Trabajo monográfico: úlcera péptica

15 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Jaime Reyes Florido. Enfermero en el Hospital Universitario Miguel Servet.
  2. Andrea Nieto Pérez. Enfermera en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa.
  3. Anastasia Mindrescu Mindrescu. Enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet.
  4. Raquel Arcas Callén. Enfermera Interna Residente de Geriatría de primer año en el Hospital Universatario San Jorge.
  5. Cristina Piedrafita Rueda. Enfermera en el Hospital Universatario San Jorge.
  6. Laura Moreno Navarro. Enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet.

 

RESUMEN

Las úlceras pépticas son heridas que se producen en el revestimento del tracto digestivo debido a un desequilibrio entre los factores protectores y erosivos. La mayoría de sus síntomas son inespecíficos hasta que los pacientes presentan complicaciones. Afecta aproximadamente al 5-10% de la población mundial. Estas se ven agravadas por infecciones por Helicobacter pylori o la toma de antiinflamatorios no esteroideos entre otros. El tratamiento varía en función de cual sea la causa.

PALABRAS CLAVE

úlcera péptica, tratamiento, diagnóstico.

ABSTRACT

Peptic ulcers are wounds that appear in the lining of the digestive tract due to an imbalance between protective and erosive factors. Most of their symptoms are nonspecific until patients develop complications. They affect approximately 5-10% of the world’s population. They are aggravated by Helicobacter pylori infections or the taking of non-steroidal anti-inflammatory drugs, among others. Treatment varies depending on the cause.

KEY WORDS

peptic ulcer, treatment, diagnosis.

DESARROLLO DEL TEMA

Una úlcera péptica se trata de la solución de continuidad en el revestimento del tracto digestivo. Las zonas de aparición de mayor incidencia son el duodeno proximal (úlcera duodenal) y la mucosa gástrica (úlcera gástrica). No obstante, no solo se encuentran en estas dos zonas, sino que también pueden aparecer en el esófago o el intestino delgado (libro). La existencia de estas en las zonas mencionadas anteriormente se debe a la mayor presencia de jugos gástricos que terminan perforando el revestimento protector que lo aísla de estas enzimas. Etimológicamente, «péptico» se acuña debido a la principal enzima segregada por el estómago durante la digestión, la pepsina1,2.

Podemos clasificar las úlceras pépticas en sencillas o múltiples, agudas o crónicas y superficiales o profundas. Las úlceras superficiales reciben el nombre de erosiones pues solo afectan a la capa más externa, la mucosa. Por otra parte, las úlceras profundas penetran hasta la mucosa muscular, generando algunas complicaciones más serias3.

FISIOPATOLOGÍA Y FACTORES DE RIESGO:

Las úlceras pépticas son heridas multifactoriales y complejas. En resumidas cuentas, estas se generan cuando los factores protectores (moco y bicarbonato) de la mucosa del aparato digestivo se ven superados por los factores erosivos (ácido clorhídrico o enzimas como la pepsina). En este desequilibrio juega un papel importante los factores de riesgo, entre los que nos encontramos: tabaco, alcohol, enfisema, cirrosis, obesidad, enfermedades crónicas como la artritis reumatoide, diabetes, estrés mental, personas con sangre del grupo 0 (debido a la mayor probabilidad de padecer de helicobacter pylori) y, sobre todo el uso reiterado de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) e infecciones de la mucosa gástrica o intestinal de helicobacter pylori (presente en el 50% de la población)3.

A pesar de la gran prevalencia del Helicobacter pylori, tan solo en el 10-20% de los casos, la infección desembocará en la aparición de una úlcera péptica4.

Entre los AINEs que se emplean con mayor frecuencia nos encontramos con el ácido acetil salicílico (aspirina). Hay ciertas personas con mayor predisposición a desarrollar úlceras tras su toma, como la población anciana, los anticoagulados, etc. Como alternativa a los AINEs convencionales, se han desarrollado los antiinflamatorios coxib que resultan menos dañinos para la mucosa gastrointestinal y no requieren de la asociación de fármacos gastroprotectores para su toma4,5.

EPIDEMIOLOGÍA:

En Europa, a cerca del 5-10% de la población desarrollará una úlcera péptica a lo largo de su vida. La incidencia anual se establece alrededor del 0,3-1,9%. La incidencia de complicaciones de las úlceras presenta un patrón descendente en los últimos años, sobre todo en los paíseas más desarrollados. En consecuencia, la mortalidad se ha reducido significativamente en Europa durante las dos últimas decadas. Afecta mayoritariamente a personas de media edad y más a hombres que mujeres1,2,4.

TIPOS DE ÚLCERAS PÉPTICAS:

Podemos diferenciar cuatro tipos de úlceras pépticas, siendo las dos primeras las dos más comunes:

– Úlceras duodenales (80%).

– Úlceras gástricas (20%).

– Úlceras esofágicas: se deben al reflujo gastroesofágico que erosiona la mucosa esofágica.

– Úlceras yeyunales: generalmente ocurren tras una gastroyeyunostomía, como efecto secundario2.

 

SINTOMATOLOGÍA:

El 70% de los afectados no presenta síntoma alguno, la mayoría son inespecíficos. Entre ellos podemos mencionar: dolor, dispepsia, pérdida de apetito y malestar epigástrico, sobre todo. Estos difieren ligeramente según el tipo de úlcera péptica2:

– Úlcera duodenal: se manifiestan con dolores diarios que aparecen tras 2-3 desde la ingesta y generalmente cede tras la toma de antiácidos o alimentos. El dolor suele despertar a los pacientes por la ncoche3.

– Úlcera gástrica: a diferencia del otro tipo de úlcera, estos pacientes presentan dolor tras haber comido, provocándoles pérdidas de peso y vómitos en mayor proporción que las duodenales3.

COMPLICACIONES:

Algunas personas no padecen síntomas hasta que presentan complicaciones, esto suele suceder cuando no se trata las úlceras pépticas no son tratadas en un largo periodo de tiempo. Entre las más comunes nos encontramos con2:

– Hemorragia digestiva alta: sucede cuando la erosión que se produce en la mucosa alcanza algún vaso sanguíneo. Esto provocará la presencia de sangre en heces, vómitos en posos de café, mareos y palidez.

– Perforación: sucede cuando la úlcera traspasa la pared abdominal. El paciente presentará dolor abdominal agudo e intenso, así como fiebre y distensión abdominal.

– Estenosis: ocasionada por tejido cicatrizal tras el cierre de úlceras ya curadas, pueden llegar a dificultar el paso del alimento por el tracto digestivo4.

 

DIAGNÓSTICO:

Para realizar el diagnóstico, se tendrán que recoger una serie de síntomas y/o factores de riesgo compatibles con la enfermedad mediante la anamnesis. Además, se podrá solicitar el test del aliento o el análisis de una muestra de heces para la detección del Helicobacter pylori. Respecto a pruebas de imagen, podrán solicitarse una tomografía computerizada o radiografías. No obstante, la gastroscopia será determinante a la hora de emiitr un diagnóstico, mediante la cual podremos realizar una biopsia del tejido para analizar la presencia de Helicobacter pylori4.

TRATAMIENTO:

El tratamiento está enfocado en resolver las causas y en la prevención de complicaciones. El tratamiento de las úlceras duodenales y gástricas es similar (libro). De esta forma, el tratamiento de primera línea consiste en una serie de fármacos:

– Antiácidos: se tratan de bases que neutralizan los jugos gástricos, alcalinizando el medio y aliviando el dolor en consecuencia2.

– Bloqueadores de los receptores H2: inhiben la secreción de ácido clorhídrico indirectamente. Entre ellos nos encontramos con la famotidina, ranitidina, entre otros1.

– Los inhibidores de la bomba de protones: inhiben la producción de ácido clorhídrico por parte de las células parietales directamente. Entre ellos nos encontramos con el omeprazol, lansoprazol, pantoprazol, etc2.

– Antibióticos: se utilizan para tratar la infección causada por el Helicobacter pylori. Se combinan dos antibióticos, y tres en casos de resistencia (3): doxiciclina, metronidazol, claritromicina y amoxicilina entre los más comunes2.

Respecto a la dieta, se insta a seguir una dieta normal, sana, evitando claro está aquellos alimentos que sienten mal a uno mismo. Evitar bebidas como el café o el alcohol y tóxicos como el tabaco4.

La gran mayoría de complicaciones podrán resolverse mediante una gastroscopia. En casos excepcionales de perforaciones o sangrados, puede llegar a ser necesario la extirpación quirúrgica de la úlcera3.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Gratacós Masmitjà J. Los coxibs: una alternativa terapéutica a los antiinflamatorios no esteroides clásicos. Medicina Integral: Medicina preventiva y asistencial en atención primaria de la salud. 2001 Sep 1;38(4):137–9.
  2. Moreira VF, López A, Román S. Úlcera péptica. Revista Española de Enfermedades Digestivas. 2004 Feb;(96)2.
  3. Huether SE, McCance KL, Brashers VL, Rote NS. Understanding Pathophysiology. 7th ed. Toronto: Mosby Canadá; 2020.
  4. Cleveland Clinic. Peptic ulcer disease [Internet]. Cleveland Clinic. 2020. Available from: https://my.clevelandclinic.org/health/diseases/10350-peptic-ulcer-disease
  5. Laucirica I, García Iglesias P, Calvet X. Úlcera péptica. Medicina Clínica. 2023 Sep 29;161(6):260–6.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos