis, signo de Phalen positivo antes de pasar los 30 segundos) o lesiones severas del nervio mediano que conllevan la atrofia tenar (2).

Este abordaje terapéutico se puede llevar a cabo por dos formas diferentes; por una parte por cirugía convencional y por otra parte por medio de endoscopia. En la primera, se realiza una incisión al nivel del retináculo flexor con el fin de liberar la compresión del nervio mediano1.

Las ventajas o inconvenientes entre una u otra se encuentran por ejemplo en el tamaño de la cicatriz, que en el caso de la endoscópica es menor o la fuerza que tiene el paciente en las revisiones que también en el caso endoscópico es mayor. Sin embargo, como inconveniente este segundo tipo de intervención es que tiene 3 veces más riesgo de dañar de manera yatrogénica el nervio mediano que en el caso en el que se hiciese un abordaje tradicional1.

La cirugía se puede realizar de manera unilateral o bilateral dejando un tiempo de 3-4 semanas entre cirugías. A la hora de valorar si la cirugía ha sido efectiva, se realizará en dos tiempos; en un primero, se valorará la sensibilidad entre el 5º y 10º día y en un segundo entre los 3 y los 6 meses. Respecto a la sensibilidad táctil está mejorará entre el 10º día y el mes desde la intervención2.

La causa más frecuente de fallo de la cirugía es la liberación incompleta del retináculo flexor, generalmente en su parte distal, apareciendo en un 0,3-3% de los casos, siendo más elevado en el caso de STC de carácter grave1.

Respecto a los cuidados postoperatorios, al ser una cirugía que generalmente no tiene complicaciones y suele ser efectiva, la movilización de la muñeca independientemente del tipo de cirugía utilizada va a poder realizarse ya en el postoperatorio inmediato y solo va a ser restringido en el caso en el que el paciente sienta dolor. Además, se puede realizar masajes en la cicatriz con crema hidratante o aplicar parches de silicona para reducir las molestias3. Se recomienda mantener la mano elevada por encima del corazón durante la primera semana, sobre todo4.

Por último, la rehabilitación se puede realizar de diferentes formas. Desde la Comunidad de Madrid, existe una guía para la rehabilitación con ejercicios para realizar en cuatro períodos distintos; hasta la retirada del vendaje, tras su retirada, a partir de la tercera semana y a partir de la octava4.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Peralta Ríos ML, Rodríguez Alonso JJ, Cosgaya CA. Actualización del síndrome del túnel carpiano. FMC Form Medica Contin en Aten Primaria [Internet]. 2013;20(2):68–77. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/S1134-2072(13)70523-1
  2. Garmendia García F, Díaz Silva FW, Rostan Reis D. Síndrome del túnel carpiano. Rev Habanera Ciencias Médicas. 2014;13(5):728–41.
  3. López D, Jessica Quiguango, Placencia P, Castro C, Robles S, Taco D. El síndrome de túnel carpiano diagnóstico y tratamiento: Revisión sistemática. GADE REV CIENT. 2023;3.
  4. Hospital Universitario Príncipe de Asturias U de mano (HUPA) T rehabilitación. Recomendaciones para pacientes intervenidos de síndrome del túnel carpiano. 2022; 1–6.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos