Úlceras vasculares venosas. Artículo monográfico

1 julio 2025

AUTORES

  1. Andrea Güell Cardeñosa. Enfermera, Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  2. Marina Gutiérrez Modrego. Enfermera, Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  3. Adriana Hidalgo Machado. Enfermera, Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  4. Victoria Alcaine Omedas. Enfermera, Hospital Miguel Servet, Zaragoza. España.
  5. Lucía Bello Murillo. Enfermera, Hospital Miguel Servet, Zaragoza. España.
  6. Carlota Corthay Aznárez. Enfermera, Hospital Miguel Servet, Zaragoza. España.

 

RESUMEN

Las úlceras venosas son lesiones crónicas que ocurren principalmente en las extremidades inferiores debido a la insuficiencia venosa crónica (IVC). Estas úlceras son causadas por la alteración en el flujo sanguíneo debido a disfunciones en las válvulas venosas, lo que provoca un aumento de la presión venosa. Las úlceras venosas son comunes en personas con antecedentes de trombosis venosa profunda, varices, o afecciones relacionadas con la circulación. El diagnóstico y tratamiento temprano son esenciales para evitar complicaciones, como infecciones y cicatrización deficiente. El tratamiento principal incluye vendajes de compresión, medicamentos y, en algunos casos, cirugía para corregir las venas afectadas. La clasificación CEAP es útil para evaluar la gravedad de la enfermedad, y el manejo adecuado puede mejorar la calidad de vida de los pacientes.

PALABRAS CLAVE

Úlceras venosas, insuficiencia venosa crónica, medias de compresión, circulación sanguínea.

ABSTRACT

Venous ulcers are chronic lesions that occur primarily in the lower extremities due to chronic venous insufficiency (CVI). These ulcers are caused by impaired blood flow due to venous valve dysfunction, resulting in increased venous pressure. Venous ulcers are common in people with a history of deep vein thrombosis, varicose veins, or circulation-related conditions. Early diagnosis and treatment are essential to avoid complications, such as infection and poor healing. Primary treatment includes compression bandages, medications, and, in some cases, surgery to correct affected veins. The CEAP classification is useful for assessing the severity of the disease, and proper management can improve patients’ quality of life.

KEYWORDS

Venous ulcers, chronic venous insufficiency, compression stockings, blood circulation.

DESARROLLO DEL TEMA

“El concepto de úlceras en extremidades inferiores (UEEII) se utiliza para describir una lesión en la extremidad inferior, aguda o espontánea cuya etiología puede deberse a un proceso patológico sistémico o de la extremidad que no cicatriza en el intervalo de tiempo esperado. Una úlcera es una herida que se ha cronificado”1.

La característica histopatológica de las ulceraciones es el daño de la epidermis, alguna parte de la dermis y también puede afectar al tejido subcutáneo. Los haces de colágeno en la dermis se alteran y producen un retraso en el desarrollo del tejido cicatricial2.

Las úlceras venosas, una de las formas más comunes de estas lesiones, son una consecuencia directa de la insuficiencia venosa crónica (IVC) y representan un grave problema de salud pública debido a su alta prevalencia y las complicaciones que conllevan.

La insuficiencia venosa crónica afecta al sistema circulatorio de las extremidades inferiores, lo que provoca un aumento de la presión venosa, con la consiguiente inflamación y daño en los tejidos. Este fenómeno es más común en personas mayores y en aquellos con antecedentes de enfermedades venosas. Las úlceras venosas pueden surgir por el mal funcionamiento de las válvulas venosas, lo que impide un flujo sanguíneo adecuado y genera lesiones en la piel que no cicatrizan1.

ETIOLOGÍA Y FACTORES DE RIESGO DE LAS ÚLCERAS VENOSAS:

Las úlceras venosas son predominantemente el resultado de la insuficiencia venosa crónica, ya sea de origen venoso o arterial. Las úlceras venosas representan aproximadamente el 75-80% de las úlceras vasculares, y se caracterizan por una cicatrización tardía, con una alta tasa de recurrencia, con una prevalencia del 0.5-0.8% y una incidencia de 2-5 casos por cada 1000 personas.

La causa subyacente principal es la alteración en el reflujo venoso, lo que provoca un aumento de la presión venosa y la inflamación crónica de las venas. A medida que avanza la afección, se desarrolla un éxtasis venoso y un aumento de la presión hidrostática en la zona, lo que da lugar a manifestaciones clínicas como el edema, la dermatitis y la ulceración de la piel3.

Existen diversos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar úlceras venosas, como los antecedentes de trombosis venosa profunda, flebitis, varices o cirugías mayores. Además, la edad avanzada, el sexo femenino (debido a la mayor esperanza de vida y a los embarazos), la actividad física limitada (sedentarismo o largos periodos en bipedestación) y una dieta poco saludable (obesidad o deficiencia de nutrientes) son factores predisponentes. Estos factores contribuyen al aumento de la presión venosa, favoreciendo la aparición de úlceras venosas4-5.

CLASIFICACIÓN DE LAS ÚLCERAS VENOSAS:

Las úlceras venosas se pueden clasificar en tres tipos principales, cada uno con características específicas:

  1. Úlceras varicosas: Estas son las úlceras más comunes y se deben a la insuficiencia venosa crónica, que aumenta la presión venosa y provoca la acumulación de fluido en los tejidos circundantes. Se desarrollan generalmente por la dilatación de las venas superficiales (varices) y son más frecuentes en personas con antecedentes de insuficiencia venosa.
  2. Úlceras post trombóticas: Estas úlceras son el resultado de una trombosis venosa profunda, en la que un coágulo bloquea el flujo sanguíneo, causando hinchazón y dolor. A medida que la presión sanguínea aumentada en las venas conduce a insuficiencia venosa crónica, se desarrollan estas úlceras.
  3. Úlceras estáticas: Se producen debido al mal funcionamiento de las válvulas venosas en las extremidades inferiores, lo que conlleva una acumulación de sangre en las venas, aumentando la presión sanguínea en los capilares y tejidos circundantes.

 

Cada tipo de úlcera tiene implicaciones específicas en cuanto a su manejo y tratamiento, y debe ser diagnosticada correctamente para proporcionar el tratamiento adecuado6.

CLASIFICACIÓN CEAP DE LAS ÚLCERAS VENOSAS:

La clasificación CEAP (Clínica, Etiología, Anatómica y Fisiopatológica) es una herramienta fundamental para clasificar las úlceras venosas según su presentación clínica y las características de la insuficiencia venosa subyacente7.

C0: No hay signos visibles o palpables de enfermedad venosa.

C1: Telangiectasias o venas reticulares.

C2: Venas varicosas, con un diámetro mayor o igual a 3 mm.

C3: Edema.

C4: Alteraciones cutáneas o del tejido celular relacionadas con una enfermedad venosa crónica.

C5: Úlcera cicatrizada.

C6: Úlcera no cicatrizada (úlcera activa).

Además de la presencia de la herida como sintomatología asociada se puede presentar dolor, que mejora o desaparece al elevar la extremidad afectada, exudado abundante, picazón y dermatitis en la zona de alrededor de la úlcera y edemas en la zona afectada que mejora con el reposo y elevación de la extremidad8.

SÍNTOMAS Y MANIFESTACIONES CLÍNICAS:

Las úlceras venosas se asocian a una serie de síntomas, que incluyen dolor en la zona afectada, exudado abundante, picazón, dermatitis en el área circundante a la úlcera y edema en la zona afectada. El dolor tiende a mejorar o desaparecer cuando la extremidad afectada se eleva. Además, la úlcera puede mostrar signos de infección, como enrojecimiento y aumento de la temperatura local.

La cicatrización de estas úlceras es generalmente lenta y, en muchos casos, puede haber recidivas debido a la persistencia de la insuficiencia venosa crónica. Es fundamental un tratamiento adecuado y temprano para evitar complicaciones adicionales, como la celulitis o la varicorragia.

TRATAMIENTO Y MANEJO DE LAS ÚLCERAS VENOSAS:

El tratamiento de las úlceras venosas está centrado en la mejora del flujo sanguíneo y la reducción de la presión venosa. Entre las estrategias más comunes se incluyen el uso de vendajes de compresión, que son fundamentales para reducir el edema y mejorar la circulación venosa. El uso de medicación, como antibióticos en caso de infecciones secundarias o analgésicos para el control del dolor, también es común.

En algunos casos, el tratamiento quirúrgico puede ser necesario, especialmente en aquellos pacientes con úlceras recurrentes que no responden a las terapias conservadoras. Esto puede incluir procedimientos para eliminar o corregir las venas varicosas, o la realización de una escleroterapia o cirugía de bypass venoso.

El tratamiento debe ser individualizado y adaptado a las necesidades de cada paciente, teniendo en cuenta factores como la comorbilidad, la gravedad de la insuficiencia venosa y la presencia de complicaciones6.

 

CONCLUSIÓN

Las úlceras venosas representan un desafío clínico importante debido a su alta prevalencia, su impacto en la calidad de vida de los pacientes y las complicaciones asociadas. La identificación temprana de los factores de riesgo y la implementación de un tratamiento adecuado son esenciales para mejorar la cicatrización y prevenir complicaciones a largo plazo. La prevención y la detección precoz son claves para evitar que las úlceras venosas se conviertan en un problema crónico, y el manejo multidisciplinario, que incluya medidas de compresión, tratamiento farmacológico y, en algunos casos, cirugía, es fundamental para lograr un buen pronóstico en los pacientes.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Marinel.lo Roura J, Verdú Soriano J (Coord.). Conferencia nacional de consenso sobre las úlceras de la extremidad inferior (C.O.N.U.E.I.). Documento de consenso 2018. 2ª ed. Madrid: Ergon; 2018.
  2. Hofmann AG, Deinsberger J, Oszwald A, Weber B. The Histopathology of Leg Ulcers. Dermatopathology (Basel, Switzerland). 2024;11(1):62-78. doi: 10.3390/dermatopathology11010007.
  3. Samaniego Ruiz MJ, Palomar Llatas F. Prevalencia e incidencia de heridas crónicas en Atención Primaria. Heridas y cicatrización. 2020 May 29;10(2):18-26. Disponible en: https://heridasycicatrizacion.es/index.php/archivo?id=86
  4. Caiza-Ango TB, Lescano Solis SM, Jinde Pilataxi MS, Jácome Santana KJ, Amancha Martínez JL. Úlceras vasculares: Factores de riesgo, clínica y prevención. Dominio de las Ciencias. 2023;9(4):Art. 4. doi: 10.23857/dc.v9i4.3681.
  5. Mayrovitz HN, Wong S, Mancuso C. Venous, Arterial, and Neuropathic Leg Ulcers with Emphasis on the Geriatric Population. Cureus. 2023;15(4):e38123. doi: 10.7759/cureus.38123.
  6. Díaz Herrera MÁ, Baltà Domínguez L, Blasco García BR, Fernández Garzón M, Fuentes Campos EM, Gayarre Aguado R, et al. Guía de práctica clínica Manejo y tratamiento de úlceras de extremidades inferiores. Instituto Catalán de la Salud; 2020. Disponible en: https://ics.gencat.cat/web/.content/Documents/assistencia/gpc/12022021_Guia_ulceras_extremidades_inferiores.pdf
  7. García Martínez MB, Raña Lama CD. Guía práctica de úlceras de la extremidad inferior. Guía práctica no. 2; Colección de guías prácticas de heridas del Servicio Gallego de Salud. Santiago de Compostela (A Coruña): Xunta de Galicia; 2016. Disponible en: https://ulcerasfora.sergas.gal/Informacion/G2_%C3%9Alceras%20EEII?idioma=es
  8. Pérez PS, Martín SM, Guillén JV, Martínez AV, Romera IL, Aznar NM. Úlceras vasculares. Un artículo monográfico. Rev Sanitaria Investig. 2023;4(6):66.

 

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