Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.99.71.001
AUTORES
- Jorge Ayón Aguilar. Instituto Mexicano del Seguro Social, OOAD Puebla, Coordinación Auxiliar Médico de Investigación en Salud, Puebla, México. https://orcid.org/0000-0001-9704-8032
- Edgar Enrique González Flores. Instituto Mexicano del Seguro Social, Hospital General de Zona No. 20, Servicio de Medicina Interna. Puebla, México. https://orcid.org/0000-0002-9413-7643
- Martín Paul Jerónimo Martínez. Instituto Mexicano del Seguro Social, Hospital General de Zona No. 20, Servicio de Medicina Interna. Puebla, México. https://orcid.org/0000-0003-1838-1684
RESUMEN
Introducción: La enfermedad cerebrovascular es una de las principales causas de discapacidad a largo plazo en todo el mundo, ya que las consecuencias físicas, sociales y psicológicas derivadas de esta condición son devastadoras. Los estudios indican que la baja calidad de vida después de un accidente cerebrovascular está fuertemente relacionada con la falta de independencia funcional, la depresión y la vejez.
Objetivo: Determinar la calidad de vida en pacientes post Enfermedad vascular cerebral isquémico subagudo, hospitalizados en el servicio de medicina interna del HGZ 20.
Método: Se llevó a cabo un estudio longitudinal, realizado en el servicio de Medicina Interna en el HGZ 20 “La Margarita”. Con la intención de determinar la calidad de vida mediante encuesta a través del SSQOL obteniendo datos sobre el estado de salud que presentaran en ese momento.
Resultados: Tras estudio de 111 participantes, de los cuales el 54.1% fueron hombres (N=60) y 45.9% fueron mujeres (N=51). La media de edad fue de 62.96 (±12.38). De acuerdo con las comorbilidades encontradas destacan DM/HAS/Otras 89.2% (N=99), con respecto a las puntuaciones reportadas por la escala SSQOL referente a la calidad de vida, el 47.7% (N=53) se reportó como “bueno”.
Conclusiones: Se pudo encontrar que la calidad de vida, de acuerdo con SSQOL, en los pacientes hospitalizados en HGZ 20 “La Margarita”, en su mayoría obtuvieron un resultado de “buena calidad de vida”.
PALABRAS CLAVE
Calidad de vida, accidente cerebrovascular, hipertensión.
ABSTRACT
Background: Stroke is one of the leading causes of long-term disability worldwide, as the physical, social, and psychological consequences of this condition are devastating. Studies indicate that low quality of life after a stroke is strongly related to a lack of functional independence, depression, and old age.
Objective: To determine the quality of life in post-subacute ischemic cerebrovascular disease patients, hospitalized in the internal medicine department of HGZ 20.
Method: A longitudinal study was conducted in the Internal Medicine department of HGZ 20 “La Margarita” to determine quality of life through a survey using the SSQOL, obtaining data on the health status of the patients at that time.
Results: The study involved 111 participants, of whom 54.1% were men (N=60) and 45.9% were women (N=51). The mean age was 62.96 (±12.38). Regarding the comorbidities found, DM/HAS/Other were present in 89.2% (N=99). According to the scores reported by the SSQOL scale regarding quality of life, 47.7% (N=53) reported it as “good.”
Conclusions: It was found that the quality of life, according to SSQOL, in patients hospitalized at HGZ 20 “La Margarita,” mostly resulted in a “good quality of life”.
KEY WORDS
Quality of life, cerebrovascular accident, hypertension.
INTRODUCCIÓN
La enfermedad vascular cerebral (EVC) es una de las principales causas de discapacidad a largo plazo y su prevalencia representa una carga económica y social considerable. La Organización Mundial de la Salud define la enfermedad cerebrovascular como el rápido desarrollo de signos focales o globales de compromiso cerebral con síntomas que duran más de 24 horas o llevan a la muerte, sin otra causa aparente que un origen vascular1. La clasificación más simple divide al EVC en isquémicos y hemorrágicos, siendo los primeros los más comunes2.
Según la Organización Mundial de la Salud, el EVC es la segunda causa global de muerte, representando el 9.7% de todas las muertes. La incidencia de EVC se espera que incremente hasta un 44% para el año 2030 si no se toman medidas preventivas efectivas. En México, la tasa de mortalidad por EVC ha aumentado desde el año 2000, especialmente en menores de 65 años3.
El desarrollo de un EVC implica la oclusión de un vaso cerebral, lo que desencadena una cascada de eventos bioquímicos que culminan en la muerte neuronal. El área circundante al núcleo central de daño se conoce como «penumbra isquémica» y es susceptible a tratamientos que pueden mitigar los efectos negativos, razón por la cual la intervención temprana es crucial4,5. El EVC puede tener diversas causas, siendo las más comunes la embolia, ya sea por coágulos originados en el corazón (cardioembolismo) o en las arterias grandes (arterioembolismo)6,7.
La principal manifestación clínica de un EVC es la aparición súbita de déficit neurológico focal8. Las pruebas diagnósticas incluyen tomografía axial computarizada y resonancia magnética, siendo la TC el estudio de elección por su accesibilidad y rapidez. El tratamiento de elección en la fase aguda es la administración intravenosa de activador tisular del plasminógeno9,10.
La prevención secundaria es esencial para reducir la recurrencia del EVC y se enfoca en la modificación de factores de riesgo como hipertensión, diabetes y dislipidemia. El tratamiento incluye antiagregantes plaquetarios como aspirina y clopidogrel, además de anticoagulantes en casos de EVC cardioembólico. Las estatinas también son fundamentales para reducir el colesterol y prevenir recurrencias4.
La calidad de vida relacionada con la salud es un concepto complejo y multidimensional que se evalúa en diversas disciplinas11. El EVC afecta numerosos dominios de la calidad de vida, incluyendo la funcionalidad física, psicológica y social12. A pesar de la importancia de evaluar la calidad de vida en pacientes con EVC, hay pocos estudios al respecto en América Latina. Programas específicos para la rehabilitación funcional y políticas de inclusión social son necesarios para mejorar los resultados en estos pacientes13,14.
Existen diversas escalas para medir la gravedad del EVC y la calidad de vida, como la Escala de los Institutos Nacionales de Salud (NIHSS), el Índice de Barthel (IB) y el Formulario Corto 36 (SF-36), aunque estas herramientas no siempre abordan todos los aspectos relevantes, como el lenguaje en pacientes con afasia15,16. Un estudio de validación del cuestionario SSQOL en español mostró que este instrumento es adecuado para evaluar la calidad de vida en pacientes mexicanos con EVC, aunque algunos dominios, como los roles familiares y la personalidad, tuvieron puntuaciones más bajas de fiabilidad17,18.
En resumen, el EVC es una patología de gran relevancia a nivel mundial, con un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes. Las intervenciones tempranas, el manejo de factores de riesgo y la atención centrada en el paciente son cruciales para mejorar los resultados funcionales y de calidad de vida.
MATERIAL Y MÉTODO
Se llevó a cabo un estudio longitudinal. Realizado en el servicio de Medicina interna en el Hospital General de Zona Número 20 “La Margarita”. Con número de registro institucional R-2022-2108-147.
Se incluyeron hombres y mujeres mayores de 18 años, derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social, que ingresaron al servicio de Medicina interna con diagnóstico de EVC isquémico subagudo, definiendo a este último, como el periodo de tiempo que transcurre entre las 24 horas y hasta aproximadamente 7 días después del inicio de la enfermedad cerebrovascular isquémico, y que, para propósitos de este estudio, se hayan originado por cualquier causa. A su vez, que los participantes o familiares responsables, hayan decidido participar y firmar previamente consentimiento informado, tal como lo marca el comité de ética. Excluyendo del estudio a aquellos pacientes que presenten alteraciones neurológicas previas, así como pacientes que hayan recibido terapia de reperfusión. Cabe señalar que los pacientes fallecidos durante la hospitalización, o bien, decidido su egreso voluntario de la institución mencionada o que no desearon participar en este protocolo, fueron eliminados de esta investigación. Al lograr la recolección de los datos apropiados, de la historia clínica y de paraclínicos, se realizó el llenado de la hoja del Instrumento de Recolección de Datos, importante señalar que, para lo obtención de los datos, se utilizó la escala SSQOL, escala utilizada para medir la calidad de vida, avalada para pacientes mexicanos a partir del año 2013, la cual interpreta dominios como energía, movilidad, función cognitiva, estado de ánimo, apoyo social y familiar. La interpretación se basa en el análisis de las puntuaciones individuales y globales, la suma de las puntuaciones de los diferentes dominios, con una puntuación alta, considerada como puntajes entre 4-5, indican una calidad de vida buena. Por lo que puntuaciones entre 1-2 y 3-4, sugieren una calidad de vida baja y regular respectivamente. Transcurridos 30 días, a partir de su ingreso, se les dio seguimiento a los involucrados vía telefónica, pidiendo datos sobre el estado de salud que presentaran en ese momento, solo con el afán de no perder contacto.
De acuerdo con las características del estudio, entendido como un método descriptivo, se emplearon estadísticas descriptivas, las cuales se utilizan para resumir un conjunto de observaciones, con el fin de comunicar la mayor cantidad de información, de una forma sencilla posible. Para este caso se emplearon medidas de tendencia central. Las cuales se utilizan para averiguar el valor representativo de un conjunto de datos, para lo que en este estudio se consideraron datos como la calidad de vida, edad, comorbilidades y diagnósticos establecidos en los participantes.
RESULTADOS
La muestra estuvo compuesta por 111 participantes, de los cuales el 54.1% fueron hombres (N=60) y 45.9% fueron mujeres (N=51). La media de edad fue de 62.96 (±12.38).
Con respecto a las puntuaciones reportadas por la escala SSQOL referente a la calidad de vida, el 47.7% (N=53) de pacientes reportó como “bueno” su nivel actual, 7.2% (N=8) reportó como “malo” su nivel actual y 45% (N=50) reportó como “regular” su nivel actual. Lo cual se detalla de mejor manera en la figura 1.
De acuerdo al SSQOL, se representó como buena calidad de vida en un 47.7% de la población estudiada, al considerar puntuaciones altas (4-5) traduciendo poca o nula dificultad en la mayoría de las áreas evaluadas. Un 45% fue considerado como regular, mientras que, como mala calidad de vida, fue representada con un 7.2%.
Referente a los diagnósticos se presentaron los siguientes: EVC-isquémico/Hipertensión arterial sistémica 58.6% (N=65), EVC-Isquémico DM2/HAS/Obesidad 20.7% (N=23), EVC isquémico frontoparietal izquierdo/ Fibrilación Auricular de novo/Enfermedad Renal Crónica KDGIO III/Hipertensión arterial sistémica/Diabetes tipo 2 9.9% (N=11), EVC isquémico parieto-occipital derecho/Post Operado valvuloplastia aórtica 9.9% (N=11), Hepatitis B/Síndrome ictérico/Infección del tracto urinario.9% (N=1). Tal como se ilustra en la figura 2.
Tras el análisis de los datos, se puede observar que los pacientes que tuvieron un EVC isquémico subagudo, también fueron identificados con otros diagnósticos de los cuales, la diabetes tipo 2, hipertensión arterial y obesidad fueron los más destacados, con un 58.6%. Por su parte, diagnósticos como fibrilación auricular, Enfermedad renal crónica y EVC obtuvieron un 20.7%. Mientras que diagnósticos de valvulopatía y afectación hepática, como Hepatitis B, Síndrome ictérico e infección de vías urinarias obtuvieron un porcentaje de 9.9% y 0.9% respectivamente.
De acuerdo con las comorbilidades más frecuentemente encontradas, las de mayor relevancia destacan DM/HAS 89.2% (N=99). Como se puede observar en la figura 3.
Tras el análisis de la base de datos, se pudo identificar que los pacientes que sufrieron un EVC isquémico, padecían de otras comorbilidades de las cuales destacaron, en conjunto, Diabetes tipo 2, Hipertensión y afecciones cardiacas, representando un 89.1%. Mientras que aquellos pacientes con afectación cardiaca única representaron el 7.2%, la afectación renal en conjunto con hipertensión arterial, diabetes y cardiaca también representaron el 7.2%. Por su parte, la hipertensión arterial como afectación única, representó el 1.8%.
DISCUSIÓN
Los hallazgos encontrados en el presente estudio son de suma importancia y relevancia para dar continuidad al estudio de pacientes con EVC, pero ahora enfocados en evaluar la calidad de vida en pacientes hospitalizados. Se encontró que la población con EVC isquémico subagudo, hospitalizados en el HGZ 20, en el piso de medicina interna suele estar más presente en hombres en un 54.1% con respecto a las mujeres en un 45.9%, con una media de edad de 62 años. Lo cual tiene relación con los estudios efectuados en latinoamérica, como se demuestra en el estudio “Impacto en la rehabilitación neurológica en pacientes con EVC isquémico” por González-Sánchez, M.et al Colombia, 202019 Teniendo en cuenta los diferentes datos demográficos en relación con salud, México se caracteriza por una población con afecciones crónico-degenerativas importantes. Y en este estudio, prevalecen las afectaciones hipertensivas, diabéticas y de obesidad, lo que se relaciona con el estudio AVERT, efectuado en el año 2015 con actualización en 2020. Realizado en Australia por Julie Bernhardt20. Respecto a la vivienda de los participantes destaca en su mayoría el 66.7% vivir en una zona urbana. Lo cual, hasta el momento, no existen datos que se relacionen con esta variable.
Los datos relacionados con la calidad de vida son de completa relevancia, dado que los resultados de acuerdo con el SSQOL describen en un 47.7% una calidad de vida buena, tomando en cuenta factores como idioma, movilidad, estado anímico, pensamiento, productividad entre otros. Teniendo en cuenta que las comorbilidades que afectan a los pacientes, el estilo de vida en el cual se desarrollan, la vivienda en donde se relacionen posterior al evento isquémico, asi como la edad son importantes para esta estadística. Lo que se puede interpretar en otras palabras, la importancia de tener mejores condiciones de salud, para poder sobreponerse ante este tipo de afectaciones21.
Por lo que es importante implementar, como se menciona en el estudio de Gonzalez et al. Mexico,2022 acciones que permitan disminuir las comorbilidades que se relacionen de manera directa como factores de riesgo para el desarrollo de eventos vasculares cerebrales22. Dado que en este estudio se identificó una peor calidad de vida, cuando la afectación se desarrolló en personas de edad más avanzada y en aquellas que presentan más de 2 comorbilidades. Por lo datos obtenidos, se infiere que la funcionalidad y rehabilitación tiene estrecha relación con la calidad de vida, si tomamos en cuenta los resultados en el estudio de López M et al, España, datos obtenidos a través del cuestionario Proxy23. Sin embargo, este apartado, podría ser motivo de futuras investigaciones para determinar con mayor puntualidad, los principales factores que influyen en la funcionalidad del paciente.
Por hallazgos de diversos estudios como el EXTEND, H. et al. Australia 201924, DAWN, Nogueira R.G. et al, EE. UU. 201825, RESCUE BRAIN, López J. España, 202026. se recomienda generar conciencia en los pacientes y médicos de primer nivel de atención, sobre las consecuencias a futuro en relación con la calidad de vida de los afectados y la influencia para con sus allegados. Dado que, para una buena calidad de vida, resalta la necesidad de enfocarse en una atención prolongada y multidimensional que no solo aborde lo físico, sino también lo mental27. Otro punto a destacar corresponde a la rehabilitación, como se señala en Rosa CT et al Brasil 2023, subrayando la importancia de la rehabilitación y el seguimiento para optimizar la recuperación28,29. Por lo que es de vital importancia generar conciencia en la mejora de hábitos alimenticios, estilos de vida, actividad física y cuidados de comorbilidades, para una mejor influencia de salud a visiones futuras30.
Estos estudios también resaltan la importancia de la rehabilitación en la recuperación post-EVC. Comparados con investigaciones globales, los estudios latinoamericanos subrayan barreras como el acceso limitado a rehabilitación, aunque soluciones tecnológicas como la realidad virtual están mejorando los resultados. Además, factores como la movilidad y el soporte familiar parecen tener un papel crucial en la recuperación, en consonancia con estudios europeos. Sin embargo, aún persisten desigualdades en la atención médica en América Latina, lo que limita la efectividad de las intervenciones. Pero podría ser área de oportunidad para un mejor análisis a futuro que permita desarrollar nuevas comparativas. En el futuro, se espera el desarrollo de inteligencia artificial que permita el monitoreo continuo de los avances del paciente y que se enfoque en la personalización de los tratamientos.
CONCLUSIONES
En cuanto a los datos demográficos del estudio, se pudo encontrar que los pacientes que estuvieron hospitalizados en el HGZ 20, post EVC isquémico subagudo, presentan una buena calidad de vida, dependiendo de una menor cantidad de comorbilidades observadas, una menor edad y un buen estatus socioeconómico.
Cabe mencionar que podría ser necesario indagar otros factores que se mencionan en la bibliografía consultada. Estos estudios muestran avances en el tratamiento del EVC isquémico en México, desde el uso de agentes neuroprotectores hasta intervenciones quirúrgicas y de rehabilitación, abordando tanto los aspectos físicos como cognitivos y económicos para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Comparado con otras regiones, México enfrenta retos en cuanto al acceso y los recursos, lo que hace que los enfoques evaluados sean clave para optimizar el cuidado post-EVC en el país. Así pues, hablando de manera global, estudios complementarios son cruciales para entender la situación de los pacientes post-EVC isquémico en México y América Latina, demostrando variaciones significativas entre países en cuanto a acceso a tratamientos y rehabilitación. Comparativamente, mientras países como Brasil y Chile han avanzado en la atención aguda, naciones como Colombia están innovando en la rehabilitación mediante nuevas tecnologías. Por lo que México debería formar parte del avance hacia nuevas estrategias, si no de innovación, si de prevención, realizando ajustes en hábitos higiénicos-dietéticos, que, de acuerdo con los recursos, puedan servir como partida para nuevas investigaciones y posteriormente, más innovaciones. Es de subrayar, la importancia de mejorar las intervenciones multidimensionales en América Latina, donde las barreras socioeconómicas y la falta de acceso a servicios de salud limitan significativamente la rehabilitación y calidad de vida post-EVC. A diferencia de otras regiones, las disparidades en acceso a servicios post-EVC son un desafío mayor en Latinoamérica.
Del mismo modo, será de importancia poder efectuar en un mayor número de países, escalas avaladas para cada región, que incluyan aspectos clave a considerar como la falta de independencia funcional, depresión, deterioro cognitivo y capacidad reducida de concentración, para tener una mayor margen de evaluación.
Por lo que es importante mencionar que nuestro estudio tiene diferentes áreas de oportunidad que pueden servir de bases para futuras investigaciones, al considerar nuevas escalas avaladas en años venideros, asi como considerar otros factores que puedan influir en la calidad de vida, no solo las comorbilidades, género o nivel socioeconómico. Y que sirvan para dirigir nuevas estrategias que permitan realizar ajustes en el abordaje y tratamiento del EVC. Del mismo modo acciones preventivas con la finalidad de no ver mermada la calidad de vida en estancias futuras. Sin embargo, en padecimientos ya establecidos, pudieran efectuarse planes enfocados en la rehabilitación como pilar fundamental en lograr una mejora en la calidad de vida, que de cierto modo también se vería reflejado en un menor costo de servicios médicos y desgaste familiar.
Por último, no nos cerremos a nuevas estrategias basadas en rehabilitación digital, neuroplasticidad y enfoques multidisciplinarios que podrán mejorar sustancialmente la calidad de vida, permitiendo un enfoque más holístico y efectivo para la recuperación post EVC.
AGRADECIMIENTOS
Agradezco profundamente a todas las personas y entidades que hicieron posible la realización de este estudio. En primer lugar, extiendo mi agradecimiento al Instituto Mexicano del Seguro Social por el apoyo institucional brindado, facilitando el acceso a los recursos necesarios para la ejecución de este trabajo. Agradezco a los pacientes y sus familias, quienes con su participación voluntaria permitieron la recolección de datos fundamentales para el desarrollo de esta investigación.
Asimismo, expreso mi gratitud al equipo de médicos, enfermeras y personal administrativo del HGZ 20 “La Margarita” quienes colaboraron de manera para poder desarrollar este trabajo
Reconozco también el apoyo de mis colegas y colaboradores en este proyecto, por su contribución en la revisión crítica del manuscrito y en la interpretación de los resultados.
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ANEXOS
Figura 1. Calidad de Vida SSQOL.
| 1.-CALIDAD DE VIDA | ||
|---|---|---|
| Buena | Regular | Mala |
| 47.70% | 45% | 7.20% |
Figura 2. Diagnósticos.
| 2.-DIAGNÓSTICOS | |
|---|---|
| EVC i/ DT2/ HAS/Obesidad | 58.6 % |
| EVC i / FA/ ERC/ HAS/ DT2 | 20.7 % |
| EVC i/ PO Valvulopatía-aórtica | 9.9 % |
| EVC i/ Hepatitis B/ Síndrome Ictérico/ ITU | 0.9 % |
Figura 3. Comorbilidades.
| COMORBILIDADES | |
|---|---|
| Cardiaca | 7.21% |
| DT2/ HAS/ otras | 0.9% |
| HAS/ DT2/ Renal/ Cardiaca | 7.21% |
| DT2/ HAS/ Cardiacas | 89.1% |
| HAS | 1.8% |