Uso de stents en el cateterismo cardíaco en el infarto agudo de miocardio

10 marzo 2026

AUTORES

  1. Lucia Peñalver Rubio. Enfermera, Bloque quirúrgico del Hospital Universitario Clínico Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  2. María del Carmen Buil Peralta. M.D. Anestesiología y Reanimación en el Hospital Universitario Royo Villanova, Zaragoza, España.
  3. José Javier Martínez Antequera. M.D. Anestesiología y Reanimación en el Hospital Universitario Royo Villanova, Zaragoza, España.
  4. Sonia Arnal García. M.D. PhD, Anestesiología y Reanimación Hospital Gómez Ulla, Madrid, España.
  5. Andrés Alegre Cortés. M.D. Anestesiología y Reanimación en el Hospital Universitario de Navarra, Pamplona, España.
  6. Daniel Perez Ajami. M.D. Anestesiología y Reanimación en el Hospital Universitario Royo Villanova, Zaragoza, España.

 

RESUMEN

El infarto agudo de miocardio (IAM) constituye una de las principales causas de morbimortalidad cardiovascular a nivel mundial. La obstrucción aguda de una arteria coronaria produce isquemia miocárdica prolongada, necrosis tisular y compromiso hemodinámico. En la actualidad, la angioplastia coronaria percutánea primaria asociada a la implantación de stents representa el tratamiento de elección en pacientes con IAM con elevación del segmento ST.

El objetivo de este artículo es analizar el papel de los stents coronarios en el tratamiento del infarto agudo de miocardio, abordando su evolución histórica, tipos disponibles, indicaciones, complicaciones y resultados clínicos. Asimismo, se revisan los aspectos técnicos del procedimiento de cateterismo cardíaco y la importancia del abordaje precoz.

Se presenta además un caso clínico de un paciente con IAM tratado mediante intervención coronaria percutánea primaria con implantación de stent farmacoactivo, destacando la reperfusión exitosa y la evolución clínica favorable. El manejo integral del paciente coronario y la optimización del tratamiento antitrombótico son fundamentales para mejorar el pronóstico.

PALABRAS CLAVE

Infarto de miocardio, intervención coronaria percutánea, stents coronarios, revascularización miocárdica, angioplastia transluminal percutánea.

ABSTRACT

Acute myocardial infarction (AMI) remains one of the leading causes of cardiovascular morbidity and mortality worldwide. Acute coronary artery occlusion results in myocardial ischemia, tissue necrosis, and hemodynamic compromise. Currently, primary percutaneous coronary intervention with stent implantation is the treatment of choice for ST-segment elevation myocardial infarction.

This study aims to analyze the role of coronary stents in the management of acute myocardial infarction, including their evolution, types, indications, complications, and clinical outcomes. Technical aspects of cardiac catheterization and the importance of early reperfusion are also reviewed.

Additionally, a clinical case of AMI treated with primary percutaneous coronary intervention and drug-eluting stent implantation is presented, highlighting successful reperfusion and favorable clinical evolution. Comprehensive management and optimization of antithrombotic therapy are essential to improve patient prognosis.

KEY WORDS

Myocardial infarction, percutaneous coronary intervention, coronary stents, myocardial revascularization, percutaneous transluminal angioplasty.

INTRODUCCIÓN

El infarto agudo de miocardio (IAM) es una emergencia cardiovascular producida por la interrupción súbita del flujo sanguíneo coronario, generalmente secundaria a la rotura de una placa aterosclerótica y la formación de un trombo intracoronario¹. Esta situación genera necrosis miocárdica progresiva y deterioro de la función ventricular pudiendo provocar una parada cardiaca.

La rápida restauración del flujo coronario es el principal objetivo terapéutico. En este contexto, la intervención coronaria percutánea (ICP) primaria, o también llamada angioplastia coronaria, asociada a la implantación de stents se ha consolidado como el tratamiento de elección. Esta técnica muestra mejores resultados frente a la fibrinólisis en términos de mortalidad y reinfarto².

El desarrollo tecnológico de los stents coronarios ha permitido mejorar las tasas de permeabilidad arterial y reducir la incidencia de reestenosis³. Este artículo revisa el papel actual de los stents en el manejo del IAM.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Varón de 59 años con antecedentes de hipertensión arterial y tabaquismo, que acude por dolor torácico opresivo irradiado al brazo izquierdo que supera los 90 minutos de evolución. El electrocardiograma mostró elevación del segmento ST en cara inferior.

Se realizó cateterismo cardíaco urgente, evidenciando oclusión total de la arteria coronaria derecha. Se llevó a cabo una angioplastia primaria con implantación de stent farmacoactivo, obteniéndose flujo TIMI III y resolución del dolor torácico. El paciente evolucionó favorablemente y fue dado de alta con tratamiento antiagregante dual y seguimiento cardiológico.

DISCUSIÓN

ETIOLOGÍA Y FACTORES DE RIESGO:

La principal causa del IAM es la enfermedad coronaria aterosclerótica, caracterizada por la acumulación de lípidos, calcio y células inflamatorias en la pared arterial⁴. La rotura de la placa provoca la activación plaquetaria y la formación de trombos que ocluyen el vaso.

Entre los factores de riesgo más relevantes se incluyen tabaquismo, hipertensión arterial, dislipemia, diabetes mellitus, obesidad, sedentarismo y antecedentes familiares de cardiopatía isquémica⁵. El control de estos factores resulta esencial en la prevención primaria y secundaria.

FISIOPATOLOGÍA:

La oclusión coronaria aguda produce isquemia miocárdica sostenida, alteración del metabolismo celular y pérdida de contractilidad⁶. Si la reperfusión no se restablece de forma precoz, se desarrolla necrosis irreversible del tejido miocárdico.

El concepto “tiempo es músculo” refleja la importancia de una intervención temprana para preservar la función ventricular y reducir la extensión del infarto⁷.

DIAGNÓSTICO:

El diagnóstico del IAM se basa en la clínica típica, cambios electrocardiográficos y elevación de biomarcadores de necrosis miocárdica, especialmente troponinas⁸.

El electrocardiograma permite diferenciar el IAM con elevación del segmento ST, indicación directa de ICP primaria urgente⁹. La coronariografía confirma la localización y extensión de la lesión coronaria.

TRATAMIENTO:

La intervención coronaria percutánea primaria constituye el tratamiento de elección en pacientes con IAM con elevación del ST, siempre que pueda realizarse en un tiempo adecuado¹⁰. El procedimiento incluye angioplastia con balón y posterior implantación de stent para mantener la permeabilidad del vaso.

El tratamiento farmacológico asociado incluye antiagregación plaquetaria dual, anticoagulación y fármacos cardioprotectores como betabloqueantes y estatinas¹¹.

Existen dos grandes tipos de stents: metálicos convencionales (bare-metal stents) y stents farmacoactivos (drug-eluting stents). Estos últimos liberan fármacos antiproliferativos que reducen significativamente la tasa de reestenosis¹².

Los stents farmacoactivos de nueva generación han demostrado mayor seguridad, menor trombosis tardía y mejores resultados clínicos a largo plazo¹³.

COMPLICACIONES:

Las complicaciones asociadas al uso de stents incluyen trombosis del stent, reestenosis intrastent, sangrados relacionados con la terapia antitrombótica y complicaciones vasculares del acceso arterial¹⁴.

La adecuada selección del tipo de stent y la correcta adherencia al tratamiento antiagregante disminuyen significativamente estos riesgos¹⁵.

SEGUIMIENTO Y PRONÓSTICO:

El seguimiento del paciente post-IAM incluye control clínico, modificación de factores de riesgo y adherencia al tratamiento farmacológico¹⁶. La rehabilitación cardíaca mejora la capacidad funcional y reduce eventos cardiovasculares recurrentes.

El pronóstico depende del tiempo de reperfusión, extensión del infarto y función ventricular residual¹⁷.

 

CONCLUSIONES

El uso de stents coronarios en el contexto del infarto agudo de miocardio ha transformado el abordaje terapéutico, permitiendo una reperfusión rápida y eficaz. La intervención precoz, junto con un manejo integral del paciente, resulta fundamental para reducir la mortalidad y mejorar la calidad de vida.

 

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ANEXOS

Anexo 1. Únicamente se aprecian dos arterias principales en la imagen, la arteria coronaria derecha está totalmente obstruida.

 

Anexo 2. Se observan las tres arterias principales del corazón con riego, en la arteria coronaria derecha hay flujo por la colocación de múltiples stents. En la arteria descendente anterior y en la coronaria derecha se aprecian los trayectos de dos guías.

 

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