Utilización del rebozo como técnica en distocias del parto

16 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Ángela Delgado Monge. Matrona. Atención Primaria Alcañiz. Teruel.
  2. Alejandro Liesa Azanza. Celador. Servicio Aragonés de Salud.
  3. Laura Sanz Ascaso. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  4. Hugo Gómez Alves. Técnico Laboratorio Clínico, TAF Farmacia Hospitalaria. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  5. Mercedes Verónica Carhuaricra Martínez. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  6. Pilar Artisen Izquierdo. Telefonista. Hospital Universitario San Jorge. Huesca.

 

RESUMEN

El parto prolongado y detenido con complicaciones frecuentes en los partos eutócicos. El rebozo es una práctica de partería tradicional de origen azteca, que consiste en usar un fular para realizar diferentes técnicas con la finalidad de movilizar la pelvis y relajar la musculatura para favorecer la colocación del feto y mejorar diversos aspectos en embarazo, parto y postparto. Esta técnica puede favorecer los partos en los que la progresión del trabajo se complica.

PALABRAS CLAVE

Distocia, parto.

ABSTRACT

A prolonged and halted labor are common complications of eutocic delivery. The shawl or rebozo technique are original from Aztecan midwives, in which a shawl is used to perform different techniques and movements to mobilize the pelvis and relax muscles to favor the positioning of the fetus towards delivery. This technique can improve labor in deliveries in which labor complicates.

KEY WORDS

Dystocia, childbirth.

DESARROLLO DEL TEMA

La inducción al parto es una intervención obstétrica utilizada para iniciar de manera artificial las contracciones uterinas para comenzar el parto activo. En la actualidad, los principales métodos de inducción del parto son farmacológicos, usando prostaglandinas y oxitocina; o mecánicos, con la sonda de doble balón o Cook1. Sin embargo, se plantea la incorporación en la práctica asistencial la inclusión de métodos no invasivos que se adapten a las necesidades que van surgiendo en las gestantes con el fin de inducir el parto.

El “rebozo” es una técnica originaria de México usada desde los tiempos de los aztecas por parteras tradicionales con el fin de reconfortar a la embarazada disminuyendo las propias molestias del embarazo, promoviendo su relajación, acomodando al feto en el canal del parto y disminuyendo el dolor durante la fase activa del parto. También tiene un papel de ayuda en el inicio de trabajo del parto ya que favorece la dinámica uterina, haciendo que la evolución del proceso sea lo más fisiológica posible. Esta técnica requiere del uso de un rebozo, que es un pañuelo de gran longitud (2 metros de largo y 60 cm de ancho) con flecos en sus terminaciones. Éste se acopla en el abdomen, caderas, muslos o cabeza de la gestante dependiendo de su finalidad. Movimientos controlados por parte de la matrona en caderas, o abdomen de un lado a otro usando el rebozo permiten que la gestante se posicione de múltiples formas y tenga libertad total de movimiento. Si el objetivo es la relajación muscular y de la gestante, los movimientos serán suaves y rítmicos con el objetivo de estimular el sistema nervioso parasimpático. Si el objetivo es establecer y coordinar la dinámica uterina, los movimientos serán rítmicos y rápidos, pero no bruscos.

La anomalía en el proceso del trabajo de parto se llama distocia. El parto prolongado y detenido son complicaciones comunes en partos vaginales y constituyen la principal causa de la práctica de cesáreas urgentes. Estas anomalías se producen en 2 de cada 10 recién nacidos con vida2.

Las principales causas de la distocia en el parto son factores relativos al útero, al cuello del útero, al feto y al tamaño de la pelvis materna, aunque también influyen factores genéticos. La disminución de la contractilidad uterina, es decir, cuando las contracciones uterinas no alcanzan la intensidad suficiente o no son lo suficientemente coordinadas para poder dilatar el cuello del útero es una de las principales causas de las anomalías en la progresión del trabajo del parto. También lo son los problemas surgidos para que la cabeza fetal atraviese la pelvis materna, mayoritariamente surgidos por mala posición o presentación de la cabeza fetal más que por desproporción entre cabeza fetal y pelvis materna. El anillo de Bandl, la formación de un anillo muscular grueso. Entre la parte superior e inferior del útero también hay otra causa importante de obstrucción al parto.

El rebozo ayuda en la relajación de ligamentos y musculatura de la pelvis, permitiendo al feto más libertad y espacio en el interior de la pelvis materna para poder realizar los movimientos cardinales del parto. Se ha demostrado que el rebozo es también útil cuando la bipedestación de la gestante no es posible durante el proceso de parto. Su uso se asocia a mayor alivio del dolor y por lo tanto a menor uso de analgesia epidural, oxitocina sintética, partos instrumentales y cesáreas1.

Dentro de la técnica del rebozo se usan diferentes técnicas dependiendo de la finalidad. Se suele combinar con aromaterapia, el uso de aceites esenciales para favorecer la relajación de la gestante y la aparición de contracciones.

En un estudio cualitativo llevado a cabo en 2017 en Dinamarca, se observó que las mujeres que utilizaron la técnica del rebozo sufrieron contracciones más intensas, pero menos dolorosas con sensación de descenso de la cabeza fetal en la pelvis3. También generó un sentimiento de cooperación y trabajo en equipo entre la gestante y la matrona, favoreciendo el bienestar de la gestante y su empoderamiento hacia el proceso del parto. Esta técnica presenta algunas contraindicaciones para su uso. Por ejemplo, si hay taquisistolia, presentaciones no encajadas con bolsa rota con riesgo de prolapso de cordón umbilical, hemorragia vaginal por placenta previa o desprendimiento de placenta, patrones alterados de frecuencia cardíaca fetal y cualquier contraindicación para la consecución de un parto vaginal.

 

CONCLUSIÓN

La distocia es una anomalía del parto que complica el parto vaginal. El rebozo es una práctica de partería tradicional azteca que usa un fular para realizar diferentes técnicas para movilizar la pelvis y relajar la musculatura y favorecer la colocación del feto para el parto. A pesar de los beneficios que esta técnica no invasiva proporciona, su uso en los servicios obstétricos en la clínica es muy bajo, alrededor de un 2%. Esto se debe principalmente a que las matronas deben estar formadas en esta técnica para realizarla correctamente y poder establecer unas guías para seguir formando a personal sanitario y establecer el uso de esta técnica4.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Herrer Purroy, L. Utilización del rebozo como método no farmacológico de activación del trabajo de parto. Revista electrónica de portalesmédicos.com. 2021. Volumen 16, número 6, página 291.
  2. Kissler, K; Joseph Kurt, K. The Pathophysiology of Labor Dystocia: Theme with Variations. Reproductive Sciences. 2023. Volumen 30, número3, páginas 729-742.
  3. Iversen, ML; Mitgaard, J; Ekelin, M; Heegard, HK. Danish women’s experience of the rebozo technique during labor: A qualitative explorative study. Sexual & Reproductive Healthcare. 20º7. Volumen 11, páginas 79-85
  4. Cohen, SR; Thomas, CR. Rebozo Technique for Fetal Malposition in Labor. Journal of Midwifery & Women’s Health. 2015. Volumen 60, Número 4, páginas 445-451.

 

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