Tratar con estatinas todos los excesos de colesterol. Correcto o incorrecto

16 octubre 2025

 

AUTORES

  1. Bárbara Navarro Tejero. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Utebo, Zaragoza. España.
  2. Ana Isabel Comin Jodar. Enfermera. Hospital San José Teruel. España.
  3. Inmaculada García Miguel Sevilla. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Monzón Urbano, Huesca. España.
  4. Lucía Salesa Navarro. Enfermera familiar y Comunitaria. Centro de Salud Teruel Centro. España.
  5. Inés Borbón Campos. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud de Jaca (Huesca). España.
  6. Elena Escalona Rubio. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Actur Sur, Zaragoza. España.

 

RESUMEN

El colesterol elevado se ha considerado durante décadas un factor de riesgo cardiovascular prioritario, asociado a la formación de placas ateroscleróticas y al incremento de eventos como infartos o accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, la evidencia científica actual y los enfoques integrativos en nutrición y medicina sugieren que no todos los casos de hipercolesterolemia requieren un tratamiento farmacológico inmediato con estatinas. Moñino S, nutricionista integrativa y autora de Adiós a la inflamación, sostiene que el colesterol debe analizarse dentro de un contexto más amplio, que incluye marcadores de inflamación, perfil lipídico completo, hábitos de vida y función hepática.

Este artículo explora los argumentos a favor y en contra del uso universal de estatinas en casos de exceso de colesterol, revisando la perspectiva clínica, la evidencia científica y el enfoque integrativo propuesto por Moñino. Se analizan las limitaciones del tratamiento farmacológico exclusivo, la importancia de la inflamación como factor clave en la aterosclerosis y las estrategias de intervención no farmacológicas que pueden ser efectivas en determinados pacientes.

PALABRAS CLAVE

colesterol, estatinas, alimentación antiinflamatoria, salud cardiovascular, inflamación crónica.

ABSTRACT

High cholesterol has long been considered a major cardiovascular risk factor, linked to atherosclerotic plaque formation and an increased risk of heart attacks or strokes. However, current scientific evidence and integrative approaches in nutrition and medicine suggest that not all cases of hypercholesterolemia require immediate pharmacological treatment with statins. Moñino S, integrative nutritionist and author of Adiós a la inflamación, argues that cholesterol should be assessed within a broader context that includes inflammation markers, full lipid profile, lifestyle habits, and liver function.

This article explores arguments for and against the universal use of statins in cases of high cholesterol, reviewing clinical perspectives, scientific evidence, and Moñino’s integrative approach. It examines the limitations of exclusive pharmacological treatment, the role of inflammation as a key factor in atherosclerosis, and non-pharmacological strategies that may be effective in selected patients.

KEY WORDS

cholesterol, statins, anti-inflammatory diet, cardiovascular health, chronic inflammation.

DESARROLLO DEL TEMA

Las estatinas se han convertido en uno de los medicamentos más prescritos a nivel mundial debido a su eficacia en la reducción de colesterol LDL (“malo”) y en la prevención de eventos cardiovasculares en pacientes de alto riesgo¹. No obstante, en los últimos años ha surgido un debate en torno a si es necesario administrarlas de manera sistemática a todas las personas con niveles elevados de colesterol.

Moñino S, en su obra Adiós a la inflamación, plantea que el colesterol no debe analizarse de manera aislada, sino como parte de un sistema más complejo en el que la inflamación juega un papel decisivo. Según su enfoque, un colesterol moderadamente elevado no implica necesariamente riesgo si el resto del perfil lipídico, los triglicéridos y los hábitos de vida son adecuados².

Este artículo analiza la necesidad real del tratamiento farmacológico universal, exponiendo la perspectiva clínica clásica, la evidencia actual y la visión integrativa de Moñino, quien defiende la importancia de la alimentación antiinflamatoria y el rol regulador del hígado en el metabolismo del colesterol.

1. El colesterol: función y mitos asociados:

El colesterol es una molécula esencial para la vida: forma parte de las membranas celulares, participa en la síntesis de hormonas sexuales, vitamina D y ácidos biliares³. Demonizarlo sin matices ha llevado a interpretaciones simplistas, donde cualquier aumento de colesterol sérico se percibe automáticamente como dañino.

Moñino señala que el hígado regula activamente el colesterol: lo filtra y libera según las necesidades del organismo, lo que significa que no todo el colesterol proveniente de la dieta se traduce en exceso en sangre². Además, enfatiza que el colesterol es un “mensajero” del estado inflamatorio: valores altos pueden reflejar un desequilibrio sistémico más que un simple problema dietético.

 

2. Estatinas: eficacia y limitaciones:

Las estatinas reducen el colesterol LDL al inhibir la enzima HMG-CoA reductasa. Su eficacia en prevención secundaria —pacientes con infarto previo o enfermedad arterial demostrada— está ampliamente demostrada⁴. Sin embargo, en prevención primaria (pacientes sin antecedentes cardiovasculares pero con hipercolesterolemia) los beneficios son más debatidos.

Entre sus limitaciones destacan:

  • Efectos secundarios: mialgias, fatiga, alteraciones hepáticas e incluso mayor riesgo de diabetes tipo 2 en algunos casos⁵.
  • Enfoque reduccionista: tratan el síntoma (colesterol alto) pero no siempre la causa (inflamación, resistencia a la insulina, estilo de vida poco saludable).
  • Adherencia limitada: muchos pacientes abandonan el tratamiento por efectos adversos o por no percibir beneficios inmediatos.

 

3. La perspectiva de Moñino S:

En Adiós a la inflamación, Moñino defiende que no todos los casos de colesterol alto deben medicalizarse. Afirma: “Si tienes buenos triglicéridos, un HDL alto, haces ejercicio y duermes bien, tal vez no necesites estatinas”².

Su propuesta se centra en:

  • Alimentación antiinflamatoria: eliminar ultraprocesados, azúcares refinados, aceites vegetales proinflamatorios (girasol, palma) y priorizar grasas saludables (aceite de oliva virgen extra, aguacate, frutos secos, pescado azul)⁶.
  • Visión integral del paciente: valorar inflamación crónica, microbiota intestinal, niveles de estrés y calidad del sueño.
  • Reducción del estigma del colesterol: considerar que un colesterol algo elevado no es necesariamente dañino si los otros marcadores metabólicos están en equilibrio.

 

4. Inflamación y riesgo cardiovascular

Diversos estudios confirman que la inflamación sistémica es un determinante crucial en la aterosclerosis⁷. La proteína C reactiva ultrasensible (PCR-us) se ha consolidado como un marcador predictor de riesgo cardiovascular incluso independiente de los niveles de colesterol⁸.

Moñino refuerza esta idea: “La inflamación es el verdadero enemigo silencioso”. Una dieta antiinflamatoria puede reducir la PCR-us, mejorar la sensibilidad a la insulina y, en consecuencia, disminuir tanto el colesterol LDL oxidado como el riesgo de placas ateroscleróticas².

5. Enfoque clínico: ¿cuándo sí usar estatinas?

De acuerdo con guías internacionales, las estatinas están indicadas en⁴:

  • Pacientes con enfermedad cardiovascular establecida.
  • Personas con colesterol LDL >190 mg/dl.
  • Individuos con diabetes tipo 2 mayores de 40 años.
  • Pacientes con riesgo cardiovascular calculado ≥7,5% a 10 años.

 

Fuera de estos escenarios, especialmente en pacientes jóvenes, con HDL alto, triglicéridos bajos y hábitos saludables, es razonable evaluar intervenciones no farmacológicas antes de iniciar estatinas.

6. Estrategias no farmacológicas respaldadas por Moñino

  • Actividad física regular: mejora el perfil lipídico, aumenta HDL y reduce triglicéridos.
  • Sueño reparador: la privación de sueño eleva el cortisol y empeora la regulación lipídica.
  • Gestión del estrés: técnicas como mindfulness o yoga reducen la inflamación y el riesgo cardiovascular.
  • Alimentación consciente: priorizar alimentos frescos, fibra, antioxidantes y grasas saludables.

 

7. Ejemplos clínicos:

  • Paciente A: mujer de 52 años, LDL en 210 mg/dl, HDL alto, triglicéridos bajos, normopeso y hábitos saludables. Según Moñino, podría beneficiarse de una estrategia basada en alimentación antiinflamatoria y control clínico antes de iniciar estatinas.
  • Paciente B: hombre de 60 años, LDL en 220 mg/dl, triglicéridos altos, hipertensión y tabaquismo. En este caso, el riesgo acumulado justifica iniciar estatinas junto con cambios de estilo de vida.

 

CONCLUSIONES

El colesterol elevado no debe abordarse de manera uniforme. Si bien las estatinas son herramientas eficaces y necesarias en casos de alto riesgo cardiovascular, no todos los pacientes con exceso de colesterol requieren su uso inmediato. La visión de Moñino S, respaldada por la evidencia de la importancia de la inflamación, plantea un modelo integrador que prioriza la alimentación antiinflamatoria, el cuidado del hígado y los hábitos saludables.

El desafío clínico radica en identificar qué pacientes realmente necesitan estatinas y cuáles pueden beneficiarse inicialmente de cambios en el estilo de vida, evitando así la medicalización innecesaria.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Stone NJ, Robinson JG, Lichtenstein AH, et al. 2018 AHA/ACC guideline on the management of blood cholesterol. Circulation. 2019;139(25):e1082-e1143.
  2. Moñino S. Adiós a la inflamación: Recupera tu salud, retrasa el envejecimiento y siéntete mejor que nunca.HarperCollins Ibérica; 2024.
  3. Dietschy JM, Turley SD. Cholesterol metabolism in the brain. Curr Opin Lipidol. 2001;12(2):105-112.
  4. Grundy SM, Stone NJ, Bailey AL, et al. 2019 ACC/AHA guideline on the primary prevention of cardiovascular disease. J Am Coll Cardiol. 2019;74(10):e177-e232.
  5. Collins R, Reith C, Emberson J, et al. Interpretation of the evidence for the efficacy and safety of statin therapy. Lancet. 2016;388(10059):2532-2561.
  6. Moñino S. Entrevista: “El tan temido colesterol puede no ser tan malo…” HOLA; 2024.
  7. Ridker PM, Everett BM, Thuren T, et al. Antiinflammatory therapy with canakinumab for atherosclerotic disease. N Engl J Med. 2017;377:1119-1131.
  8. Ridker PM. C-reactive protein and the prediction of cardiovascular events among those at intermediate risk. J Am Coll Cardiol. 2007;49(21):2129-2138.

 

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