Enfisema subcutáneo traumático en un niño de 10 años

10 agosto 2025

 

 

Nº de DOI:10.34896/RSI.2025.95.72.001

 

 

AUTORES

  1. Andrea Soriano Barrera. Graduada en Enfermería. Enfermera Centro de Salud Rural, Teruel (España).
  2. Joan Izquierdo Alabau. Graduado en Medicina. FEA Medicina Familiar y Comunitaria CS Santa Eulalia, Teruel (España).
  3. Carlos Antonio Utria Hernández. Graduado en Medicina. FEA Urgencias Hospital Obispo Polanco Teruel (España).
  4. Ignacio Lasierra Lavilla. Graduado en Medicina. MIR Medicina Interna en Hospital Obispo Polanco, Teruel (España).
  5. Pablo De Fez Febré. Graduado en Medicina. FEA Psiquiatría Hospital Obispo Polanco, Teruel. (España).
  6. Alberto Muñoz Vos. Graduado en Medicina. MIR Medicina Familiar y Comunitaria en la unidad docente de Teruel, (España).

 

RESUMEN

Se presenta el caso de un niño de 10 años que acude a urgencias tras sufrir una herida abierta penetrante por valla metálica en la pared torácica izquierda, con exposición de tejido muscular y enfisema subcutáneo evidente en la radiografía de tórax. No se identifican otras alteraciones significativas. Se realiza manejo inicial conservador con sutura de herida en quirófano, analgesia, profilaxis con antibioterapia y observación hospitalaria. El paciente evolucionó favorablemente sin complicaciones.

PALABRAS CLAVE

Enfisema subcutáneo, traumatismo torácico, pediatría.

ABSTRACT

We present the case of a ten years old boy who went to the emergency room after suffering a penetrating open wound from a metal fence in the left chest wall, With muscle tissue exposure and subcutaneous emphysema evident on chest xray. No other significant alterations are identified. Initial conservative management was performed with wound suturing in the operating room, analgesia, prophylaxis with antibiotic therapy and hospital observation. The patient evolves favorably without complications.

KEY WORDS

Subcutaneous emphysema, thoracic trauma, pediatrics.

INTRODUCCIÓN

El enfisema subcutáneo (ES) es la presencia de aire o gas en el tejido subcutáneo y se puede producir por traumatismos penetrantes o por barotrauma de cavidad torácica. Su manifestación clínica es una tumefacción con crepitación característica al tacto y, aunque suele ser benigno, puede ser marcador de lesiones más graves como neumotórax, lesiones traqueobronquiales o mediastínicas. En niños, la elasticidad torácica puede enmascarar otras lesiones, por lo que se requiere una valoración cuidadosa. Este trabajo describe un cuadro poco habitual: enfisema traumático de pared torácica por herida abierta con exposición de tejido, en un niño mediano, y analiza literatura reciente para guiar el diagnóstico y tratamiento.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Paciente: niño de 10 años, previamente sano, que fue consultó por corte en hemitórax torácico izquierdo, con exposición de tejido muscular, tras caída mientras jugaba en el jardín, con contusión con la punta de una valla metálica.

A la exploración física se apreciaba herida de aproximadamente 4 cm, bordes limpios, con exposición de músculo sin sangrado activo. Tumefacción indurada alrededor de la herida con crepitación subcutánea palpable. No había disnea significativa ni deformidad torácica evidente, con saturación de oxígeno en rango de normalidad y frecuencia respiratoria conservada.

Se realizaron pruebas complementarias como radiografía de tórax en la que se apreciaba enfisema subcutáneo en región parietal izquierda sin evidencia de neumotórax, fracturas costales ni otras alteraciones intratorácicas. En analítica sanguínea sin hallazgos significativos. Se realizó además ecografía a pie de cama (POCUS) sin líquido libre, por lo que se llegó a la conclusión de que se trataba de un enfisema subcutáneo traumático aislado en pared torácica, secundario a herida abierta penetrante.

Se realizó desbridamiento quirúrgico de la herida con limpieza mediante suero estéril, seguido de sutura y colocación de drenaje tipo Penrose. Posteriormente, se cubrió la zona con apósito estéril, indicándose curas cada 24 a 48 horas hasta la retirada de los puntos. Dado que se trataba de una herida contaminada, se inició antibioterapia intravenosa con amoxicilina/clavulánico. Como medida analgésica, se pautó ibuprofeno en caso de dolor. La paciente quedó en observación durante 48 horas en la planta de Pediatría, con monitorización respiratoria continua. Finalmente, se proporcionó educación sanitaria a los padres, destacando la importancia de vigilar signos de alarma como disnea, aumento de la tumefacción, dolor intenso o fiebre persistente.

A las 24 h la crepitación y tumefacción habían ido disminuyendo progresivamente. A las 48 h el enfisema es residual y la herida cicatriza sin complicaciones, por lo que recibió el alta hospitalaria.

DISCUSIÓN

El ES aparece ante la introducción de aire en tejido subcutáneo desde cavidades con presión, como tórax, mediastino o tracto respiratorio; puede ocurrir tras lesiones penetrantes que lesionen pleura o pulmón sin generar neumotórax evidente. El aire se diseca a lo largo de planos fasciales, generando crepitación característica descrita como «piel de arroz inflado»1.

En adultos, el ES se observa en un 0,43 – 2,3 % de pacientes con trauma. En niños, su incidencia es menor, con pocos casos descritos tras trauma penetrante torácico2. La mayoría de casos pediátricos documentados son relacionados con barotrauma, intubación o aspiración de cuerpo extraño3.

El diagnóstico es clínico y radiológico. La radiografía (RX) demuestra estrías radiolúcidas de aire entre tejidos blandos. La ecografía puede dar pistas, pero es limitada por la presencia de aire. La TC se reserva para evaluar lesiones profundas o sospecha de compromiso visceral o bronquial4.

Estudios recientes destacan la necesidad de descartar neumotórax o lesión traqueobronquial en casos post-trauma. La RX es diagnosticada en la mayoría de casos torácicos4.

La literatura coincide en que el tratamiento inicial es conservador, con observación, analgesia y oxígeno suplementario si es necesario; la mayoría resuelven espontáneamente en días o semanas. En situaciones asociadas a neumotórax o afectación respiratoria, se opta por colocación de tórax con toracostomía; también se han descrito técnicas invasivas, como incisiones infraclaviculares (“gill slits”) o drenes subcutáneos con succión negativa3,4. En pediatría, se han documentado casos de ES masivo asociado a asma o aspiración de cuerpo extraño, manejados de forma no invasiva con buena evolución5.

CONCLUSIÓN

El enfisema subcutáneo traumático en pediatría, aunque poco frecuente, exige una valoración sistemática para descartar lesiones torácicas subyacentes. Este caso muestra que, en ausencia de complicaciones, el manejo conservador es suficiente y con evolución favorable. La revisión bibliográfica confirma la eficacia y seguridad del enfoque no invasivo, reservando intervenciones más agresivas para casos con compromiso respiratorio o estructuras profundas lesionadas.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Fernandes D, Pereira S, Guedes C, Silva D. Massive Traumatic Subcutaneous Emphysema. Acta Medica (Hradec Kralove). 2020;63(4):194-197.
  2. Hill K, Cummings K. Pediatric Thoracic Trauma. In: eMedicine [Internet]. Medscape; 2023 [consultado 1 jul 2025]. Disponible en: https://emedicine.medscape.com/article/438939-overview
  3. Martínez-Gómez A, Londoño A, Rivera M. Non-invasive management of severe subcutaneous emphysema in pediatrics: a case report and literature review. Int J Emerg Med. 2024;17(1):25.
  4. Chen Y, Hu J, Zhao X, et al. Traumatic subcutaneous emphysema and tracheobronchial injury: case series and diagnostic approach. J Trauma Acute Care Surg. 2023;95(4):e128–34.
  5. Singh D, Gupta R, Sharma P. Delayed subcutaneous emphysema following tracheal intubation in a pediatric patient. Int J Pediatr Anesth. 2022;8(2):45–8.

 

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