Artículo monográfico. Efectos de la terapia asistida con perros en niños y adolescentes hospitalizados

25 julio 2024

AUTORES

  1. Salud Castejón Alcaine. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  2. María José Carrasco López. Farmacéutica comunitaria. Zaragoza. España
  3. Catalina González Perelló. Enfermera. Hospital de Manacor. Mallorca, España.
  4. Celeste Cacho Martin.   Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España
  5. Alba Marfull Bañeres. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  6. María Corpas Blas. Enfermera. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La hospitalización puede ser una experiencia traumática para los niños y adolescentes. Suele generar altos niveles de ansiedad, estrés y dolor, lo que puede dificultar las relaciones terapéuticas con los profesionales sanitarios.

Para mejorar estos niveles, la terapia asistida con perros es cada vez más utilizada en la asistencia hospitalaria.

Numerosos estudios refieren efectos positivos sobre la ansiedad, estado de ánimo y atención en los niños y adolescentes ingresados.

La TAP puede facilitar la relación terapéutica con los profesionales sanitarios, aumentando la predisposición, atención y el estado de ánimo de los pacientes. Se convierte en una herramienta eficaz para la mejora de la estancia hospitalaria de los niños y adolescentes.

Los perros ejercen un efecto disuasorio del dolor y la ansiedad, por lo que su aplicación puede disminuir el uso excesivo de fármacos., así como aumentar el estado de ánimo y efectos positivos.

PALABRAS CLAVE

Perros de uso terapéutico, terapia asistida animales, salud física, salud mental, niños y adolescentes.

ABSTRACT

Hospitalization can be a traumatic experience for children and adolescents. It often generates high levels of anxiety, stress and pain, which can make therapeutic relationships with healthcare professionals difficult.

To improve these levels, dog-assisted therapy is increasingly used in hospital care.

Numerous studies report positive effects on anxiety, mood and attention in hospitalized children and adolescents.

CAT can facilitate the therapeutic relationship with healthcare professionals, increasing patients’ predisposition, attention and mood. It becomes an effective tool for improving the hospital stay of children and adolescents.

Dogs exert a deterrent effect on pain and anxiety, so their application can decrease the excessive use of drugs, as well as increase mood and positive affect.

KEY WORDS

Dogs therapeutic use, animal assisted therapy, physical health, mental health, children and adolescents.

INTRODUCCIÓN

La hospitalización por un proceso agudo o crónico puede resultar ser una experiencia traumática para los niños. A menudo los niños no son capaces de comprender esta nueva situación, al verse alterada su rutina diaria y la privación de su entorno seguro y familiar que tenían hasta el momento del ingreso1.

Los niños y adolescentes hospitalizados suelen generar altos niveles de estrés, ansiedad y dolor, lo que puede dificultar las relaciones terapéuticas con los profesionales sanitarios. Todo ello, aumenta el afrontamiento ineficaz de la enfermedad, de los tratamientos y del entorno hospitalario en sí2,3.

Uno de los objetivos de los profesionales sanitarios es desarrollar intervenciones que disminuyan los niveles de estrés. Es primordial realizar las actuaciones precisas para conseguir un correcto control del dolor4.

Uno de los tratamientos complementarios utilizados en pediatría hospitalaria para disminuir la ansiedad, miedo o el dolor, son las Intervenciones Asistidas con Animales (IAA)1.

El término IAA abarca distintos procedimientos, entre los que destacan las Actividades Asistidas con Animales (AAA), las Terapia Asistida con Animales (TAA) y la Educación Asistida con Animales (EAA)5.

La TAA es una alternativa terapéutica en expansión, siendo cada vez más utilizada en Estados Unidos, Canadá y Europa. En 2003 se llegó a reconocer en Italia como asistencia oficial. También en Australia, se está generalizando los perros de terapia en sectores sanitarios1,6,7.

La TAA se atribuye al psicólogo infantil Boris Levinson en la década de 1960. No obstante, anteriormente, personajes tan ilustres como Sigmund Freud y Florence Nightingale, reconocieron los beneficios que los animales de terapia ejercían, tanto en pacientes crónicos como en niños8.

Dentro de la TAA, toma especial relevancia la terapia asistida con perros (TAP), siendo cada vez más utilizada en la asistencia pediátrica hospitalaria. En la TAP, los animales empleados se denominan “Perros de terapia”. Se trata de animales adiestrados, con un comportamiento predecible y adaptable, que han pasado por estrictos reconocimientos veterinarios para disminuir al máximo los posibles riesgos asociados a las visitas hospitalarias1.

Los distintos tipos de intervención varían desde cepillar, acariciar, jugar con una pelota o llevar de la correa entre otras. Proporcionan compañía sin prejuicios y además pueden ayudar a facilitar la comunicación interpersonal9,10.

EFECTOS DE LA TERAPIA:

Los perros actúan como coterapeutas, ayudando a reducir la percepción del dolor y disminuyendo los niveles de estrés. Mediante la distracción, los perros facilitan en niños y adolescentes la realización de procedimientos exploratorios y/o invasivos, como la extracción sanguínea. Se ha observado una disminución de los niveles de cortisol y un aumento de liberación de oxitocina, provocando bienestar9.

La exposición de los niños a los perros de terapia induce la liberación de endorfinas, causando bienestar y alivio de dolor y el estrés. Disminuyen el dolor físico y emocional cuando se utilizan como complemento al tratamiento medicamentoso. Además, pueden disminuir la administración de fármacos, con el consiguiente descenso de los efectos secundarios o errores en la administración11.

Asimismo, se ha observado un aumento en el funcionamiento global de los niños y adolescentes hospitalizados, así como en la participación, interacción y conductas afectivas con el animal. Provoca un aumento de las conductas socializadoras con los adultos y sanitarios y un descenso del retraimiento social. Se reduce la internalización emocional y se da una mejora de los problemas externalizantes12,13.

INCONVENIENTES DE LA TAP:

Aunque mínimo, existe el riesgo de infecciones derivadas de la aplicación de la TAA, a pesar de que se considera que los beneficios superan los riesgos1,11.

Existen criterios de exclusión para aplicar esta terapia: niños alérgicos, inmunodeprimidos y/o con miedo a los perros. Esto implica que esta terapia no pueda ofrecerse a todos los niños o adolescentes por igual11,12,13.

 

CONCLUSIONES

La TAP puede ser una herramienta eficaz para la mejora de la estancia hospitalaria de los niños y adolescentes. Los perros ejercen un efecto disuasorio del dolor y la ansiedad, y además contribuyen a mejorar la relación terapéutica con los profesionales sanitarios. Su utilización puede disminuir el uso excesivo de fármacos, así como aumentar el estado de ánimo y los efectos positivos.

En la actualidad su implantación es cada vez más extendida, y su aceptación por parte de profesionales sanitarios, pacientes y familiares es buena. No obstante, se requieren más investigaciones para poder analizar debidamente esta alternativa terapéutica en hospitales.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Lindström Nilsson M, Funkquist E-L, Edner A, Engvall G. Children report positive experiences of animal-assisted therapy in paediatric  hospital care. Acta Paediatr. 2020 May;109(5):1049–56.
  2. Branson SM, Boss L, Padhye NS, Trötscher T, Ward A. Effects of Animal-assisted Activities on Biobehavioral Stress Responses in  Hospitalized Children: A Randomized Controlled Study. J Pediatr Nurs. 2017; 36:84–91.
  3. Gagnon J, Bouchard F, Landry M, Belles-Isles M, Fortier M, Fillion L. Implementing a hospital-based animal therapy program for children with cancer: A descriptive study. Can Oncol Nurs J [Internet]. 2004;14(4):217–22. Available from: https://www.scopus.com/inward/record.uri?eid=2-s2.0-13844308225&doi=10.5737%2F1181912x144217222&partnerID=40&md5=c78e8b75ce12d6fc027e2480b565335b
  4. Robbins LK. Commentary on “Canine Visitation (Pet) Therapy: Pilot Data on Decreases in Child Pain Perception.” J Holist Nurs [Internet]. 2006 Mar 24;24(1):58–9. Available from: https://www.scopus.com/inward/record.uri?eid=2-s2.0-33646833303&doi=10.1177%2F0898010105281050&partnerID=40&md5=4866e1f224e331cd0103fd80ed4300c3
  5. Grandgeorge M. Animal-Assisted Interventions: Entering a Crossroads of Explaining an Instinctive Bond under the Scrutiny of Scientific Inquiry. ANAE – Approch Neuropsychol des Apprentissages chez l’Enfant [Internet]. 2012;24(117):139–46. Available from: https://www.scopus.com/inward/record.uri?eid=2-s2.0-84863486942&partnerID=40&md5=85d62edf430f827abdd2a3b08e11a9c8
  6. McCullough A, Ruehrdanz A, Jenkins MA, Gilmer MJ, Olson J, Pawar A, et al. Measuring the Effects of an Animal-Assisted Intervention for Pediatric Oncology Patients and Their Parents: A Multisite Randomized Controlled Trial [Formula: see text]. J Pediatr Oncol Nurs  Off J Assoc  Pediatr Oncol Nurses. 2018 May;35(3):159–77.
  7. Uglow LS. The benefits of an animal-assisted intervention service to patients and staff at  a children’s hospital. Br J Nurs. 2019 Apr;28(8):509–15.
  8. Finn-Stevenson M. The Transformative Power of the Dog: The Growing Use of Canine Assistants in Therapeutic Interventions and School Settings. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry [Internet]. 2016 Jun;55(6):437–8. Available from: https://www.scopus.com/inward/record.uri?eid=2-s2.0-84991210409&doi=10.1016%2Fj.jaac.2016.03.010&partnerID=40&md5=ff1a704e442322a9e3ed70a44c33ea1b
  9. Santaniello A, Garzillo S, Amato A, Sansone M, Fioretti A, Menna LF. Occurrence of Pasteurella multocida in Dogs Being Trained for Animal-Assisted  Therapy. Int J Environ Res Public Health. 2020 Sep;17(17).
  10. Pirrone F. Animal assisted intervention (AAI) for children in either research, practice or  policy from a One Health perspective. Editorial. Ann Ist Super Sanita. 2017;53(4):273–4.
  11. Braun C, Stangler T, Narveson J, Pettingell S. Animal-assisted therapy as a pain relief intervention for children. Complement Ther Clin Pract [Internet]. 2009;15(2):105–9. Available from: https://www.scopus.com/inward/record.uri?eid=2-s2.0-63149128569&doi=10.1016%2Fj.ctcp.2009.02.008&partnerID=40&md5=ec4bcd18a16d7ec02c0cf5bba868b501
  12. Stefanini MC, Martino A, Allori P, Galeotti F, Tani F. The use of Animal-Assisted Therapy in adolescents with acute mental disorders: A  randomized controlled study. Complement Ther Clin Pract. 2015 Feb;21(1):42–6.
  13. Stefanini MC, Martino A, Bacci B, Tani F. The effect of animal-assisted therapy on emotional and behavioral symptoms in children and adolescents hospitalized for acute mental disorders. Eur J Integr Med [Internet]. 2016 Apr;8(2):81–8. Available from: https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S187638201630018X

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos