Artículo monográfico: la incontinencia urinaria

28 octubre 2024

 

AUTORES

  1. Sofía Benedí Forcén. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Sandra Ágreda Gutiérrez. Enfermera de Familia y Comunitaria del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  3. María Blas Sánchez. Enfermera de Familia y Comunitaria del Servicio Aragonés de Salud.   Aragón, España.
  4. Sofía Fuentes Carabantes. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  5. María Jesús Jarabo Carcas. Enfermera de Familia y Comunitaria. España.
  6. Octavia Denisa Podar. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN

La incontinencia urinaria, que consiste en la pérdida involuntaria de orina a través de la uretra, es una enfermedad infradiagnosticada debido a la estigmatización social. Sin embargo, es muy limitante y afecta a todas las esferas de la vida de la persona que la sufre. Enfermería juega un papel fundamental en el tratamiento de primera línea, trabajando la terapia conductual y los ejercicios de fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico.

PALABRAS CLAVE.

Incontinencia urinaria, enfermedad, orina, autoimagen, ansiedad.

ABSTRACT

Urinary incontinence, which involves the involuntary loss of urine through the urethra, is an underdiagnosed disease due to social stigmatization. However, it is very limiting and affects all spheres of the life of the person who suffers from it. Nursing plays a fundamental role in first-line treatment, working on behavioral therapy and pelvic floor muscle strengthening exercises.

KEY WORDS

Urinary incontinence, disease, urine, self-image, anxiety.

INTRODUCCIÓN

La incontinencia urinaria (IU) consiste en la pérdida involuntaria de orina a través de la uretra, lo que resulta un problema higiénico y social, limitando la libertad y reduciendo la autoestima del paciente que la padece1.

A pesar de ser una afección muy frecuente, la estigmatización y la escasa sensibilización hacia ella, hacen que esté infradiagnosticada. Supone una gran limitación para la persona que la sufre, afectando a todas las esferas de su vida: física (irritaciones, infecciones o lesiones en la piel), psíquica (ansiedad, pérdida de autoestima, depresión, miedo a oler mal), social (alteración de las relaciones sexuales, restricción de actividad social y física) y económica2.

EPIDEMIOLOGÍA:

La IU, que se considera un síndrome geriátrico en el anciano, siendo común en muchas enfermedades y afectando a todos los grupos de edad y a ambos sexos.

Por sexos, aproximadamente la prevalencia de IU en la mujer es del 24% en España, aumentando progresivamente con la edad, llegando al 50% en edad geriátrica. En el sexo masculino, la prevalencia se estima del 7%, llegando al 14-29% en los varones mayores de 65 años, y hasta el 50% en mayores de 85 años e institucionalizados2.

FACTORES DE RIESGO:

Entre los factores de riesgo para sufrir incontinencia urinaria destacan el género (mayor riesgo en mujeres, por aspectos anatómicos y efectos del parto), la edad avanzada, la menopausia, el hipoestrogenismo, la raza (las mujeres blancas tienen una prevalencia de IU de esfuerzo tres veces mayor que las mujeres negras), el peso elevado, la paridad, factores uro-ginecológicos como prolapsos de la pared de la vagina y de los órganos pélvicos, la debilidad de los músculos del suelo pélvico, … y otros factores como la diabetes mellitus y la enfermedad de Parkinson3.

CLASIFICACIÓN:

La incontinencia puede ser establecida, si está presente más de 3-4 semanas; o transitoria, si está producida por procesos agudos o yatrogénicos en los que, una vez corregida la situación causante de la pérdida de orina, se recupera la continencia. Las principales causas de incontinencia urinaria transitoria son el estado confusional agudo, infecciones urinarias sintomáticas, algunos fármacos, uretritis o vaginitis atróficas, alteraciones metabólicas y electrolíticas e impactación fecal.

Se distinguen varios tipos de incontinencia establecida:

– Incontinencia de esfuerzo o de estrés: El aumento de la presión intraabdominal como consecuencia del ejercicio o mecanismos como la tos, la risa o el estornudo, producen una pequeña pérdida de orina, que no es continua, afectando principalmente a mujeres menores de 75 años.

– Incontinencia de urgencia (Inestabilidad del detrusor o vejiga hiperactiva o vejiga inestable): La pérdida de orina aparece tras una sensación de urgencia, siendo consciente el paciente de dicha pérdida. También puede ir acompañada de polaquiuria y nicturia. Es la incontinencia urinaria más común en pacientes mayores de 75 años.

– Incontinencia por rebosamiento: Se da en pacientes que presentan una vejiga muy distendida y con un gran volumen de líquidos, que no puede completar el vaciamiento, produciendo un goteo de orina.

– Incontinencia urinaria funcional: La pérdida de orina está causada por factores que incapacitan al paciente para ir al baño como demencias o deterioros de la movilidad4.

DIAGNÓSTICO:

La incontinencia urinaria se diagnostica a través de:

– Anamnesis: Se deben determinar las características de la incontinencia. Para ello, resulta muy práctico un diario miccional con el que objetivar apreciaciones subjetivas y que consiste en un registro diario de los episodios de micción y sus aspectos más importantes como: volumen, tipo, magnitud y urgencia, entre otros. Para obtener la mayor cantidad de información posible, es importante conocer la presencia de enfermedades crónicas y se deben evaluar factores desencadenantes (esfuerzo, tos, etc.), presencia de urgencia, hematuria, expulsión de litiasis de la vía urinaria, sintomatología de infección del tracto urinario, exceso de ingesta líquida o de diuresis, movilidad restringida y alteraciones del tránsito intestinal (fecaloma).

– Examen físico: En la mujer, se deben evaluar aspectos generales (estrogenismo y obesidad) y específicos (trofismo vulvo – vaginal, estado de la musculatura pélvica, presencia de masas periuretrales, uretro y/o cistocele, hipermovilidad de la uretra, cicatrices en abdomen y periné y escape urinario uretral). En el sexo masculino, para localizar la próstata, se realiza un tacto rectal. Todo ello, se acompaña de un examen neurológico y de una medición del residuo postmiccional.

– Estudios adicionales: Se realizan para identificar el tipo de incontinencia y descartar patologías asociadas. Cabe destacar el cultivo de orina, la pielografía de eliminación, la ecotomografía abdominal y pelviana y las cistoscopias, entre otros.

– Estudio urodinámico: Consiste en reproducir la fase de continencia y micción de los ciclos vesicales bajo condiciones controladas, para valorar de forma objetiva el funcionamiento del complejo vesico – esfinteriano. Este estudio está compuesto por una uroflujometría, una cistomanometría de fase de continencia y un estudio de flujo de presión5.

TRATAMIENTO:

Las estrategias terapéuticas dependen del tipo de incontinencia. Si presentan una incontinencia mixta, se deben abordar por separado las distintas incontinencias.

En la incontinencia de urgencia, el tratamiento de elección es el farmacológico, mediante la administración de fármacos que reduzcan las contracciones involuntarias del detrusor. Además, de forma ambulatoria, también se realizan ejercicios de entrenamiento vesical con el objetivo de que puedan recuperar el control vesical, regular el paso de la orina y aumentar la capacidad vesical. Dichos ejercicios consisten en orinar en periodos de tiempo fijos, que se van aumentando progresivamente para aumentar la capacidad de la vejiga y que el paciente finalmente, pueda esperar 2-3 horas para orinar.

En la incontinencia de esfuerzo, el tratamiento de elección es el quirúrgico. Cuando el diagnóstico es dudoso o la cirugía es rechazada, fracasa o no está indicada, se emplea tratamiento farmacológico. Además, para fortalecer las paredes del suelo pélvico se realizan ejercicios de Kegel. Por otro lado, también se emplean conos vaginales y estimulación eléctrica.

En la incontinencia por rebosamiento, se emplea el tratamiento quirúrgico, indicado en la mayoría de casos. También se emplea el sondaje vesical en situaciones agudas o cuando no puede ser posible el tratamiento quirúrgico; y el cateterismo intermitente en pacientes motivados (ej: vejiga neurógena o detrusor hipocontráctil o en situaciones transitorias4.

CUIDADOS DE ENFERMERÍA:

Enfermería juega un papel muy importante en la detección y cuidado de la IU, ya que trabaja con los pacientes a través de la terapia conductual y los ejercicios de fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico.

En la terapia conductual, esencial para mejorar el bienestar psicológico, se modula la ingesta de líquidos, se limita la cafeína y se trabajan los cuidados corporales.

En relación con el reentrenamiento de vejiga, se deben adecuar al estilo de vida de cada paciente para reducir la cantidad de pérdidas de orina y en número de episodios por semana. Los ejercicios de fortalecimiento de suelo pélvico generan una mejora subjetiva, aumentan la respuesta sexual del paciente y disminuyen las pérdidas de orina6.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Morilla Herrera JC. Guía de atención a pacientes con incontinencia urinaria. 3ª Edición. Málaga: Conserjería de salud; [Internet] 2007. [Citado el 13 de noviembre de 2022]. Disponible en: https://www.asanec.es/bibliografias/GUIA%20IU%20PDF%20REVISADA%2021_11_2007ZIP.pdf
  2. Tuda C, Carnero MP. Prevalencia y factores asociados a incontinencia urinaria en el área de salud este de Valladolid. Enferm glob. [Internet] 2020;19(1):390-412. [Citado el 18 de noviembre de 2022]. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1695-61412020000100012&lng=es
  3. Robles J. La incontinencia urinaria. An Sist Sanit Navar [Internet]. 2006; 29(2):219-31. [Citado el 27 de noviembre de 2022]. Disponible en: https://scielo.isciii.es/pdf/asisna/v29n2/revision2.pdf
  4. Villa Coll M; Gallardo Guerra M Jª. Incontinencia urinaria, una visión desde la atención primaria. Semergen: medicina general / de familia. [Internet] 2005; 31(6):270-283. [Citado el 4 diciembre de 2022]. Disponible en: https://scielo.isciii.es/pdf/medif/v11n2/colaboracion.PDF
  5. Chiang H, Susaeta R, Valdevenito R, Rosenfeld R, Finsterbusch C. Incontinencia urinaria. Revista médica. Clínica las condes. [Internet] Marzo 2013; 24(2): 219-227. [Citado el 7 de diciembre de 2022]. Disponible en: https://www.clinicalascondes.cl/Dev_CLC/media/Imagenes/PDF%20revista%20m%C3%A9dica/2013/2%20marzo/6-Chang.pdf
  6. Campillos-Cañete MN, González-Tamajón RM, Berlango-Jiménez J, Crespo-Montero Rodolfo. Incontinencia urinaria: causas y cuidados de enfermería. Una revisión bibliográfica. Enferm Nefrol. [Internet]. 2021 Ene-Mar;24(1):25-37. [Citado el 14 de diciembre de 2022]. Disponible en: https://scielo.isciii.es/pdf/enefro/v24n1/2255-3517-enefro-24-01-03.pdf

 

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