Prevención de enfermedades causadas por amebas de vida libre en ecuador: revisión bibliográfica

15 junio 2025

AUTORES

  1. Layner Alexander Flores Chamorro. Estudiante de Medicina. Universidad Técnica de Machala. Ecuador.
  2. Ariana Nayely Suárez Benalcázar. Estudiante de Medicina. Universidad Técnica de Machala. Ecuador.
  3. Elizabeth Miranda Velázquez. Docente de Medicina. Universidad Técnica de Machala. Ecuador.

 

RESUMEN

Las amebas de vida libre (FLA) son protozoos unicelulares ubicuos presentes en diversos hábitats naturales como agua, suelo y aire. Algunas especies, como Naegleria fowleri, Acanthamoeba spp. y Balamuthia mandrillaris, son patógenos oportunistas capaces de causar infecciones graves en humanos, como la meningoencefalitis amebiana primaria (PAM), la encefalitis granulomatosa amebiana (GAE) y la queratitis amebiana (AK), todas con altas tasas de mortalidad. Este estudio tuvo como objetivo revisar la distribución, factores de riesgo, mecanismos de patogenicidad y estrategias de prevención de enfermedades causadas por FLA en Ecuador, empleando la metodología PRISMA para identificar y analizar estudios relevantes en bases de datos reconocidas como PubMed, SciELO y Dimensions AI. Los resultados muestran que las FLA están presentes en diversos cuerpos de agua, sistemas de ventilación y polvo hospitalario, evidenciando que estos ambientes pueden actuar como reservorios de amebas patógenas. Los quistes de Acanthamoeba spp. son especialmente resistentes a desinfectantes convencionales como el alcohol, pero pueden ser eliminados eficazmente con compuestos como el diclorhidrato de octenidina o amonio cuaternario, mientras que Naegleria fowleri es susceptible a niveles residuales adecuados de cloro libre o monocloramina. Además, se ha documentado que estos organismos pueden persistir en condiciones ambientales extremas, incluyendo exposición a radiación gamma y temperaturas elevadas. En conclusión, aunque las FLA representan una amenaza significativa para la salud pública, su prevención en Ecuador requiere mejoras en la vigilancia ambiental, fortalecimiento de los protocolos de desinfección y educación comunitaria para reducir los riesgos de exposición.

PALABRAS CLAVE

Amebiasis, Naegleria fowleri, Acanthamoeba, Balamuthia, prevención de enfermedades, infecciones oportunistas.

ABSTRACT

Free-living amoebae (FLA) are ubiquitous unicellular protozoa present in diverse natural habitats such as water, soil and air. Some species, such as Naegleria fowleri, Acanthamoeba spp. and Balamuthia mandrillaris, are opportunistic pathogens capable of causing severe infections in humans, such as primary amoebic meningoencephalitis (PAM), amoebic granulomatous encephalitis (AGE) and amoebic keratitis (AK), all with high mortality rates. This study aimed to review the distribution, risk factors, mechanisms of pathogenicity and prevention strategies of diseases caused by FLAs in Ecuador, using the PRISMA methodology to identify and analyze relevant studies in recognized databases such as PubMed, SciELO and Dimensions AI. The results show that FLA are present in various water bodies, ventilation systems and hospital dust, evidencing that these environments can act as reservoirs of pathogenic amoebae. Acanthamoeba spp. cysts are especially resistant to conventional disinfectants such as alcohol, but can be effectively killed with compounds such as octenidine dichlorohydrate or quaternary ammonium, while Naegleria fowleri is susceptible to adequate residual levels of free chlorine or monochloramine. In addition, it has been documented that these organisms can persist under extreme environmental conditions, including exposure to gamma radiation and elevated temperatures. In conclusion, although FLAs represent a significant threat to public health, their prevention in Ecuador requires improvements in environmental surveillance, strengthening of disinfection protocols, and community education to reduce the risks of exposure.

KEY WORDS

Amebiasis, Naegleria fowleri, Acanthamoeba, Balamuthia, disease prevention, opportunistic infections.

INTRODUCCIÓN

En la naturaleza, las amebas de vida libre son protozoos unicelulares que pueden encontrarse en el agua, el suelo y la atmósfera. Mediante la fagocitosis, contribuyen al control biológico de bacterias, protozoos y hongos1. Las zonas recreativas, como las piscinas y el agua no tratada, tienen una prevalencia del 44,34%. Los FLA son capaces de sobrevivir en zonas recreativas y aguas no tratadas debido a las condiciones ambientales. Además, son resistentes a los agentes químicos utilizados para controlar la enfermedad2.

Debido a su capacidad para enquistarse y tolerar una variedad de osmolaridades, temperaturas y otros factores ambientales, los FLA son bien conocidos por su capacidad para sobrevivir en condiciones extremas. Como resultado de su adaptabilidad, pueden sobrevivir en entornos inhóspitos y, en determinadas condiciones, pueden causar importantes complicaciones de salud en humanos y animales3.

En el contexto de los estudios sobre amebas de vida libre (FLA), los géneros Acanthamoeba, Naegleria y Balamuthia han sido los más investigados. En particular, Acanthamoeba spp. y Balamuthia mandrillaris son capaces de causar Encefalitis Amebiana Granulomatosa (GAE), mientras que Acanthamoeba spp. también se asocia con casos de Queratitis Amebiana (AK). Por su parte, Naegleria fowleri es el agente etiológico responsable de la Meningoencefalitis Amebiana Primaria (PAM)4.

Las FLA también albergan bacterias resistentes a la fagocitosis como Legionella spp, Francisella tularensis, Mycobacterium avium, Burkholderia spp., Vibrio cholerae, Listeria monocytogenes, Helicobacter pylori, Afipia felis y Escherichia coli serotipo O157. Entre estas bacterias se encuentran patógenos humanos capaces de sobrevivir y proliferar en el interior de las amebas, lo que supone un riesgo sanitario adicional para la población1.

Un reto importante en el diagnóstico de la GAE, la PAM y la KA son sus manifestaciones clínicas inespecíficas, que pueden inducir a confusión con otras afecciones. Para una identificación precisa, no se dispone fácilmente de pruebas diagnósticas avanzadas, como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), la inmunofluorescencia (IFA) y la inmunofluorescencia indirecta (IIF)5. En los países en desarrollo, estas limitaciones pueden dar lugar a un diagnóstico tardío o incluso a la omisión de estas enfermedades, lo que compromete su reconocimiento y tratamiento. A menudo, estas patologías sólo se diagnostican durante la autopsia, incluso en estudios realizados en países desarrollados, lo que pone de manifiesto la complejidad e importancia de su detección4.

En Brasil, la prevalencia de amebas de vida libre (FLA) ha sido objeto de estudio desde hace más de 40 años. El primer caso registrado de infección por FLA en el país se documentó en la década de 1970, cuando se reportó un caso de meningoencefalitis causado por Naegleria spp. Desde entonces, las investigaciones en este campo han crecido notablemente, especialmente en los últimos diez años, en los que se ha producido el 75% de las publicaciones brasileñas sobre este tema. Dentro de los géneros patógenos identificados, Acanthamoeba ha sido el más prevalente, presente en el 81% de los estudios revisados, incluyendo tanto reportes clínicos como ambientales6.

En Perú, las amebas de vida libre, especialmente Balamuthia mandrillaris, se han reportado desde hace más de 40 años, siendo el país con más casos en Sudamérica, con más de 55 registrados en la costa. Esta infección, de alta letalidad (más del 98%), afecta tanto a personas inmunocompetentes como inmunocomprometidas y suele iniciar con lesiones cutáneas antes de comprometer el sistema nervioso. El diagnóstico es complejo por la inespecificidad de los síntomas, y se requiere análisis molecular para confirmar la especie. El primer caso clínico en Arequipa fue reportado recientemente, lo que sugiere una posible mayor presencia en el sur del país7.

En Argentina, particularmente en la provincia de Salta, se ha registrado la presencia de amebas de vida libre (FLA) en ambientes acuáticos de uso recreativo desde al menos el período 2017-2018, cuando se realizaron monitoreos en la zona del arroyo El Sauce y un complejo termal adyacente. En todas las muestras analizadas se detectaron FLA, lográndose aislar 15 cepas identificadas como Acanthamoeba spp, de las cuales la mayoría correspondía al genotipo T4, conocido por su potencial patogénico y cosmopolitismo. Este hallazgo resalta la importancia de incluir la vigilancia de FLA como complemento de los indicadores microbiológicos tradicionales en la evaluación de la calidad del agua, debido a su capacidad para causar queratitis, encefalitis granulomatosa y acantamebiasis cutánea, particularmente en individuos inmunocomprometidos8.

OBJETIVOS

Objetivo general: Determinar las estrategias de prevención efectivas para reducir la incidencia de enfermedades causadas por amebas de vida libre en poblaciones vulnerables, mediante la identificación de factores de riesgo, la promoción de medidas de higiene y el fortalecimiento de la educación en salud pública.

Objetivos específicos:

  • Identificar estrategias de prevención primaria y secundaria para la reducción de infecciones causadas por amebas de vida libre, abarcando medidas educativas, control de fuentes de agua y ambientes de riesgo, así como protocolos de diagnóstico temprano.
  • Analizar las características biológicas, mecanismos de supervivencia y adaptabilidad de las amebas de vida libre en diferentes entornos ambientales.
  • Describir y caracterizar las principales enfermedades causadas por FLA, como meningoencefalitis amebiana primaria, encefalitis granulomatosa amebiana y queratitis amebiana.

 

METODOLOGÍA

La presente investigación se desarrolló mediante una revisión bibliográfica exhaustiva sobre enfermedades causadas por amebas de vida libre (FLA) y las estrategias de prevención aplicadas para su control. Este enfoque permitió sintetizar y analizar información relevante disponible en la literatura científica, contribuyendo al desarrollo de propuestas preventivas fundamentadas en evidencia científica. El diseño metodológico adoptado fue de tipo observacional-descriptivo, con un enfoque cualitativo de carácter básico y no experimental. La modalidad descriptiva permitió identificar y categorizar información clave sobre factores de riesgo, mecanismos de infección y estrategias preventivas aplicadas en distintos contextos. Se utilizó la herramienta Research Rabbit para llevar a cabo el análisis bibliométrico, permitiendo identificar investigadores destacados y relaciones de citación en el área de estudio. Además, se documentó la fecha de cada búsqueda para asegurar la reproducibilidad de los resultados.

El análisis de los datos se realizó siguiendo las directrices establecidas por la metodología PRISMA, garantizando un enfoque riguroso y reproducible en la selección de estudios. Para identificar los artículos más relevantes, se utilizaron términos normalizados del tesauro DeCS/MeSH con estrategias de búsqueda integrando operadores booleanos AND y OR para optimizar los resultados y combinar términos relacionados con factores de riesgo y medidas preventivas, como «Amebiasis» OR «Acanthamoeba» OR «Naegleria» OR «Balamuthia» OR «Opportunistic infections» AND «keratitis» OR «Encephalitis» OR «Meningoencephalitis» OR «Central Nervous System Infections» AND «Disease prevention» OR «Risk Management» OR «Public health» OR «Water Purification». Se aplicaron filtros para incluir únicamente estudios publicados entre 2019 y 2024, en inglés o español, con acceso a texto completo, asegurando que los datos fueran recientes y relevantes para el contexto sudamericano.

Se consultaron bases de datos científicas reconocidas como PubMed, SciELO y Dimensions AI, además de documentos oficiales emitidos por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estas fuentes fueron elegidas por su validez, actualidad y relevancia, garantizando la calidad de la información recopilada.

Para asegurar la pertinencia de los datos, se establecieron criterios claros de inclusión y exclusión. Los criterios de inclusión abarcaron artículos originales, revisiones sistemáticas y reportes de casos publicados entre los años 2019 y 2024, enfocados en géneros de amebas como Naegleria fowleri, Acanthamoeba spp, Balamuthia mandrillaris. Los estudios seleccionados debían abordar aspectos clave como perfil ecológico, factores de riesgo, epidemiología y estrategias preventivas relevantes para el contexto sudamericano o internacional. En contraste, se excluyeron documentos de opinión o ensayos no revisados por pares, artículos sin datos suficientes para evaluar las estrategias preventivas, y estudios que no trataran específicamente infecciones causadas por FLA.

El proceso de selección de artículos se llevó a cabo de acuerdo con las etapas del diagrama de flujo PRISMA (Figura 1). En la fase inicial, se identificaron los registros a través de las estrategias de búsqueda previamente descritas. Los resultados duplicados fueron eliminados utilizando herramientas automatizadas de la base de datos, complementadas con una revisión manual para garantizar precisión. Luego, en la fase de selección, se examinaron los títulos y resúmenes para descartar estudios que no se ajustarán al objetivo de la investigación. En la etapa de elegibilidad, se revisaron los textos completos para confirmar que cumplían con los criterios de inclusión y exclusión definidos previamente. Finalmente, se incluyeron los estudios que reunían todas las condiciones para el análisis.

RESULTADOS

La presente revisión sistemática analizó un total de 20 estudios científicos enfocados en amebas de vida libre (FLA), con énfasis en factores de riesgo, mecanismos de resistencia, medidas preventivas y estrategias para su eliminación o reducción de adherencia en el ambiente. De estos, se seleccionaron 9 artículos representativos cuyos hallazgos contribuyen a comprender cómo estos organismos sobreviven en condiciones adversas, su persistencia en sistemas de agua y superficies, así como las tecnologías emergentes orientadas a su control. Los estudios revisados abarcan metodologías como ensayos in vitro, análisis microbiológicos y revisiones sistemáticas, centrados en evaluar la efectividad de desinfectantes, compuestos antimicrobianos y barreras físicas o químicas para impedir la proliferación de Acanthamoeba spp. y Naegleria fowleri. La tabla 1 resume estos hallazgos clave, los cuales aportan evidencia relevante para fortalecer las estrategias de prevención en entornos comunitarios y hospitalarios.

En una revisión sobre calidad del agua potable se identificaron aspectos fundamentales relacionados con la resistencia de Acanthamoeba spp. y Naegleria fowleri. Se observó que los quistes de Acanthamoeba presentan una elevada tolerancia a los procesos de desinfección convencional, como la cloración. No obstante, se estableció que la presencia continua de cloro libre o monocloramina, en concentraciones superiores a 0,5 mg/L, resulta eficaz para reducir la carga de Naegleria fowleri, siempre que dichos compuestos mantengan su actividad en toda la red de distribución de agua9.

Asimismo, la misma fuente destaca que el desarrollo de biofilms en los sistemas de agua potable constituye un factor crítico en la proliferación de amebas de vida libre, ya que dichas estructuras microbianas favorecen su nutrición y persistencia. La eliminación o control de estos biofilms, por tanto, es vista como una estrategia preventiva complementaria al uso de desinfectantes químicos, contribuyendo a limitar el establecimiento de Acanthamoeba spp. y Naegleria fowleri en entornos urbanos9.

Además, se ha señalado que el tamaño relativamente grande de los quistes de Acanthamoeba permite que puedan ser retenidos con mayor eficacia durante los procesos de filtración del agua cruda. Esta barrera física se convierte en un recurso importante dentro del tratamiento previo a la distribución, especialmente en zonas donde los sistemas de cloración resultan insuficientes o inestables9.

Un estudio experimental evaluó la efectividad de diversos productos desinfectantes sobre formas activas y quísticas de Acanthamoeba. Los resultados revelaron que los desinfectantes formulados con compuestos como el diclorhidrato de octenidina y los amonios cuaternarios mostraron una acción superior, logrando inactivar ambos estadios del protozoo con apenas un minuto de exposición. En contraste, los productos a base de alcohol evidenciaron baja eficacia frente a los quistes, lo que pone en duda su utilidad en situaciones de riesgo ambiental elevado10.

Desde un enfoque más biológico, se ha documentado la capacidad de los quistes de Acanthamoeba para resistir condiciones físicas extremas. En estudios realizados con radiación gamma, se comprobó que estos quistes pueden sobrevivir a dosis 100 veces superiores a los límites letales para los seres humanos. Además, su viabilidad se mantiene durante décadas en condiciones ambientales sin requerir nutrientes externos. Esta resistencia también se ha observado en tejidos humanos, como la córnea, donde los quistes pueden permanecer latentes por años antes de reactivarse11.

Investigaciones in vitro describen los mecanismos antioxidantes de Acanthamoeba spp., centrados en las rutas de tioredoxina y glutatión. A diferencia de otros protozoos, esta ameba cuenta con dos isoformas de tioredoxina reductasa, una de tipo bacteriano y otra de tipo vertebrado, lo cual le confiere una ventaja adaptativa significativa frente al estrés oxidativo. Esta doble vía antioxidante ha sido propuesta como un blanco potencial para el desarrollo de estrategias antimicrobianas que no dependan exclusivamente de biocidas convencionales12.

En el mismo estudio se demostró que el compuesto auranofin, tradicionalmente utilizado como agente antirreumático, interfiere en la actividad de la tioredoxina reductasa de Acanthamoeba, comprometiendo su equilibrio redox y reduciendo su viabilidad. Aunque este hallazgo se orienta principalmente a posibles aplicaciones terapéuticas, ofrece también pistas valiosas para el desarrollo de nuevas tecnologías de saneamiento ambiental dirigidas a desactivar los mecanismos de resistencia de estos organismos12.

Una revisión sistemática documentó la presencia constante de Acanthamoeba y Naegleria en ambientes hospitalarios de Brasil, especialmente en sistemas de aire acondicionado y polvo ambiental. Se identificaron genotipos patógenos como T3, T4 y T5, cuya capacidad de sobrevivir en condiciones controladas refuerza la necesidad de incorporar estos organismos como indicadores en los protocolos de bioseguridad hospitalaria6.

Dos estudios recientes han explorado el uso de nanopartículas de plata como estrategia para prevenir la adherencia de Acanthamoeba spp. a lentes de contacto. En uno de ellos, se evaluaron cinco soluciones comerciales combinadas con nanopartículas de plata, observándose una actividad antiamebiana notable, especialmente en la inhibición de la adherencia de trofozoítos a lentes clasificadas según el sistema FDA tipos 1 al 4. Además, se analizó la citotoxicidad en macrófagos murinos, confirmando que estas formulaciones mantenían una relación aceptable entre eficacia y seguridad, lo que refuerza su potencial como alternativa preventiva en usuarios de lentes de contacto13.

En un segundo estudio, se utilizaron nanopartículas de plata modificadas con ácido tánico (AgTANPs) combinadas con tres soluciones oftálmicas. Esta combinación logró una reducción significativa de la adherencia de Acanthamoeba spp. a distintos tipos de lentes, con resultados superiores a los obtenidos con las soluciones comerciales utilizadas de forma aislada. La evaluación también incluyó pruebas de citotoxicidad en fibroblastos humanos, lo que permitió estimar su aplicabilidad en el entorno clínico con bajo riesgo celular, aunque se reconoce la necesidad de estudios in vivo para confirmar su eficacia y seguridad a largo plazo14.

Otra investigación enfocada en alternativas naturales evaluó el uso de extractos de Curcuma longa y curcumina para reducir la adherencia de Acanthamoeba triangularis en lentes de contacto y superficies plásticas. Se observó una disminución significativa en la capacidad de adhesión de trofozoítos y quistes, así como alteraciones morfológicas visibles bajo microscopía electrónica. Estos efectos sugieren un posible uso preventivo de compuestos naturales en la formulación de soluciones de limpieza ocular15.

Por último, el análisis de reportes clínicos recientes destaca que las infecciones causadas por amebas de vida libre, en especial la encefalitis amebiana granulomatosa por Balamuthia mandrillaris, representan un desafío diagnóstico considerable debido a la inespecificidad de sus manifestaciones clínicas. En muchos casos, los síntomas iniciales incluyen fiebre, signos meníngeos o alteraciones neurológicas difusas que pueden confundirse fácilmente con otras etiologías infecciosas o autoinmunes. Esta dificultad en el diagnóstico precoz ha llevado a que, incluso en países con sistemas de salud avanzados como China, el diagnóstico definitivo se establezca de forma post mortem mediante análisis histopatológicos y secuenciación genética. Estas observaciones refuerzan la hipótesis de que el subregistro de casos es elevado, no necesariamente por su baja incidencia, sino por las limitaciones en la detección oportuna, especialmente en países donde estas enfermedades no están dentro del diagnóstico diferencial habitual4.

 

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

La persistencia de las amebas de vida libre (FLA) en el ambiente constituye una amenaza creciente para la salud pública, especialmente en regiones de América Latina donde las condiciones climáticas y de saneamiento favorecen su propagación. Aunque desempeñan un rol ecológico en la regulación microbiana, su capacidad de adaptarse a ambientes extremos y actuar como patógenos oportunistas ha sido ampliamente subestimada. Los géneros más relevantes desde el punto de vista clínico son Acanthamoeba spp, Naegleria fowleri y Balamuthia mandrillaris, responsables de enfermedades como encefalitis amebiana granulomatosa (GAE), meningoencefalitis amebiana primaria (PAM) y queratitis amebiana (AK), todas con alta letalidad y manifestaciones inespecíficas que dificultan el diagnóstico precoz4.

Uno de los principales retos en el control de estas infecciones radica en su detección. Las manifestaciones clínicas suelen confundirse con otras patologías neurológicas, lo que conlleva a un diagnóstico tardío o incluso post mortem, como se ha documentado en países desarrollados como China y también en la región andina. Esta situación sugiere un subregistro importante, vinculado no solo a la baja sospecha clínica, sino también a la escasa disponibilidad de herramientas diagnósticas específicas en muchos países de la región4.

Desde el punto de vista ambiental, se ha confirmado que los quistes de Acanthamoeba son resistentes a desinfectantes comunes, a la radiación ultravioleta e incluso a dosis letales de radiación gamma, siendo capaces de mantenerse viables durante más de dos décadas en condiciones ambientales adversas11. Esta notable resistencia obliga a reconsiderar las estrategias de control ambiental, especialmente en sistemas de agua potable.

Los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud indican que mantener concentraciones residuales de cloro libre o monocloramina por encima de 0,5 mg/L puede ser eficaz para limitar la proliferación de Naegleria fowleri, siempre que el desinfectante actúe de forma constante en toda la red de distribución9. Además, se ha identificado que la presencia de biofilms en estas redes actúa como reservorio nutritivo para las FLA, lo cual subraya la importancia de su control como medida preventiva9. Por otra parte, el tamaño de los quistes de Acanthamoeba permite su remoción mediante procesos de filtración adecuados, constituyendo una barrera física efectiva cuando se emplea tratamiento primario eficiente9.

Estudios experimentales han demostrado que ciertos desinfectantes no convencionales, como los formulados con compuestos de amonio cuaternario o diclorhidrato de octenidina, son capaces de eliminar tanto trofozoítos como quistes de Acanthamoeba en tan solo un minuto de contacto. En contraste, los productos a base de alcohol mostraron una eficacia limitada, lo que cuestiona su utilidad en contextos donde se requiere desinfección efectiva de manos, superficies o instrumentos médicos10.

A nivel celular, se ha descrito que Acanthamoeba spp. posee mecanismos antioxidantes avanzados sustentados en las rutas de tioredoxina y glutatión. Esta especie contiene dos variantes de la enzima tioredoxina reductasa, una de tipo bacteriano y otra de tipo vertebrado, lo que le otorga una ventaja adaptativa frente al estrés oxidativo y frente a tratamientos antimicrobianos convencionales. Estos sistemas han sido propuestos como blancos potenciales para el diseño de estrategias de control12.

En la misma línea, se ha demostrado que el compuesto auranofin puede inhibir la actividad de la tioredoxina reductasa en Acanthamoeba spp, comprometiendo su viabilidad y aumentando el estrés oxidativo intracelular. Aunque este hallazgo ha sido explorado principalmente en contextos terapéuticos, también aporta información relevante sobre posibles formas de debilitar los mecanismos de resistencia del parásito antes de su contacto con el huésped12.

Desde una perspectiva epidemiológica, diversos estudios han documentado la presencia de Acanthamoeba y Naegleria en sistemas de aire acondicionado y polvo ambiental de hospitales en Brasil, así como en ambientes acuáticos recreativos en Argentina. En estos espacios, se han identificado genotipos patógenos como T3, T4 y T5, lo que indica que las FLA no se limitan a ambientes naturales, sino que también colonizan estructuras urbanas, aumentando el riesgo de infecciones nosocomiales o comunitarias6.

Respecto a la prevención de la queratitis amebiana en usuarios de lentes de contacto, se ha evidenciado que las nanopartículas de plata (AgNPs) combinadas con soluciones oftálmicas mejoran significativamente la actividad antimicrobiana frente a Acanthamoeba spp. Estas formulaciones, evaluadas in vitro, reducen la adherencia de trofozoítos y quistes a diferentes tipos de lentes, sin generar citotoxicidad significativa en líneas celulares humanas (Hendiger, 2021). De forma complementaria, el uso de nanopartículas de plata modificadas con ácido tánico también ha demostrado un efecto superior en la prevención de adherencia, abriendo la puerta a nuevas formulaciones con fines profilácticos14.

Otra alternativa prometedora proviene del uso de extractos naturales. El extracto de Curcuma longa y su compuesto principal, la curcumina, han logrado reducir entre un 80 y 90 % la adherencia de Acanthamoeba triangularis a lentes de contacto y superficies plásticas, provocando además alteraciones morfológicas en las formas ameboides. Estos hallazgos refuerzan la importancia de explorar ingredientes naturales como coadyuvantes en la formulación de soluciones de limpieza oftálmica15.

La integración de todos estos hallazgos evidencia la necesidad urgente de fortalecer los programas de monitoreo ambiental y vigilancia epidemiológica en Ecuador. La aparente ausencia de casos clínicos notificados no debe interpretarse como indicativo de bajo riesgo, sino como una señal de posibles deficiencias en los sistemas de diagnóstico, reporte e investigación. Es imperativo implementar protocolos de diagnóstico temprano, campañas de educación comunitaria y normativas específicas para la detección de FLA en fuentes recreativas y ambientes hospitalarios.

En este contexto, se propone al Ministerio de Salud Pública de Ecuador la elaboración de guías nacionales para la vigilancia de amebas de vida libre, acompañadas de intervenciones educativas que sensibilicen a la población sobre los riesgos de exposición a agua contaminada y el uso seguro de dispositivos médicos como lentes de contacto. Abordar este problema de forma preventiva, ambiental y educativa permitirá anticiparse al impacto clínico de estas infecciones y avanzar hacia una comprensión epidemiológica más precisa y contextualizada.

 

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ANEXOS

Figura 1 Elementos de información preferidos para revisiones sistemáticas y metaanálisis. Autoría propia.

Figura 2 Panorama de la Investigación en Amebas de Vida Libre con Enfoque en Artículos Seleccionados. Autoría propia.

 

Tabla 1 Resultados de la selección de artículos incluidos en la revisión. Autoría propia.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA Metodología RESULTADOS PRINCIPALES LIMITACIONES
(Niederkorn, 2021)11 Revisión narrativa basada en estudios experimentales en modelos animales y humanos, con énfasis en inmunología e histopatología. Los quistes de Acanthamoeba presentan una notable resistencia frente a condiciones ambientales extremas, incluidas exposiciones a altas dosis de radiación ultravioleta y gamma. Se ha reportado que estos quistes son capaces de soportar dosis de hasta 250.000 rads de radiación gamma, superando en más de 100 veces el umbral letal para los seres humanos. Asimismo, pueden conservar su viabilidad durante más de 20 años a temperatura ambiente, sin requerir una fuente externa de nutrientes. De igual forma, se ha documentado que pueden permanecer en estado latente en los tejidos corneales por un periodo de hasta 31 meses, con la posibilidad de reactivarse posteriormente y desencadenar nuevamente un cuadro de queratitis Los quistes pueden persistir en estado latente, lo que explica recurrencias de AK años después; la desinfección convencional puede ser ineficaz.
(Bellini et al., 2022)6 Revisión sistemática (PRISMA), 14 palabras clave, búsqueda en Scopus, PubMed y WoS; selección de 178 estudios entre 1974–2020. Se ha documentado el aislamiento de Acanthamoeba y Naegleria en muestras de polvo recolectadas en hospitales de São Paulo, así como en otros entornos de salud pública, lo que confirma que estos ambientes pueden actuar como reservorios de amebas patógenas. Además, en 2020, se reportó la identificación de distintos genotipos de Acanthamoeba (T3, T4 y T5) en sistemas de aire acondicionado de hospitales ubicados en Minas Gerais. No incluyó literatura gris ni publicaciones posteriores a 2020; exclusión de tesis, cartas, y protocolos; posible subregistro de casos clínicos​.
(Navarrete et al., 2024)4 Reporte de caso clínico con análisis histopatológico y confirmación por secuenciación genética; revisión contextual de literatura. La experiencia documentada por el Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt en Perú, así como en investigaciones realizadas en China, indica que en la mayoría de los casos de encefalitis amebiana granulomatosa (EAG) los pacientes desarrollan inicialmente lesiones cutáneas. Sin embargo, debido a la inespecificidad de las manifestaciones clínicas, el diagnóstico definitivo suele establecerse únicamente después de la autopsia. Frecuencia extremadamente baja en países como Chile dificulta el reconocimiento clínico; diagnóstico generalmente post-mortem; sin tratamientos estandarizados disponibles​.
(Loufouma Mbouaka et al., 2021)12 Ensayo in vitro con dos cepas (una ambiental y una clínica); análisis de viabilidad celular y determinación de IC50. Acanthamoeba spp. cuenta con sistemas antioxidantes conformados por redes basadas en tioredoxina (Trx) y glutatión (GSH). No obstante, a diferencia de otros organismos, se distingue por poseer dos variantes de tioredoxina reductasa (TrxR): una de tipo bacteriano y otra de tipo vertebrado. Esta singularidad en su sistema de tioredoxina ha sido identificada como un posible blanco terapéutico para el diseño de nuevos tratamientos. (chunk 4). Estudio limitado a condiciones in vitro; no se probó administración ocular; se requiere validación en estudios clínicos
(Loufouma Mbouaka et al., 2021)12 Ensayo in vitro con dos cepas (una ambiental y una clínica); análisis de viabilidad celular y determinación de IC50. En cuanto a la efectividad de los tratamientos antimicrobianos, el compuesto auranofin ha evidenciado una notable actividad contra Acanthamoeba spp. Su mecanismo de acción consiste en inhibir la actividad de la tioredoxina reductasa (TrxR), generando estrés oxidativo que compromete la viabilidad celular y limita el crecimiento del parásito de manera dependiente de la dosis. Esta interacción refuerza la hipótesis de que el sistema antioxidante de Acanthamoeba contribuye a su resistencia frente a ciertos tratamientos, posicionándolo como un objetivo estratégico para el desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas. (chunk 3 y 9) Estudio limitado a condiciones in vitro; no se probó administración ocular; se requiere validación en estudios clínicos
(Navarrete et al., 2024)4 Reporte de caso clínico con análisis histopatológico y confirmación por secuenciación genética; revisión contextual de literatura. La encefalitis amebiana granulomatosa causada por Balamuthia mandrillaris debe ser considerada dentro del diagnóstico diferencial en pacientes que presenten fiebre, signos meníngeos o compromiso del sistema nervioso central, cuando no se identifica una etiología convencional. Se describe el caso fatal de una niña diagnosticada post-mortem con EAG por B. mandrillaris, en una región donde la incidencia reportada de esta enfermedad es extremadamente baja. Frecuencia extremadamente baja en países como Chile dificulta el reconocimiento clínico; diagnóstico generalmente post-mortem; sin tratamientos estandarizados disponibles​.
(Guidelines for Drinking-Water Quality: Fourth Edition Incorporating the First Addendum. Geneva: World Health Organization, 2017)9 Revisión de literatura científica internacional; evaluación cuantitativa de riesgos microbiológicos (QMRA). Los quistes de Acanthamoeba spp. presentan una notable resistencia a los procesos de desinfección, se ha comprobado que la presencia de cloro libre o monocloramina en concentraciones superiores a 0,5 mg/L es eficaz para controlar Naegleria fowleri, siempre que el desinfectante mantenga su efectividad a lo largo de todo el sistema de distribución de agua. No aplica a población específica; dirigido a entes reguladores, responsables sanitarios y gestores de agua potable a nivel mundial.
(Guidelines for Drinking-Water Quality: Fourth Edition Incorporating the First Addendum. Geneva: World Health Organization, 2017)9 Revisión de literatura científica internacional; evaluación cuantitativa de riesgos microbiológicos (QMRA). La reducción de organismos formadores de biofilm contribuye a disminuir las fuentes de nutrientes, lo que a su vez limita el crecimiento de Acanthamoeba spp. y Naegleria fowleri en los sistemas de distribución de agua. No aplica a población específica; dirigido a entes reguladores, responsables sanitarios y gestores de agua potable a nivel mundial.
(Guidelines for Drinking-Water Quality: Fourth Edition Incorporating the First Addendum. Geneva: World Health Organization, 2017)9 Revisión de literatura científica internacional; evaluación cuantitativa de riesgos microbiológicos (QMRA). Los quistes de Acanthamoeba presentan un tamaño considerable, lo que facilita su eliminación del agua cruda mediante procesos de filtración. No aplica a población específica; dirigido a entes reguladores, responsables sanitarios y gestores de agua potable a nivel mundial.
(Wekerle et al., 2020)10 Estudio experimental in vitro; evaluación cuantitativa mediante viabilidad celular y cultivo en placas. La investigación demostró que los desinfectantes y antisépticos comerciales poseen una efectividad variable frente a trofozoítos y quistes de Acanthamoeba. Los productos formulados a base de alcohol evidenciaron una eficacia limitada, mientras que aquellos que contienen diclorhidrato de octenidina o compuestos de amonio cuaternario mostraron una mayor capacidad antimicrobiana. Estos últimos lograron erradicar tanto trofozoítos como quistes en apenas un minuto de contacto, superando la efectividad del PHMB, especialmente frente a la reconocida resistencia de los quistes de este organismo. Estos hallazgos subrayan la importancia de replantear las estrategias tradicionales de desinfección de manos y superficies, que se basan principalmente en alcoholes alifáticos. Estudio limitado a ensayos in vitro; resultados no extrapolables directamente a escenarios clínicos o de uso real​
(Hendiger et al., 2021)13 Ensayo in vitro utilizando cinco soluciones comerciales conjugadas con AgNPs; se analizaron actividad anti-Acanthamoeba, citotoxicidad en macrófagos murinos y reducción de adhesión en lentes FDA tipos 1–4. Las soluciones evaluadas, como Solo Care Aqua y Opti-Free, evidenciaron una actividad antiamebiana notable al ser combinadas con nanopartículas de plata, destacándose particularmente en la prevención de la adhesión de trofozoítos de Acanthamoeba a las lentes de contacto. Estudio in vitro limitado a una cepa de Acanthamoeba; no evaluó estabilidad, efectos a largo plazo ni aplicabilidad en humanos.
(Padzik et al., 2022)14 Ensayo in vitro combinando AgTANPs con tres soluciones para lentes; evaluación de adhesión en lentes FDA tipos 1–4 y citotoxicidad en fibroblastos humanos. Las investigaciones indicaron que la combinación de soluciones para lentes de contacto con nanopartículas de plata modificadas con ácido tánico logró una reducción significativa en la adhesión de Acanthamoeba, mostrando una efectividad superior en comparación con el uso de las soluciones convencionales por sí solas. Evaluación limitada a trofozoítos y una cepa; falta de pruebas in vivo y estudios sobre formas quísticas.
(Mitsuwan et al., 2020)15 Ensayo in vitro empleando extracto de C. longa y Curcumina a concentraciones sub-MIC; evaluación de la adhesión mediante ensayos de cristal violeta y microscopía electrónica de barrido (SEM) en poliestireno y tres marcas comerciales de lentes de contacto. El extracto de Cúrcuma longa y su compuesto principal, la curcumina, lograron reducir entre un 80-90% la adhesión de trofozoítos y quistes sobre superficies plásticas y una reducción de 1 log de células/mL en lentes de contacto. Además, provocaron la pérdida de acantopodios y alteraciones morfológicas observables mediante microscopía electrónica de barrido (SEM). Estudio limitado a condiciones in vitro; falta de validación en modelos animales o humanos, y no se evaluó la actividad a largo plazo ni posibles efectos secundarios.

PMH: Polihexametileno biguanida. Trx: Tioredoxina. GSH: Glutatión reducido. TrxR: Tioredoxina reductasa. GAE: Encefalitis Amebiana Granulomatosa. SEM: Microscopía Electrónica de Barrido. AgNPs: Nanopartículas de plata. AgTANPs: Nanopartículas de plata modificadas con ácido tánico. FDA: Food and Drug Administration.

 

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