Aplicación del cribado neonatal en la detección precoz de atrofia muscular espinal: descripción de dos casos clínicos

15 diciembre 2025

 

AUTORES

  1. Marta Alonso Escudero. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  2. Ana Villalba Magallón. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  3. Isabel Tena Santafé. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  4. María Abad Montañes. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  5. Javier Sainz García. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  6. Amaia Salinas Uhalte. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Arnau Vilanova. Lleida, España.

 

RESUMEN

INTRODUCCIÓN: La atrofia muscular espinal (AME) es un trastorno neuromuscular autosómico recesivo que se presenta con hipotonía periférica, atrofia y debilidad en las extremidades y músculos bulbares causada por la deficiencia de la proteína de la supervivencia de la motoneurona (SMN), involucrada en funciones esenciales para la célula, así como otras específicas de las motoneuronas alfa del asta anterior de la médula¹. La incidencia aproximada descrita es de aproximadamente 1/10.000 nacimientos, con una prevalencia de portadores estimada en 1/40 personas². Gracias al avance y al diagnóstico precoz de las enfermedades raras de origen genético, se han podido desarrollar terapias avanzadas para estos trastornos, que se encuentran en constante evolución³.

OBJETIVO: Presentación de dos casos de AME diagnosticados precozmente mediante cribado neonatal, así como la temprana instauración del tratamiento.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO: Recién nacido diagnosticado de AME a los siete días de vida mediante cribado neonatal. En el estudio genético se detectan cero copias SMN1 y dos copias SMN2, lo que confirma el diagnóstico. Posteriormente se detecta la presencia de anticuerpos anti-adenovirus, contraindicado la terapia génica, por lo que se instaura terapia modificadora oral con risdiplam a los 12 días de vida.

Recién nacido diagnosticado de AME a los siete días de vida mediante cribado neonatal. En el estudio genético se detectan cero copias SMN1 y dos copias SMN2. Ante este diagnóstico y ausencia de anticuerpos anti-adenovirus se inicia tratamiento con onasemnogén abeparvovec (Zolgensma) de manera precoz en fase presintomática a los 20 días de vida.

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES: La atrofia muscular espinal (AME) es una enfermedad genética de herencia autosómica recesiva con amplia variabilidad fenotípica. El tratamiento precoz, posible gracias al cribado neonatal, mejora significativamente el pronóstico funcional y la supervivencia de estos pacientes. En los dos casos presentados se evidencia la necesidad de una estrategia terapéutica individualizada y temprana, así como el uso de escalas estandarizadas, como CHOP INTEND, para monitorizar la respuesta motora. Estos resultados apoyan la implementación del cribado neonatal y la investigación continua sobre la eficacia comparativa de las distintas terapias en la AME.

 

PALABRAS CLAVE

Atrofia muscular espinal, terapia génica, cribado neonatal, onasemnogén abeparvovec, risdiplam.

 

ABSTRACT

INTRODUCTION: Spinal muscular atrophy (SMA) is an autosomal recessive neuromuscular disorder that presents with peripheral hypotonia, atrophy, and weakness in the limbs and bulbar muscles caused by a deficiency of the survival motor neuron (SMN) protein, which is involved in essential cell functions, as well as other functions specific to the alpha motor neurons of the anterior horn of the spinal cord¹. The approximate incidence is 1/10,000 births, with an estimated carrier prevalence of 1/40 people². Thanks to advances and early diagnosis of rare genetic diseases, advanced therapies for these disorders have been developed and are constantly evolving³.

OBJECTIVE: Presentation of two cases of SMA diagnosed early through newborn screening, as well as the early initiation of treatment.

CASE PRESENTATION: Newborn diagnosed with SMA seven days after birth through newborn screening. Genetic testing detected zero copies of SMN1 and two copies of SMN2, confirming the diagnosis. Subsequently, the presence of anti-adenovirus antibodies was detected, contraindicating gene therapy, so oral modifying therapy with risdiplam was initiated at 12 days of life.

Newborn diagnosed with SMA at seven days of life through newborn screening. Genetic testing detected zero copies of SMN1 and two copies of SMN2. Given this diagnosis and the absence of anti-adenovirus antibodies, treatment with onasemnogene abeparvovec (Zolgensma) was initiated early in the presymptomatic phase at 20 days of age.

DISCUSSION AND CONCLUSIONS: Spinal muscular atrophy (SMA) is an autosomal recessive genetic disorder with broad phenotypic variability. Early treatment, enabled by newborn screening, significantly improves functional outcomes and survival. In the two presented cases, the importance of an individualized and early therapeutic approach is highlighted, as well as the use of standardized scales, such as CHOP INTEND, to monitor motor response. These findings support the implementation of newborn screening and further research into the comparative efficacy of the different therapeutic options for SMA.

 

KEY WORDS

Spinal muscular atrophy, gene therapy, newborn screening, onasemnogene abeparvovec, risdiplam.

INTRODUCCIÓN

La atrofia muscular espinal es un trastorno autosómico recesivo producido por degeneración de las motoneuronas del asta anterior medular que ocasionan debilidad y atrofia muscular progresiva de predominio proximal y de amplio espectro de gravedad. La causa más frecuente es debida a la alteración del gen SMN1 (Survival Motor Neuron 1), localizado en la región cromosómica 5q13, que codifica para la proteína SMN. El 95-98% de los pacientes presentan ausencia en homocigosis del gen SMN1, detectable por estudio molecular del exón 7 y que confirma genéticamente el diagnóstico de AME1,4.

Existen dos genes principales encargados de la producción de la proteína SMN: SMN1 y SMN2. SMN1 produce la mayor parte de la proteína SMN funcionante y por lo tanto, es el responsable de conseguir una función normal de la motoneuron1,4. Por otra parte, SMN2 también codifica la proteína SMN, pero solo produce entre un 5-10% de la proteína funcional. Por este motivo, los pacientes con mayor número de copias de SMN2 tienen niveles más elevados de proteína SMN y por lo tanto desarrollan fenotipos menos graves de AME.

El ser humano tiene un número variable de copias (de 0 a 8 copias) del gen homólogo SMN2 en la misma región, que presenta pequeñas diferencias en sus nucleótidos con respecto al SMN1. Como consecuencia de estas diferencias se suprime el ensamblaje del exón 7 en la mayoría (60-90%) de los tránscritos del SMN2, por lo que se produce una proteína completa y funcionante sólo en bajo porcentaje (10-40%) según los distintos tejidos. El número de copias del gen SMN2 es un indicador importante (aunque no absoluto) de la gravedad de la enfermedad, de forma que los pacientes con mayor número de copias presentan una forma menos grave de la enfermedad al resultar en una mayor cantidad de proteína normal.

La AME se clasifica en distintos tipos en función de la gravedad de los síntomas, la edad de aparición y la evolución1,3,4. Los diferentes fenotipos se correlacionan con el número de copias del gen SMN2 pero no de una forma exacta:

AME tipo 1 o forma infantil (50-60% de los casos): La clínica aparece antes de los 6 meses de edad. Los pacientes suelen presentar 2 (a veces 3) copias de SMN2. Los niños presentan debilidad muscular, arreflexia e hipotonía generalizada. La debilidad es tan importante que estos pacientes no alcanzan nunca la sedestación sin apoyo ni el sostén cefálico. Sin tratamiento suelen fallecer antes de cumplir 2 años en más del 80% de los casos, la mayoría como consecuencia de complicaciones respiratorias (insuficiencia respiratoria y neumonía por aspiración).

AME tipo 2 o forma intermedia (30%): Se manifiesta entre los 6 y los 18 meses de edad. Los pacientes tienen 3 copias del gen SMN2 en más del 80% de los casos. Los niños logran la sedestación pasiva pero no alcanzan la deambulación. Las complicaciones respiratorias y la escoliosis son los problemas más importantes en esta forma de la enfermedad. La expectativa de vida de estos pacientes es variable: dos tercios de pacientes con AME tipo II pueden llegar a adultos de 25 años, y esto ha mejorado en los últimos años gracias a medidas proactivas y mejor manejo de las complicaciones como la rehabilitación, cirugía para la escoliosis y la ventilación mecánica no invasiva.

AME tipo 3 (10-20%): Aparece después de los 18 meses. La gran mayoría de los pacientes presentan 3 o 4 copias del gen SMN2. Los pacientes pueden perder la capacidad de bipedestación y deambulación en la edad adulta. Clínicamente presentan debilidad que se manifiesta con caídas frecuentes, dificultad para subir o bajar escaleras, con mayor afectación de extremidades inferiores a nivel proximal.

AME tipo 4 (1-5%): Aparece en la segunda o tercera década de la vida, los pacientes tienen capacidad de caminar sin ayuda y en general presentan una afectación clínica menos grave. Suelen tener 4 o más copias del gen SMN2.

La implementación del cribado neonatal para AME permite la detección temprana de la enfermedad, así como una intervención terapéutica precoz que mejore el pronóstico de los pacientes5. En España, actualmente no se realiza cribado universal a pacientes recién nacidos, aunque se ha implementado el cribado neonatal de la AME por cartera complementaria en algunas comunidades autónomas, lo que facilita la identificación de pacientes presintomáticos sin familiares afectados.

Actualmente hay 3 terapias que modifican la expresión de los genes SMN1 y SMN2. Los mejores resultados se consiguen si se logra aplicar el tratamiento en la etapa presintomática de la enfermedad2,4.

Además del tratamiento farmacológico, el manejo de la AME incluye un enfoque multidisciplinar con fisioterapia, terapia ocupacional, apoyo respiratorio y nutricional para ayudar a los pacientes a manejar los síntomas y mejorar su calidad de vida.

Los tratamientos farmacológicos actualmente disponibles para el tratamiento de la AME son:

Nusinersen: En 2017 se aprobó nusinersen, el primer medicamento aprobado para tratar la atrofia muscular espinal (AME) 5q en niños y adultos. Es un oligonucleótido antisentido (OAS) que bloquea la región del intrón 7 que aloja un inhibidor del proceso de corte y ensamblaje intrónico e incrementa la proporción de inclusión del exón 7 en los transcritos de mRNA del SMN2, lo que resulta en una proteína SMN completa funcional. Su administración es intratecal.

Onasemnogén abeparvovec: Es el primer medicamento de terapia génica destinado al tratamiento de la atrofia muscular espinal tipo 1 sintomática o de aquellos pacientes que presentan hasta 3 copias del gen SMN2. Tiene designación de medicamento huérfano y se autorizó en el año 2020 con una aprobación condicional. Posteriormente en el año 2022 consiguió la autorización completa tras las consideraciones del Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP). Es un vector de transferencia genética que utiliza la cápside de un vector viral adenoasociado de serotipo 9 (AAV9) como vehículo para introducir una copia funcional del gen de supervivencia de las motoneuronas (SMN1) en las células transducidas, y aumentar los niveles de expresión de la proteína SMN en las motoneuronas. Se administra por infusión intravenosa y se ha demostrado la capacidad del vector para atravesar la barrera hematoencefálica, entrando en las células y entregando el transgen SMN1 al núcleo. El gen SMN1 presente en onasemnogén abeparvovec está diseñado para residir como ADN episomal en el núcleo de las células transducidas y se espera que se exprese de manera estable durante un tiempo prolongado en las células posmitóticas. Su uso está condicionado a la ausencia de anticuerpos frente a adenovirus ya que inactivarían al vector viral, haciendo inefectiva la terapia.

Risdiplam: Fue autorizado en 2021 por la Comisión Europea. Es el primer medicamento de administración oral autorizado como tratamiento de pacientes con AME ligada al cromosoma 5q. Representa el primer medicamento de una nueva familia, denominada moléculas pequeñas, que consigue aumentar la expresión de la proteína SMN funcional y estable, tanto a nivel sistémico, como central o periférico, modificando el empalme de pre-ARNm del gen SMN2. Autorizado para el tratamiento de pacientes con diagnóstico de AME tipo 1, tipo 2, y tipo 3 o con 1-4 copias del gen SMN2.

Para poder caracterizar y monitorizar el deterioro funcional, así como valorar la efectividad de nuevas terapias farmacológicas, es necesario establecer un lenguaje común entre los profesionales sanitarios implicados en el cuidado de estos pacientes. Por este motivo, a lo largo de las últimas décadas se han ido estableciendo diferentes escalas de valoración funcional. Debido a la gran diversidad de tipos, es difícil el diseño de una escala funcional única que se pueda aplicar de forma universal. Por eso, existen diferentes escalas en función del tipo de AME.

La principal escala para el AME tipo I es la Escala CHOP-INTEND (del inglés, The Children’s Hospital of Philadelphia Infant Test of Neuromuscular Disorders) que ha demostrado ser una prueba confiable, fácil de administrar y bien tolerada. Consta de 16 ítems, evalúa la movilidad espontánea e inducida y la respuesta motora es categorizada de 0 a 4 (0 sin respuesta, 1 respuesta mínima, 2 responde parcialmente, 3 casi completa y 4 respuesta completa). Es una escala específica para la AME. La puntuación máxima es de 64 puntos, a mayor puntuación de la escala mejor habilidad motora6,7.

Además de esta escala, se dispone de otra que permite registrar avances en el desarrollo motor a medida que van pasando los primeros años de vida. Se conoce como Escala HINE-2 (del inglés Hammersmith Infant Neurological Examination Section 2) y es un examen neurológico que se realiza normalmente en lactantes para analizar su desarrollo motor. Esta escala proporciona información sobre la progresión del lactante hacia un hito motor y, además, permite comparar el logro con el desarrollo motor típico del lactante.

Para la evaluación de la AME tipo 2 y 3 se utilizan otras escalas como la Escala MFM32 – Medida de la Función Motora, la Escala Motora Funcional de Hammersmith (HFMS), y la escala Motora Funcional de Hammersmith versión extendida (HFMSE). Para complementar estas escalas existe la versión para la valoración de las extremidades superiores Módulo RULM (del inglés, Revised Upper Limb Module).

 

PRESENTACIÓN DE LOS CASOS CLÍNICOS

Caso 1:

Recién nacido de 7 días de vida, segundo hijo de padres no consanguíneos sin patología heredofamiliar conocida, con embarazo controlado, en el que se notifica alteración en el cribado genético neonatal positivo para AME. Se realiza estudio genético que confirma 0 copias para el gen SMN1 y dos copias de SMN2. Posteriormente se solicitan anticuerpos anti-adenovirus que resultaron positivos, por lo que contraindica administración inmediata de terapia génica.

Ante paciente con AME (0 copias SMN1 y 2 copias SMN2) en fase presintomática (73% de posibilidades de desarrollar un AME tipo 1, 16% de AME tipo 2 y 5% de AME tipo 3) con contraindicación para terapia génica, se plantea iniciar terapia modificadora oral (risdiplam), debido a su reciente ampliación a menores de 2 meses. A los 12 días de vida el paciente recibe la primera dosis de risdiplam.

En el momento de la primera administración, el paciente realizaba movimientos espontáneos, elevaba brazos y piernas contra gravedad con reflejos osteotendinosos (ROTs) normales, aunque presentaba leve rezagamiento al pull to sit, con control cefálico. A las 3 semanas de la primera administración (40 días de vida) persiste leve rezagamiento en maniobra pull to sit, buen seguimiento visual pero tendencia a poca movilidad de extremidades inferiores, con disminución de movimientos espontáneos, con una puntuación de la escala CHOP-INTEND de 30/64 y un electromiograma normal.

Posteriormente, a los 5 meses ya no presenta rezagamiento en la maniobra pull to sit, consiguiendo sostén cefálico y sedestación en trípode. A los 6 meses mantiene buen sostén cefálico sin rezagamiento al pull to sit, con hipotonía en extremidades inferiores, con elevación contra gravedad, así como disminución de movimientos espontáneos.

A los 11 meses los padres observan mala tolerancia del prono, con dificultad para elevar la cabeza. Hasta ese momento había logrado volteo completo a los 6 meses, sedestación en trípode a los 8 meses, sedestación estable a los 9 meses, no gateo ni bipedestación, manteniendo sostén cefálico en todo momento pero sin conseguir elevar la cabeza en prono. En la valoración a los 11 meses de vida, se obtuvo una puntuación de la escala CHOP-INTEND de 51/64 y escala HINE de 54/78, mostrando una mejoría progresiva durante el seguimiento.

Actualmente a los 14 meses presenta empeoramiento marcado con rechazo a la sedestación y pérdida de funciones, rechazando la elevación de la cabeza en prono (sin presentar otra causa intercurrente). En maniobra pull to sit presenta cabeza rezagada, no mantiene bipedestación en suspensión axilar, no se obtienen reflejos rotulianos ni aquíleos. Pronuncia cadenas silábicas, no señala de manera clara, sí reconoce su nombre y comienza a imitar, eleva los brazos a nivel de hombro pero no por encima, se lleva cosas a la boca y no refieren atragantamientos. Se observa temblor de pulgar izquierdo al hacer esfuerzos. A los 14 meses la puntuación de la escala CHOP-INTEND descendió a 42/64, confirmando el deterioro clínico observado. Se le solicitó un electromiograma de control y se continuará con evaluaciones periódicas mediante escalas funcionales para monitorizar la evolución.

Caso 2:

Lactante de 7 días de vida, segundo hijo de padres consanguíneos (hija previa sana) sin enfermedades hereditarias familiares conocidas con embarazo controlado y ecografías prenatales normales al que se le diagnostica a través del cribado genético realizado a las 48 horas de vida de atrofia muscular espinal (con un 73% de posibilidades de AME tipo 1), donde no se detectó amplificación del exón 7 del gen SMN1, cero copias de gen SMN1, y por lo tanto se consideró susceptible de padecer una AME.

A los 7 días de vida, tras ser informados de los resultados, se realiza la ampliación del estudio genético donde se confirma la ausencia de copias teloméricas (SMN1) y la presencia de dos copias centroméricas (SMN2). Se extrae también muestra para anticuerpos frente a adenovirus y serologías de cara a iniciar terapia precoz. Los resultados de las serologías fueron compatibles con la normalidad y el estudio de anticuerpos anti-adenovirus fue negativo por lo que se pudo iniciar terapia génica en fase presintomática.

Se inició tratamiento con onasemnogén abeparvovec (Zolgensma) de manera precoz en fase presintomática a los 20 días de vida. Se administró una única dosis con ingreso en unidad de cuidados intensivos con previa infusión de corticoides y con mantenimiento de la corticoterapia durante varias semanas postratamiento. No ha presentado incidencias ni durante la administración del mismo ni posteriormente. Las analíticas de control realizadas postratamiento no presentan hallazgos significativos.

Para completar el estudio se realizó un electroneurograma y electromiograma con resultados dentro de la normalidad. Fue visto en la consulta de cardiopediatría con ecocardiografía donde se concluyó la ausencia de alteraciones significativas a nivel cardiaco, sin precisar seguimiento por su parte. Continúa en seguimiento en neumopediatría cada 6 meses y se encuentra clínicamente dentro de la normalidad. Es seguido también en rehabilitación, atención temprana y consulta de enfermedades neurometabólicas.

A nivel clínico, no ha presentado retraso del desarrollo psicomotor, alcanzando adecuadamente los hitos del desarrollo. En las visitas de control se le ha pasado la escala CHOP INTEND para valoración de la AME. Puntuando a los 50 días de vida 64/64, a los 4 meses 54/64 en vigilia por difícil valoración de los ítems de extensión de rodillas y flexión de cadera y dorsiflexión del pie, a los 6 meses puntuación de 59/64 en vigilia, a los 8 meses 64/64 y se mantiene la puntuación hasta la última visita al año de vida.

En esta última visita presenta sedestación estable desde los 11 meses, uso adecuado de las manos para su edad, realiza pinza fina y gruesa, se voltea hacia ambos lados, no gatea pero se mantiene a 4 patas, presenta bipedestación con apoyo desde los 11 meses, balbucea y realiza cadenas de sílabas y hay buena introducción de la alimentación complementaria sin incidencias. Se pasarán escalas de nuevo a los 20 meses de vida para continuar el seguimiento y ver la evolución.

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

La atrofia muscular espinal es una enfermedad genética de herencia autosómica recesiva que cursa con manifestaciones muy diversas y diferentes grados de severidad8. Los avances en la terapéutica y sus resultados beneficiosos en aquellos casos de tratamiento precoz invitan a introducir en la práctica diaria el cribado genético de esta enfermedad para su detección temprana en fases presintomáticas, para poder iniciar un tratamiento lo antes posible y mejorar así el pronóstico funcional y la supervivencia de estos pacientes5.

En los dos casos presentados, ambos diagnosticados a los 7 días de vida en nuestro hospital gracias a la introducción del cribado neonatal de la atrofia muscular espinal, se objetiva la importancia de una aproximación terapéutica individualizada, teniendo en cuenta también los beneficios y efectos adversos de estos tratamientos1.

En el primero de nuestros pacientes con diagnóstico precoz, no se pudo iniciar terapia génica por la presencia de anticuerpos anti-adenovirus y se decidió comenzar tratamiento con risdiplam. En el caso de este paciente se objetivó en el seguimiento una mejoría inicial de la función motora, alcanzando una puntuación máxima de 51/64 en la escala CHOP INTEND a los 11 meses. Sin embargo, en las revisiones posteriores se ha visto un claro empeoramiento funcional motor, con descenso de la puntuación a 42/64 a los 14 meses, pérdida de habilidades previamente adquiridas y aparición de nuevos signos de debilidad muscular. Este deterioro podría estar relacionado con la progresión natural de la enfermedad tipo 1, sugiriendo que el risdiplam, aunque inicialmente beneficioso, podría no ser suficiente para detener completamente la evolución de la enfermedad en algunos pacientes con AME tipo 1 con solo 2 copias de SMN2. El seguimiento a más largo plazo será fundamental para determinar si este deterioro es transitorio o representa una limitación terapéutica del fármaco.

En contraste, el segundo paciente, sin anticuerpos anti-adenovirus y con diagnóstico igualmente precoz, recibió terapia génica con onasemnogén abeparvovec. En este caso, no ha habido deterioro ni empeoramiento de las funciones motoras, se ha podido observar incluso una mejoría respecto al inicio, con un mantenimiento de la puntuación máxima en la escala CHOP INTEND (64/64) desde los 8 meses hasta el año de vida. El paciente ha alcanzado hitos del desarrollo motor adecuados para su edad, incluyendo sedestación estable y bipedestación con apoyo, lo que sugiere una respuesta terapéutica más robusta y sostenida con la terapia génica.

Ambos casos destacan la utilidad de la escala CHOP INTEND para monitorizar la evolución motora y la respuesta al tratamiento en AME tipo 16. Además, subrayan la necesidad de una evaluación genética y serológica completa, especialmente de anticuerpos antiadenovirus4. antes de seleccionar la terapia más adecuada, considerando las contraindicaciones y las características individuales de cada paciente.

Se están realizando múltiples estudios sobre la utilidad y eficacia de estos nuevos fármacos para esta enfermedad9. En nuestros casos, con un seguimiento limitado de 12-14 meses, se observa por la evolución clínica una aparente superioridad de la terapia génica, además de que es administrada en una única dosis lo que aporta comodidad, frente al risdiplam que requiere administración diaria continua. Sin embargo, es importante destacar que el seguimiento es aún relativamente corto y que se necesitan estudios comparativos directos con mayor número de pacientes y seguimiento a largo plazo para establecer conclusiones definitivas. La comparativa entre las diferentes alternativas terapéuticas para el AME es un campo por investigar y avanzar en los próximos años.

La importancia del cribado neonatal de esta enfermedad, del seguimiento coordinado entre diferentes especialidades, la necesidad de investigación de las variantes clínicas y la búsqueda de terapias eficaces que puedan mejorar la calidad de vida y el pronóstico de estos pacientes son puntos clave en el futuro de esta enfermedad10. El diagnóstico presintomático ha permitido en ambos casos iniciar tratamiento antes de la aparición de síntomas, lo que representa un cambio paradigmático en el manejo de la AME y refuerza la necesidad de implementar el cribado neonatal universal para esta patología.

 

CONFLICTO DE INTERESES

Los autores declaran no presentar conflictos de intereses en relación con la preparación y publicación de este artículo.

FINANCIACIÓN

No se ha contado con ningún tipo de financiación para la realización de este trabajo.

 

BIBLIOGRAFÍA

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ANEXO

TABLA COMPARATIVA DE LOS CASOS:

CARACTERÍSTICA CASO 1 CASO 2
Edad al diagnóstico 7 días de vida 7 días de vida
Copias SMN1 0 copias 0 copias
Copias SMN2 2 copias 2 copias
Anticuerpos anti-adenovirus Positivos Negativos
Terapia instaurada Risdiplam (oral) Onasemnogén abeparvovec (Zolgensma) – Terapia génica
Edad de inicio del tratamiento 12 días de vida 20 días de vida
CHOP INTEND inicial 30/64 (40 días) 64/64 (50 días)
CHOP INTEND máximo 51/64 (11 meses) 64/64 (8-12 meses)
CHOP INTEND actual 42/64 (14 meses) – Deterioro 64/64 (12 meses) – Estable
Hitos del desarrollo Sedestación en trípode, pérdida de funciones a los 14 meses Sedestación estable, bipedestación con apoyo
Evolución Mejoría inicial seguida de deterioro progresivo Evolución favorable sostenida

 

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