Vía intraósea

22 junio 2024

AUTORES

  1. Lucía Piquer Álvarez. Graduada en Enfermería. Hospital Joan XII, Tarragona, España.
  2. Cristina Jarén Cubillo. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario de Guadalajara, Guadalajara, España.
  3. Eva Salmerón Crespo. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario de Guadalajara, Guadalajara, España.
  4. Lourdes Esteban Álvaro. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario de Guadalajara, Guadalajara, España.
  5. Lara Villar Pamplona. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  6. Ángela María Guarás Rubio. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La vía intraósea es la primera alternativa indicada tras un acceso venoso difícil, tras tres intentos fallidos o duración estimada de canalización mayor a 120 segundos en situaciones de emergencia vital.

En muchas ocasiones esta técnica no es utilizada por motivos como la falta de conocimiento o la falta del propio material, es por ello que consideramos de gran interés para los profesionales sanitarios conocer más acerca de la técnica y de sus ventajas, así como saber actuar ante un paciente en estado crítico al que no se le puede canalizar una vía venosa de acceso periférico.

PALABRAS CLAVE

Catéteres, médula ósea, reanimación cardiopulmonar.

ABSTRACT

The intraosseous route is the first alternative indicated after difficult venous access, after three failed attempts or estimated duration of cannulation greater than 90 seconds in life-threatening emergency situations.

On many occasions this technique is not used for reasons such as lack of knowledge or lack of the material itself, which is why we consider it of great interest for health professionals to learn more about the technique and its advantages, as well as knowing how to act when faced with it. a patient in critical condition who cannot receive a peripheral venous access line.

KEY WORDS

Catheters, bone marrow, cardiopulmonary resuscitation.

DESARROLLO DEL TEMA

El uso de la vía intraósea se basa en la utilización de la cavidad medular de los huesos largos como canal de infusión. Debido a que está ocupada por una rica red de capilares sinusoides que drenan a un gran seno venoso central, que no se colapsa ni siquiera en situación de parada cardiorrespiratoria, pasando los fármacos y líquidos a la circulación general con una rapidez similar a como lo harían por cualquier otra vena periférica por lo que se considera una vía segura y rápida pues conlleva un alto porcentaje de éxitos (80%‐ 94%)1.

Indicaciones:

  • En pacientes críticos de cualquier edad cuando no se pueda establecer una vía venosa de forma rápida.
  • En caso de paro cardiorrespiratorio está recomendada si el acceso intravenoso no se puede establecer dentro de los primeros dos minutos de la reanimación en adultos y un minuto en niños.

 

Contraindicaciones:

  • Celulitis u osteomielitis local.
  • Fractura en la extremidad.
  • Osteopetrosis u osteogénesis imperfecta.
  • Huesos de las extremidades inferiores en pacientes con traumatismo abdominal grave, daño vascular o quemaduras en el sitio de aplicación.
  • tumores óseos.

 

Complicaciones:

El índice de complicaciones de esta técnica invasiva es bajo. La más frecuente es la extravasación de líquidos, de medicamentos o de ambos como resultado de una mala técnica. Otras complicaciones son: celulitis localizada con o sin osteomielitis, abscesos subcutáneos, síndrome compartimental, fracturas, lesión al cartílago de crecimiento o sepsis2.

LUGAR DE INSERCIÓN DEL CATÉTER INTRAÓSEO:

Es importante que el personal sanitario sepa reconocer las referencias óseas para poder realizar de forma correcta la inserción del dispositivo intraóseo.

Así, por ejemplo, en las extremidades inferiores podemos palpar la rótula, el borde anterior de la tibia (o espinilla), el maléolo interno de la tibia y el maléolo externo del peroné palpables en el tobillo; en el pecho se puede palpar la unión de la clavícula con el esternón y las costillas, se puede seguir el recorrido del borde superior del íleo, la llamada cresta iliaca. Las referencias óseas son más palpables de forma directamente proporcional a la delgadez del paciente, siendo más difícil a medida que el IMC del paciente aumenta.

El hueso largo crece y se osifica desde las epífisis y la diáfisis, el cartílago entre ambas zonas se denomina cartílago de crecimiento o placa epifisaria. El crecimiento se produce mientras haya cartílago y en el momento en el que la totalidad de la placa epifisaria se transforma en hueso el crecimiento cesará. Además, con la edad la médula ósea roja vascular se va transformando en médula ósea amarilla menos vascularizada.

Estas variaciones provocan que los lugares de inserción que son idóneos en niños deban ser sustituidos por otros en el adulto.

En menores de 6 años la zona más indicada es: la tibia proximal, en su superficie plana antero-interna, entre 1 y 3 cm por debajo de la tuberosidad tibial. Otras opciones son la cara posterior de la metáfisis del radio, la cara anterior de la cabeza humeral, el cóndilo humeral, el fémur distal, el esternón y las crestas iliacas. Respetando y evitando siempre el cartílago de crecimiento.

En mayores de 6 años y adultos, la zona de elección es la tibia distal, 1 o 2 cm por encima del maléolo interno; Otras opciones serían la tibia proximal, fémur distal, cabeza humeral, calcáneo, dorso de la metáfisis distal del radio, la apófisis estiloide cubital, la epífisis distal del segundo metacarpiano, la epífisis distal del primer metatarsiano, las clavículas y el maléolo peroneal.

Por tanto, como norma general, las principales zonas de elección son la tibia proximal y distal, que han demostrado altas tasas de éxito, en torno al 88-95% en diferentes estudios publicados, tanto por la facilidad de acceso al ser una zona en la que no se encuentra grasa entre el periostio y la piel, siendo de elección por ello en obesos; y también porque es fácil de localizar el sitio idóneo gracias a las referencias óseas.

A pesar de que el esternón es un hueso clasificado dentro de la categoría de huesos planos, también supone una alternativa igualmente válida para la colocación de catéteres intraóseos, y que ha sido ampliamente utilizada. Sin embargo, en el caso de que el paciente sea preciso o sea esperable una reanimación cardiopulmonar (RCP), esta localización no es la indicada3.

MATERIAL NECESARIO PARA LA PUNCIÓN INTRAÓSEA:

  • Agujas IO o sistemas mecánicos de punción IO.
  • Solución antiséptica (salvo en RCP).
  • Gasas, paños y guantes estériles (salvo en RCP).
  • Jeringas de 5 y 10 ml.
  • Anestésico local sin adrenalina (p. ej., lidocaína 1%). Siempre que el paciente esté consciente.
  • Solución de lavado (suero salino 0,9% o agua estéril).
  • Sistema de perfusión.
  • Llave de 3 pasos, preferiblemente con alargadera.
  • Esparadrapo o vendas de sujeción4.

 

TÉCNICA:

  • Limpie con un antiséptico una zona amplia de 3 o 4 cm por encima y por debajo de la zona elegida para pinchar.
  • Cargue en una jeringuilla 10 ml de suero salino.
  • Seleccione la longitud de la aguja, en función de su criterio clínico, usando como referencias el peso del paciente, la anatomía, el grosor del tejido (piel, adiposo, muscular) y el punto de inserción.
  • Monte la aguja sobre el taladro (sistema imantado).
  • Localice el punto preciso donde va a puncionar, utilice el 1º y 2º dedos a modo de pinza, para fijar las referencias (bordes laterales del hueso elegido) y localizar el punto medio entre los dedos.
  • Coja el taladro con la mano dominante y retire el protector de la aguja.
  • Coloque la aguja sobre el punto de inserción en un ángulo de 45º en la localización humeral y de 90º en el resto, con relación al plano horizontal del hueso.
  • Pulse el gatillo del dispositivo.
  • El primer signo de correcta colocación es que la aguja queda firmemente anclada a la piel.
  • Coloque, si dispone de él, un apósito fijador5.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Enfermero, D. (2019, August 20). La vía intraósea en el paciente politraumatizado. Noticias de enfermería y salud; Diario Enfermero. https://diarioenfermero.es/la-via-intraosea-en-el-paciente-politraumatizado/
  2. Salazar Diez, M. (2011). Vía intraósea: una medida alternativa de urgencia. Archivo Médico Camagüey, 15(6), 933–935. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1025-02552011000600001
  3. Díaz Rodil, J. A. (2019). AVANCES DE LA VÍA INTRAÓSEA. AVANCES DE LA VÍA INTRAÓSEA, 100(100), 1–100. https://www.npunto.es/revista/10/avances-de-la-via-intraosea
  4. Manrique Martínez, I., Pons Morales, S., Casal Angulo, C., García Aracil, N., & Elena Castejón de la Encina, M. (2013). Accesos intraóseos: revisión y manejo. Anales de Pediatría Continuada, 11(3), 167–173. https://doi.org/10.1016/s1696-2818(13)70134-3
  5. Vía intraósea sistema EZ-IO. (n.d.). Madrid.Es. Retrieved August 30, 2023, from https://www.madrid.es/ficheros/SAMUR/data/604_05b.htm

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