Uso de dispositivos nocturnos de terapia posicional en apnea obstructiva del sueño posicional grave

1 junio 2025

 

 

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2025.66.92.001

 

 

AUTORES

  1. Carlos Murillo Arribas. Neumólogo Residente Hospital Clínico Zaragoza. España.
  2. María Guallart Huertas. Neumóloga Residente Hospital Clínico Zaragoza. España.
  3. Joanna Gaspar Pérez. Neumóloga Residente Hospital Clínico Zaragoza. España.
  4. Marcel Charlam Burdzy. Neumólogo Residente Hospital Clínico Zaragoza. España.
  5. María de los Ángeles Rivero Grimán. Neumóloga Residente Hospital Clínico Zaragoza. España.
  6. Pablo Castejón Huynh. Neumólogo Residente Hospital Clínico Zaragoza. España.

 

RESUMEN

La apnea obstructiva del sueño (AOS) es un trastorno respiratorio del sueño caracterizado por episodios repetidos de obstrucción de la vía aérea superior durante el sueño. La AOS posicional representa un subtipo clínico donde la gravedad del trastorno se acentúa en decúbito supino. Presentamos el caso de un paciente de 48 años con obesidad e índice de masa corporal (IMC) de 33, que acudió a consulta por clínica sugerente de AOS. Se le realizó una poligrafía cardiorrespiratoria que confirmó un AOS grave de predominio posicional. Tras tratamiento con dispositivos nocturnos de terapia posicional, el paciente experimentó una mejoría clínica significativa.

PALABRAS CLAVE

Apnea del sueño, AOS posicional, tratamiento postural, obesidad.

ABSTRACT

Obstructive sleep apnea (OSA) is a respiratory sleep disorder characterized by recurrent episodes of upper airway obstruction during sleep. Positional OSA is a clinical subtype where the severity increases in the supine position. We present the case of a 48-year-old obese male (BMI 33) with clinical suspicion of OSA. Cardiorespiratory polygraphy confirmed a diagnosis of severe positional OSA. After using nocturnal positional therapy devices, the patient reported significant clinical improvement.

KEY WORDS

Sleep apnea, positional OSA, postural treatment, obesity

INTRODUCCIÓN

La apnea obstructiva del sueño (AOS) es una enfermedad prevalente que afecta hasta un 10-17% de los adultos de mediana edad, con mayor frecuencia en varones y personas con sobrepeso u obesidad. Su fisiopatología se basa en el colapso recurrente y parcial o completo de la vía aérea superior durante el sueño, provocando episodios de hipoxemia intermitente, despertares frecuentes y fragmentación del sueño. Estos eventos se traducen en una importante carga clínica, con somnolencia diurna, deterioro del rendimiento cognitivo, mayor riesgo de accidentes laborales y de tráfico, así como una fuerte asociación con enfermedades cardiovasculares, metabólicas y cerebrovasculares.

En las últimas décadas se han descrito diferentes fenotipos de AOS, siendo el AOS posicional (AOSp) uno de los más reconocidos. Este subtipo se caracteriza por la aparición o empeoramiento significativo de los eventos respiratorios durante el sueño en decúbito supino. El reconocimiento de esta forma clínica ha llevado al desarrollo de estrategias terapéuticas específicas, como la terapia posicional (TP), que ha demostrado beneficios significativos en casos seleccionados.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Se presenta el caso de un varón de 48 años, conductor de transporte urbano, con antecedentes personales de obesidad grado I (IMC 33 kg/m2), sin otras comorbilidades relevantes. Acude a consulta de Neumología derivado desde Atención Primaria por sospecha de apnea del sueño. Refiere síntomas de años de evolución consistentes en ronquido nocturno intenso, pausas respiratorias presenciadas por su pareja y somnolencia diurna excesiva que interfiere en sus actividades laborales. Además, refiere cefalea matutina, dificultad para concentrarse, y episodios de microsueños.

En la entrevista inicial se administra la escala de somnolencia de Epworth, obteniendo una puntuación de 16. No refiere consumo de alcohol ni de benzodiacepinas, y mantiene una higiene del sueño correcta, aunque con sueño poco reparador. Se solicita una poligrafía cardiorrespiratoria domiciliaria (ver figura 1), que revela un IAH global de 36 eventos/hora, clasificado como AOS grave. El análisis posicional muestra un IAH en supino de 58/hora y en decúbito lateral de 8/hora, cumpliendo criterios de AOS posicional grave.

Se explica el diagnóstico al paciente y, dado el fenotipo identificado, se opta inicialmente por una estrategia de terapia posicional. Se le entrega un dispositivo de mochila antidecúbito supino y se instruye en hábitos de higiene del sueño, medidas de reducción ponderal y actividad física regular.

A los seis meses de seguimiento, el paciente refiere mejoría clínica franca, sin somnolencia diurna, con sueño reparador y desaparición de los episodios de pausas respiratorias observadas. La escala de Epworth desciende a 4. Se decide repetir el estudio del sueño para valorar el IAH con el uso de la mochila (ver figura 2). No se han producido eventos laborales adversos ni incidentes de somnolencia al volante. Se decide continuar con el manejo conservador y seguimiento.

 

DISCUSIÓN

La apnea obstructiva del sueño (AOS) es un trastorno respiratorio del sueño de elevada prevalencia en la población general, especialmente en varones de mediana edad con sobrepeso u obesidad. Se caracteriza por episodios recurrentes de colapso parcial o completo de la vía aérea superior durante el sueño, lo cual provoca hipoxemia intermitente, microdespertares y una fragmentación significativa del sueño. Esta fisiopatología se asocia con una variedad de consecuencias clínicas adversas, incluyendo hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, trastornos metabólicos como la diabetes tipo 2, deterioro neurocognitivo y somnolencia diurna excesiva.

El caso presentado corresponde a un paciente con AOS grave de predominio posicional, un subtipo fenotípico relevante dentro del espectro de la AOS. El fenotipo posicional se define habitualmente como aquel en el que el índice de apneas-hipopneas (IAH) en decúbito supino es al menos el doble que en otras posiciones o donde el IAH es significativo exclusivamente en posición supina. Esta definición se basa en los criterios clásicos de Cartwright, aunque estudios posteriores han refinado los parámetros diagnósticos, diferenciando entre AOS posicional verdadera (eventos solo en supino) y AOS posicional preferencial (mayor frecuencia en supino, pero también presentes en otras posiciones)1.

Diversos estudios han estimado que aproximadamente el 56% de los pacientes con AOS moderado o grave cumplen criterios de AOS posicional2. Se ha observado que este fenotipo es más prevalente en pacientes más jóvenes, con menor índice de masa corporal, menor circunferencia cervical y menor severidad global del trastorno. En comparación con la AOS no posicional, estos pacientes tienden a presentar menor carga de comorbilidades cardiovasculares y un pronóstico general más favorable, lo cual tiene implicaciones terapéuticas importantes.

La evaluación diagnóstica se realiza mediante estudios de sueño, siendo la poligrafía cardiorrespiratoria una herramienta útil y accesible. En el contexto de AOS posicional, es crucial que el estudio incluya un tiempo suficiente en distintas posiciones para poder identificar adecuadamente la dependencia postural de los eventos. El análisis detallado por posición permite, además, planificar estrategias terapéuticas personalizadas3.

En cuanto al tratamiento, la presión positiva continua en la vía aérea (CPAP) sigue siendo el tratamiento estándar de referencia para la AOS moderada o grave. No obstante, en los pacientes con AOS posicional, la terapia posicional (TP) ha demostrado ser una alternativa efectiva, particularmente en aquellos con baja carga de eventos en decúbito lateral. La TP tiene como objetivo evitar que el paciente duerma en decúbito supino, mediante dispositivos que lo alerten o impidan dicha posición. Tradicionalmente se han utilizado métodos simples como mochilas con objetos rígidos, pero en los últimos años han surgido dispositivos electrónicos vibratorios más sofisticados que ofrecen mejor adherencia y confort4,5.

La eficacia de la TP ha sido avalada por múltiples estudios clínicos. Una revisión sistemática de Ravesloot et al. demostró que la TP puede reducir significativamente el IAH y mejorar la calidad del sueño en pacientes con AOS posicional. Además, cuando se compara con CPAP, la TP suele presentar mejor adherencia y menor tasa de abandono, aunque su eficacia global es inferior en términos de reducción absoluta del IAH6. Por ello, en pacientes con AOS posicional grave y síntomas moderados, como el caso aquí presentado, la TP puede considerarse como terapia inicial, reservando CPAP para casos refractarios o con pobre respuesta clínica.

Otro aspecto relevante es la evaluación de la adherencia y la satisfacción del paciente con la TP. Estudios recientes con dispositivos vibratorios inteligentes han mostrado tasas de cumplimiento superiores al 80%, con buena tolerancia y mejoras subjetivas en la somnolencia y la calidad de vida7. Sin embargo, el éxito terapéutico depende en gran medida del perfil del paciente, su motivación, la severidad de los síntomas y la presencia de comorbilidades asociadas.

El manejo clínico del paciente con AOS posicional también debe incluir medidas higiénico-dietéticas, control del peso corporal, higiene del sueño y seguimiento regular. La obesidad es uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo y progresión del AOS, y la pérdida de peso puede reducir significativamente el número de eventos respiratorios durante el sueño. En el caso presentado, el paciente fue instruido en estrategias de reducción ponderal, aunque la mejoría clínica ya fue evidente con el uso exclusivo de la TP.

 

CONCLUSIÓN

La identificación del fenotipo posicional en la AOS tiene importantes implicaciones clínicas. La TP constituye una opción terapéutica válida, efectiva y bien tolerada en pacientes seleccionados, como alternativa inicial o complementaria al tratamiento convencional con CPAP. La selección adecuada del paciente, la educación terapéutica y el seguimiento clínico son elementos clave para optimizar los resultados.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Cartwright RD. Effect of sleep position on sleep apnea severity. Sleep. 1984;7(2):110–114.
  2. Oksenberg A, Silverberg DS, Arons E, Radwan H. Positional vs non positional obstructive sleep apnea patients: anthropomorphic, nocturnal polysomnographic, and multiple sleep latency test data. Chest. 1997;112(3):629-639.
  3. Joosten SA, O’Driscoll DM, Berger PJ, Hamilton GS. Supine position related obstructive sleep apnea is associated with impaired sleep architecture and heart rate variability. J Clin Sleep Med. 2014;10(11):1185–1191.
  4. Ravesloot MJL, Frank MH, van Maanen JP, et al. Positional OSA part 2: retrospective cohort analysis with a new classification system (APOC). Sleep Breath. 2016;20(2):881–888.
  5. Van Maanen JP, Meester KA, Dun L, de Vries N. The sleep position trainer: a new treatment for positional obstructive sleep apnea. Sleep Breath. 2013;17(2):771–779.
  6. Ravesloot MJL, White D, Heinzer R. Positional therapy in sleep apnea: an evidence-based review. Sleep Med Rev. 2020;51:101276.
  7. Eijsvogel MM, Ubbink R, Dekker J, et al. Sleep position trainer versus tennis ball technique in positional obstructive sleep apnea syndrome. J Clin Sleep Med. 2015;11(2):139–147.

 

ANEXOS

Figura 1: Poligrafía cardiorrespiratoria del paciente antes de recibir tratamiento.

Interfaz de usuario gráfica, Aplicación El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

 

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