Vivir con una colostomía. Claves para entender, cuidar y acompañar. Artículo monográfico

3 agosto 2025

 

AUTORES

  1. Sara Juadra Farré. Graduada en Enfermería. Hospital de Barbastro. Huesca, España.
  2. Alba Labuena Solano. Graduada en Enfermería. Hospital de Barbastro. Huesca, España.
  3. Lucía García Lapeña. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  4. Anabel Naval Gascón. Graduada en Enfermería. Hospital de Barbastro. Huesca, España.
  5. Raquel de la Natividad Seguí. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  6. Lucía María Gracia Fumanal. Graduada en Enfermería. Hospital de Barbastro. Huesca, España.

 

RESUMEN

El cuidado integral de las personas portadoras de una colostomía representa un desafío clínico y humano dentro del ámbito sanitario, especialmente para el personal de enfermería, que desempeña un papel clave en todas las fases del proceso.

Comprender la experiencia del paciente colostomizado, sus necesidades físicas, emocionales y educativas, es esencial para proporcionar una atención de calidad que favorezca su autonomía y adaptación a la nueva realidad.

Este artículo monográfico recoge los aspectos fundamentales del cuidado enfermero en relación con la colostomía: desde los tipos y complicaciones más frecuentes hasta los cuidados básicos del estoma, sin olvidar la educación para la salud y el acompañamiento emocional. Se profundiza también en el impacto que esta intervención quirúrgica tiene en la calidad de vida del paciente y en la importancia del seguimiento personalizado como herramienta para prevenir complicaciones y promover el bienestar.

PALABRAS CLAVE

Ostomía, calidad de vida, educación para la salud.

ABSTRACT

The comprehensive care of individuals living with a colostomy represents both a clinical and human challenge within healthcare, especially for nursing staff, who play a key role in all phases of the process.

Understanding the experience of the colostomized patient, including their physical, emotional, and educational needs, is essential to provide quality care that promotes their autonomy and adaptation to the new reality.

This monographic article covers the fundamental aspects of nursing care related to colostomy: from the most common types and complications to basic stoma care, without neglecting health education and emotional support. It also delves into the impact that this surgical intervention has on the patient’s quality of life and highlights the importance of personalized follow-up as a tool to prevent complications and promote well-being.

KEY WORDS

Ostomy, quality of life, health education.

DESARROLLO DEL TEMA

La cirugía de ostomía consiste en crear una abertura artificial en el abdomen, que llamaremos estoma, para derivar la salida de heces u orina al exterior después de que haya ocurrido alguna lesión o enfermedad en el aparato digestivo o urinario.

Después de la cirugía, la evacuación de productos de desecho a través del estoma se producirá de manera involuntaria, el estoma no tiene esfínter o músculo de control, es decir usted no se controla el momento de salida de heces o la orina en el caso de las urostomías. Por ello, es necesario el uso de bolsas o dispositivos para recoger los fluidos y evitar el contacto con la piel1.

Podemos encontrar diferentes tipos de ostomías en función de su situación anatómica.

  • Colostomía: Consiste en la exteriorización quirúrgica de una porción del colon a través de la pared abdominal; normalmente ubicada en el cuadrante inferior izquierdo del abdomen, por debajo del ombligo. La consistencia de las heces en la mayoría de las colostomías es pastosa o sólida, y normalmente no se presentan problemas significativos en la absorción de nutrientes o agua.

 

Su objetivo principal es desviar el tránsito intestinal y/o descomprimir el intestino grueso cuando este no funciona adecuadamente debido a enfermedades o daños que afectan parcial o totalmente el colon.

Las causas más comunes para esta intervención quirúrgica son cáncer colorrectal, enfermedad diverticular de colon, fístulas, colitis isquémica o poliposis colorrectal, siendo en España la neoplasia colorrectal la segunda causa de muerte por neoplasias.

Características según la porción del colon afectada:

  • Colostomía ascendente: Situada en la zona derecha del abdomen, manteniéndose una pequeña zona del colon funcionante, por lo que las heces suelen ser líquidas y contienen enzimas digestivas.
  • Colostomía descendente: Ubicada en la parte inferior izquierda del abdomen. Las heces suelen tener una consistencia más firme y el paciente puede tener control voluntario sobre la evacuación.
  • Colostomía sigmoidea: Es la más común y se sitúa unos centímetros por debajo del colon descendente. Al ser la última porción, la mayor parte del colon permanece funcionante, permitiendo expulsar heces sólidas.
  • Colostomía transversa: Localizada en la parte superior del abdomen. Puede ser en asa (con dos aberturas para expulsar materia fecal y mucosidad) o de doble boca (el intestino se divide completamente en dos estomas separados). Las heces se expulsan antes de llegar al colon descendente.
  • Ileostomía: Es una intervención quirúrgica que consiste en la exteriorización del íleon distal a través de la pared abdominal, habitualmente en el cuadrante inferior derecho, por debajo del ombligo. Se indica en casos en los que el íleon no puede funcionar adecuadamente debido a enfermedades como la colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn, la poliposis familiar o algunos tipos de cáncer.

 

Durante la cirugía, se suele extirpar total o parcialmente el colon y el recto, lo que impide la excreción de las heces por la vía natural. Por ello, el extremo del íleon se conduce a través de una incisión en el abdomen y se sutura a la piel, formando un estoma. La técnica más utilizada es la ileostomía de Brooke, en la que el íleon se pliega hacia atrás antes de fijarlo a la piel para formar un estoma funcional.

Las heces en las ileostomías son de consistencia líquida o semilíquida, con un alto contenido en enzimas digestivas, lo que las hace especialmente irritantes para la piel periestomal. Su pH neutro-alcalino contrasta con el pH ácido de la piel (5,5), lo que incrementa el riesgo de lesiones cutáneas. La evacuación suele producirse poco tiempo después de las comidas y de forma continua, por lo que se requiere un vaciado frecuente de la bolsa colectora.

Además, existe un mayor riesgo de malabsorción de nutrientes y medicamentos, así como desequilibrios hidroelectrolíticos y metabólicos, lo que obliga a un control estrecho del estado nutricional e hídrico del paciente.

  • Urostomía tipo Bricker, también conocida como ureteroileostomía: se realiza cuando es necesario extirpar la vejiga urinaria. Para permitir la salida de la orina, se utiliza un segmento del intestino delgado (íleon), al cual se conectan los uréteres.

 

El extremo libre de este segmento intestinal se exterioriza a través de la pared abdominal para formar un estoma. Debido a que se emplea tejido intestinal, este tipo de estoma no solo drena orina, sino también una cantidad variable de mucosidad, producida de forma natural por el íleon utilizado.

  • Ureterostomía cutánea: Consiste en la exteriorización de los uréteres a través de la pared abdominal. Estos estomas tienen un diámetro más pequeño y están alineados a la piel, su función es exclusivamente la eliminación de orina.

 

Según el tiempo de permanencia:

  • Permanente: Se realiza cuando no es posible restablecer el tránsito intestinal o urinario, como ocurre tras la extirpación total del órgano afectado. Es habitual en cirugías como la amputación abdominoperineal, panproctocolectomía o cistectomía. Las causas más comunes son cáncer de recto, ano o vejiga, colitis ulcerosa, poliposis familiar o enfermedad perianal grave.
  • Temporal: Se emplea de forma transitoria para proteger una anastomosis o resolver una situación urgente, como una obstrucción. Cuando la causa mejora, puede cerrarse y restablecerse el tránsito. Suele realizarse en intervenciones como la resección anterior baja, la sigmoidectomía tipo Hartmann o la proctocolectomía. Las causas más frecuentes son traumatismos, tumores, diverticulitis, isquemia o enfermedad inflamatoria intestinal2,3.

 

En España, se estima que alrededor de 70.000 personas viven con algún tipo de estoma, lo que equivale a una tasa aproximada de 1,5 por cada 1.000 habitantes. Cada año se suman cerca de 16.000 nuevos casos. A nivel internacional, la colostomía es la intervención más frecuente, representando el 55% del total de ostomías, seguida por la ileostomía con un 31% y la urostomía con un 14%. En cuanto a su duración, aproximadamente el 60% de las ostomías son temporales, mientras que el 40% son permanentes 4.

 

CUIDADOS Y VIDA CON OSTOMÍAS:

Cuidado del estoma y piel periestomal:

El cuidado del estoma debe convertirse en una rutina diaria, siendo la piel periestomal una de las zonas que requiere mayor atención. Mantenerla limpia y en buen estado es esencial para evitar complicaciones como irritaciones o infecciones. Se recomienda lavarla suavemente con agua tibia y jabón neutro, limpiando desde el estoma hacia fuera, y asegurarse de que quede completamente seca antes de colocar el dispositivo colector.

En caso de que aparezca vello alrededor del estoma, es preferible recortarlo con tijeras pequeñas y no rasurarlo, para evitar microlesiones que puedan comprometer la piel. Una buena higiene, junto con una vigilancia continua del estado del estoma, permitirá al paciente llevar una vida activa y cómoda, minimizando el impacto de la ostomía en su día a día.

Tipos de dispositivos:

Existen distintos tipos de bolsas colectoras para estomas. Algunas son cerradas (se desechan tras cada uso) y otras abiertas (se pueden vaciar por la parte inferior y reutilizar). Ambas pueden incluir filtros para evitar malos olores por gases.

Estas bolsas pueden ser:

  • De una pieza, donde el adhesivo y la bolsa van juntos y se cambian por completo.
  • De dos o tres piezas, donde la base adhesiva se mantiene y solo se cambia la bolsa, lo cual es más cuidadoso con la piel.

 

Además, el adhesivo puede ser liso o convexo (este último es útil para estomas hundidos), y las bolsas pueden ser opacas (recomendadas para heces) o transparentes (más comunes en urostomías).

La elección del dispositivo depende del tipo de ostomía:

  • Ileostomías: heces líquidas. Se usan bolsas abiertas y de dos piezas.
  • Colostomías: heces sólidas. Se usan bolsas cerradas y de una pieza.

 

En el postoperatorio inmediato, se usan bolsas de urostomía sin filtro para observar mejor el funcionamiento del intestino.

 

También existen accesorios que mejoran el manejo del estoma, como pastas moldeables, desodorantes, filtros o sistemas de irrigación. Siempre se debe medir el estoma para ajustar correctamente el dispositivo y proteger la piel circundante2.

Alimentación y cuidados dietéticos:

Tras una ostomía, la dieta no suele requerir restricciones importantes, pero sí se deben seguir algunas recomendaciones para facilitar la digestión, evitar molestias y mantener una buena consistencia en las heces.

Consejos generales tras la cirugía:

  • Comer despacio y masticar bien para evitar gases y facilitar la absorción.
  • Hacer comidas pequeñas y frecuentes.
  • Introducir alimentos con fibra poco a poco, pasadas unas seis semanas.
  • Evitar especias fuertes, temperaturas extremas y bebidas gaseosas, azucaradas, café o alcohol.
  • Beber al menos 1,5 litros de agua al día, especialmente en ileostomías, para evitar la deshidratación.
  • Usar aceite de oliva en crudo y limitar las grasas al principio.
  • Evitar la leche si hay intolerancia y optar por productos sin lactosa.
  • Cenar ligero para prevenir la sobrecarga nocturna de la bolsa.
  • Tener en cuenta los alimentos que ya antes generaban malestar.

 

Efectos de los alimentos:

  • Espesan las heces: arroz, compota de manzana, patata, avena, plátano, pasta, pan, queso blando.
  • Aumentan la fluidez: alcohol, café, legumbres, picantes, frutas y verduras crudas.
  • Generan mal olor: cebolla, ajo, coles, brócoli, pescado, queso fuerte, huevos, alcohol.
  • Reducen el olor: yogur, perejil, manzanilla, mantequilla 1.

 

Aspectos específicos:

  • Consumir frutas y zumos con vitamina C ayuda a acidificar la orina y prevenir infecciones y malos olores.
  • Es importante mantener una consistencia adecuada en las heces para evitar diarreas, que provocan pérdida de líquidos, desequilibrio electrolítico y más cambios de bolsa.
  • En caso de diarrea, aumentar alimentos que espesan (como arroz), evitar lácteos y verduras, y valorar suplementos de fibra soluble o loperamida.
  • Evitar alimentos fritos, empanados, rebozados y grasas saturadas.

 

Actividades y calidad de vida:

Las personas portadoras de una ostomía, como una colostomía, pueden llevar una vida completamente activa, incluyendo la práctica de ejercicio físico. No existen limitaciones importantes para realizar actividades deportivas, incluso aquellas que implican contacto con el agua, como la natación en piscinas o en el mar. En estos casos, se recomienda mantener la bolsa colectora colocada, vaciarla antes de la actividad y protegerla con cinta adhesiva impermeable. En cuanto a la vestimenta, las mujeres pueden sentirse más cómodas utilizando bañadores con falda integrada, mientras que los hombres pueden optar por trajes de baño anchos o camisetas deportivas que cubren la bolsa. No obstante, deben evitarse los deportes de contacto que puedan lesionar el estoma.

Viajar también es posible para los pacientes ostomizados, siempre que se planifique adecuadamente. Es importante llevar el doble de bolsas y accesorios necesarios, así como localizar con antelación puntos de venta de recambios en el lugar de destino. En desplazamientos en coche, el cinturón de seguridad puede utilizarse con normalidad. En el caso de viajes en avión, es recomendable llevar algunos recambios en el equipaje de mano. Si el destino es un país extranjero, puede ser útil llevar un informe médico que justifique el transporte del material ostomizado. Durante los viajes, puede aparecer la conocida “diarrea del viajero”, generalmente causada por cambios en la alimentación, el agua o el clima. Para prevenirla, se aconseja evitar frutas o verduras crudas sin pelar o mal lavadas, hielo hecho con agua local y beber siempre agua embotellada.

La vida sexual y la intimidad con la pareja también forman parte del proceso de adaptación tras una ostomía. Es importante normalizar esta parte de la vida del paciente, recomendando vaciar la bolsa colectora antes del encuentro íntimo. Las mujeres pueden experimentar molestias o dolor durante las relaciones sexuales, y los hombres pueden presentar dificultades transitorias para lograr o mantener la erección. En personas solteras, el cambio en la imagen corporal puede afectar a la autoestima y generar inseguridad en nuevas relaciones, por lo que el acompañamiento emocional y la educación en este ámbito resultan fundamentales para mejorar la calidad de vida.

Impacto y complicaciones de las ostomías:

Tener una colostomía, ileostomía o urostomía implica un cambio importante en la calidad de vida del paciente, tanto por la pérdida del control esfinteriano como por el impacto emocional, social, laboral y económico. La aceptación de la ostomía varía según si la cirugía ha sido programada o de urgencia.

Complicaciones frecuentes:

  • Dermatitis: Irritación de la piel periestomal por contacto con heces, orina o el dispositivo; puede deberse también a infecciones o alergias.
  • Hernia: Abultamiento alrededor del estoma por debilidad de la pared abdominal.
  • Prolapso: Salida de parte del intestino a través del estoma; puede requerir cirugía o ejercicios para su recolocación.
  • Estenosis: Estrechamiento del estoma por cicatrización deficiente; en casos graves, necesita intervención quirúrgica.
  • Granulomas: Lesiones dolorosas o sangrantes cerca del estoma.
  • Oclusión intestinal: Dolor abdominal, náuseas y vómitos por falta de evacuación.
  • Retracción: Hundimiento del estoma por tensión; se corrige fijándolo a la pared abdominal.

 

Cualquier cambio en el aspecto del estoma, piel cercana o tipo de drenaje debe ser valorado por profesionales.

Repercusiones psicológicas y sociales:

El estoma afecta la imagen corporal y puede generar dificultades en las relaciones sociales y sexuales (como abstinencia, impotencia o frigidez). Además, pueden surgir problemas económicos y laborales derivados de la nueva situación2.

CONCLUSIONES

Como conclusión, es fundamental destacar que una buena educación y acompañamiento por parte del personal de enfermería resultan claves para que los pacientes ostomizados puedan adaptarse de forma positiva a su nueva situación. La información adecuada sobre el cuidado del estoma, el manejo de la bolsa colectora, la alimentación, la prevención de complicaciones y la normalización de la vida diaria incluyendo la actividad física, los viajes y la vida sexual contribuye a mejorar significativamente la calidad de vida del paciente. Además, el soporte emocional y la educación personalizada ayudan a disminuir la ansiedad y favorecen la autonomía, facilitando una integración más saludable tanto a nivel físico como psicológico.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Varas Reviejo Y, Saiz Alegre L, Melgosa González MP, Lara Sánchez H, Niño de Godos MM, Manchón Muñoz Y, et al. Guía para el ostomizado. Castilla y León: BBraun Medical S.A.; 2024.
  2. Álvarez Sariego M. Calidad de vida en pacientes con ostomías: intervención de enfermería. NPunto. 2022 feb;5(47):52–77.
  3. Artola Etxeberría M, García Manzanares ME, García Moreno E, Martín Fernández M. Guía de recomendaciones prácticas. Ostomía en Atención Primaria. García Moreno E. Coordinadora. Madrid: IM&C; 2023.
  4. Cobos Serrano JL, Coloplast Ostomy Forum (COF). Libro Blanco de la Ostomía en España. Madrid: Coloplast productos Médicos, S.A.;2018. ISBN 978-84-697-7926-2.

 

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