AUTORES
- Ignacio Ladrero Paños. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Marcos Buey Aguilar, Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Pablo Abadías Acín, Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Eva Cortés Inglés, Médica Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Laura Mínguez Braulio, Médica Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Alejandro Millán Arrazola, Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
RESUMEN
El sistema nervioso es una red compleja de estructuras cuya función es controlar y regular el funcionamiento de los diferentes órganos y sistemas del cuerpo humano. El sistema nervioso se divide en dos grandes subsistemas: el sistema nervioso central y el sistema nervioso periférico. El encéfalo está formado por el cerebro, el cerebelo y el tronco del encéfalo. El cerebro es el órgano que representa la mayor parte del encéfalo y ocupa toda la concavidad de la bóveda craneal. Está formado por cuatro lóbulos cerebrales: frontal, parietal, temporal y occipital. El lóbulo frontal es el encargado del control motor, el lenguaje expresivo, la personalidad y los impulsos. El lóbulo parietal modula las aferencias sensitivas, la integración y el lenguaje receptivo. El lóbulo temporal es el segundo lóbulo más extenso del cerebro y gestiona las aferencias auditivas y la integración de la memoria. El lóbulo occipital se encarga de las aferencias visuales y su procesamiento. Una afectación del lóbulo parietal puede producir hemihipoestesia táctil y termoalgésica contralateral y déficit de la sensibilidad vibratoria y artrocinética en caso de afectación del área sensitiva primaria.
PALABRAS CLAVE
Sistema nervioso, cerebro, encéfalo.
ABSTRACT
The nervous system is a complex network of structures whose function is to control and regulate the functioning of the different organs and systems of the human body. The nervous system is divided into two large subsystems: the central nervous system and the peripheral nervous system. The brain is made up of the cerebrum, cerebellum, and brainstem. The cerebrum is the organ that represents the largest part of the brain and occupies the entire concavity of the cranial vault. It is made up of four brain lobes: frontal, parietal, temporal and occipital. The frontal lobe is responsible for motor control, expressive language, personality and impulses. The parietal lobe modulates sensory afferents, integration and receptive language. The temporal lobe is the second largest lobe of the brain and manages auditory input and memory integration. The occipital lobe is responsible for visual afferents and their processing. Involvement of the parietal lobe can produce contralateral tactile and thermoalgesic hemihypoesthesia and deficits in vibratory and arthrokinetic sensitivity in case of involvement of the primary sensory area.
KEY WORDS
Nervous system, cerebrum, brain.
INTRODUCCIÓN
El sistema nervioso (SN) es una red compleja de estructuras cuya función es controlar y regular el funcionamiento de los diferentes órganos y sistemas del cuerpo humano. También se encarga de coordinar la interrelación entre ambos y la relación del organismo con el medio externo. El SN está organizado para
detectar cambios en el medio interno y externo, evaluar esta información y responder a través de ocasionar cambios en músculos o glándulas. El SN se divide en dos grandes subsistemas: el sistema nervioso central (SNC) y el sistema nervioso periférico (SNP). El SNC está formado por el encéfalo y la médula espinal, mientras que el SNP lo constituyen los tejidos nerviosos situados fuera del SNC. Ambos están protegidos por tres capas de membranas conocidas como meninges. Para una mayor protección, el cerebro está encerrado dentro de los huesos duros del cráneo, mientras que la médula espinal está protegida con las vértebras óseas de nuestra columna vertebral. Una tercera forma de protección es el líquido cefalorraquídeo, que proporciona un amortiguador que limita el impacto entre el cerebro y el cráneo o entre la médula espinal y las vértebras. El SNC se divide en sustancia gris y sustancia blanca. La materia gris comprende los cuerpos celulares de las neuronas y sus dendritas, células gliales y capilares. Debido al abundante suministro de sangre de este tejido, en realidad es más rosado que gris. En el cerebro, la materia gris se encuentra principalmente en las capas externas, mientras que en la médula espinal forma el núcleo en forma de «mariposa». La materia blanca se refiere a las áreas del SNC que albergan la mayoría de los axones, los largos cordones que se extienden desde las neuronas. La mayoría de los axones están recubiertos de mielina, una cubierta aislante blanca y grasa que ayuda a que las señales nerviosas viajen de forma rápida y fiable. En el cerebro, la materia blanca está enterrada bajo la superficie gris y transmite señales a diferentes partes del cerebro. En la médula espinal, la sustancia blanca es la capa externa que rodea el núcleo gris1,2.
El objetivo de este trabajo es describir el origen del SNC, así como las áreas cerebrales en las que se encuentra dividido y sus funciones asociadas.
MATERIAL Y MÉTODO
Este trabajo corresponde a una revisión narrativa no sistemática de los artículos publicados en inglés y español de la información recogida en diferentes bases de datos y en búsqueda libre. La estrategia de búsqueda se realizó mediante una combinación entre lenguaje controlado y texto libre. Con los artículos seleccionados se obtuvieron los siguientes resultados.
RESULTADOS
Origen del sistema nervioso central3-5:
Al unirse el gameto masculino y femenino se forma el cigoto, que tras 12 horas se divide en dos células (blastómeros), las cuales irán dando lugar de forma progresiva a la mórula, el blastocisto y el disco embrionario. En esta última estructura se forman las tres capas embrionarias: ectodermo, mesodermo y endodermo. El SNC al igual que la piel se derivan del ectodermo, que es la capa más externa del embrión. El desarrollo embrionario del SN se inicia con la formación de la placa neural, el surco neural inducido por la notocorda, la formación del surco ventral y las crestas neurales que originarán la mayor parte del SNP. La formación del tubo neural es el evento fundamental en la organogénesis del neuroeje. Durante el cierre del tubo neural se forman dos aberturas conocidas como neuróporos, las cuales al cerrarse formarán tres vesículas que contendrán en su interior el prosencéfalo o cerebro anterior, el mesencéfalo o cerebro medio y el rombencéfalo o cerebro posterior. El prosencéfalo se subdivide en telencéfalo y diencéfalo, el mesencéfalo no se modifica y el rombencéfalo se subdivide en metencéfalo y mielencéfalo. Estas subdivisiones originan cinco vesículas definitivas que dan lugar a las siguientes estructuras nerviosas: telencéfalo, diencéfalo, mesencéfalo, metencéfalo y mielencéfalo.
Áreas cerebrales y funciones asociadas6-16:
El encéfalo está formado por una serie de estructuras pertenecientes al SNC entre las que se encuentran el cerebro, el cerebelo y el tronco del encéfalo. El cerebro es el órgano que representa la mayor parte del encéfalo y ocupa toda la concavidad de la bóveda craneal. Está formado por cuatro lóbulos cerebrales: frontal, parietal, temporal y occipital. El lóbulo frontal es el encargado del control motor, el lenguaje expresivo, la personalidad y los impulsos. Una lesión del lóbulo frontal puede afectar al área motora primaria originando un síndrome de paresia espástica central, conocido también como síndrome de primera motoneurona. La lesión de la corteza motora suplementaria puede alterar la planificación y coordinación de los movimientos, y producir afasia transcortical con mutismo. En esta zona también encontramos el área de Broca, cuya afectación produciría una afasia motora no fluente con un habla enlentecida y dificultosa, similar a un habla telegráfica, pero con la capacidad de compresión preservada. La corteza prefrontal está involucrada en las funciones ejecutivas y su lesión puede originar dificultades en la planificación, déficit de atención, desinhibición, espontaneidad del habla, alteración del juicio social, etc.
El lóbulo parietal modula las aferencias sensitivas, la integración y el lenguaje receptivo. El lóbulo temporal es el segundo lóbulo más extenso del cerebro y gestiona las aferencias auditivas y la integración de la memoria. Por último, el lóbulo occipital se encarga de las aferencias visuales y su procesamiento. Una afectación del lóbulo parietal puede producir hemihipoestesia táctil y termoalgésica contralateral y déficit de la sensibilidad vibratoria y artrocinética en caso de afectación del área sensitiva primaria. También origina alteraciones sensitivas corticales como astereognosia, agrafestesia, apraxia ideatoria e ideomotora, afasia de conducción, heminegligencia, desorientación espacial, apraxia del vestido y el síndrome de la mano alienígena o mano ajena. El daño en el lóbulo temporal puede manifestarse por sordera cortical, agnosia auditiva, amusia, prosopagnosia y alteración en la percepción de los colores. También pueden cursar con afasia sensitiva o de Wernicke, alteraciones de la memoria, del aprendizaje, del sentido del olfato y de las emociones. Del mismo modo, la afectación del lóbulo temporal es la presentación de epilepsia focal más frecuente, que suele acompañarse de síntomas epigástricos ascendentes, náuseas y/o ansiedad. Las alteraciones del lóbulo occipital se traducen en errores en la información visual que recibe el área visual primaria. Si la afectación es unilateral se producirá una hemianopsia homónima contralateral sin afectación de la agudeza visual. La afectación del polo occipital origina una afectación macular con aparición de escotomas centrales bilaterales, mientras que la lesión parcial dará lugar a una cuadrantanopsia.
El cuerpo calloso presenta forma de “C” y se encuentra entre los dos hemisferios cerebrales. Su función consiste en establecer una conexión entre ambos. El tronco del encéfalo está formado por el mesencéfalo, el puente y el bulbo raquídeo. El mesencéfalo es la parte más superior del tronco encefálico y contiene los núcleos de los nervios craneales III y IV, el núcleo rojo, la sustancia negra y los pedúnculos cerebrales. Entre sus funciones destacan el centro de la mirada vertical y el reflejo pupilar. La afectación de la sustancia negra origina la enfermedad de Parkinson. El puente está situado en la parte media del tronco del encéfalo y en la parte anterior del cuarto ventrículo. Contiene los núcleos de los pares craneales V, VI, VII y VIII, y controla el centro de la mirada horizontal. Su lesión puede producir tetraplejia y parálisis facial con preservación del nivel de conciencia. El bulbo raquídeo está localizado en la parte más inferior del tronco del encéfalo, entre el puente y la médula espinal. Engloba los núcleos de los cuatro últimos pares craneales (IX, X, XI y XII) y es el encargado del control de las funciones viscerales y autonómicas del organismo. Una lesión de esta estructura puede desembocar en una parada respiratoria. El cerebelo es una estructura ubicada en la fosa posterior y actúa como coordinador y modulador de la actividad motora. Interviene en el control motor espinal, la función oculomotora, la posición de la cabeza respecto al cuerpo, la deambulación y la fijación de la mirada. La afectación de esta estructura puede cursar con ataxia de la marcha con marcha tambaleante, aumento de la base de sustentación, limitación de la coordinación de extremidades superiores, nistagmo, disartria y habla escandida.
CONCLUSIONES
Nuestros cuerpos no podían operar sin el SN y la compleja red que coordina nuestras acciones, reflejos y sensaciones. En términos generales, el sistema nervioso está organizado en dos partes principales, el SNC y el SNP. El SNC es el centro de procesamiento del cuerpo y consiste en el cerebro y la médula espinal. Esta estructura coordina tanto funciones vitales como la forma de relacionarnos con el entorno y percibir la información que nos rodea.
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