Como actuar ante una persona que manifiesta síntomas de consumo de cocaína.

10 abril 2022

AUTORES

  1. Bernardo Emerson Buil Tisner. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  2. María Isabel Cruz Abad. Hospital Universitario Miguel Servet.
  3. Pilar Ballesteros Magaña. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  4. Ricardo Rojo Sainz. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  5. María Garza Castillón. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Silvia Margolles Gareta. Médico. FEA Psiquiatría. Hospital Reina Sofía, Tudela.

 

RESUMEN

La cocaína es el alcaloide ilegal más consumido tras el cannabis en la Unión Europea y en España, y una de las drogas más antiguas, potentes y adictivas que actúa de forma anestésica en el Sistema Nervioso Periférico y estimulando el Sistema Nervioso Central, produciendo euforia y excitación. Es un gran inhibidor de la recaptación de catecolaminas (dopamina, noradrenalina) y serotonina. Su consumo y adicción puede ocasionar graves problemas de salud si no se aplican una serie de medidas sintomáticas rápidamente adaptadas al estado del paciente.

 

PALABRAS CLAVE

Cocaína, dependencia de cocaína, trastornos relacionados con cocaína.

 

ABSTRACT

Cocaine is the most widely consumed illegal alkaloid after cannabis in the European Union and Spain, and one of the oldest, most potent and addictive drugs, acting aesthetically on the peripheral nervous system and stimulating the central nervous system, producing euphoria and excitement. It is a strong inhibitor of the reuptake of catecholamines (dopamine, noradrenaline) and serotonin. Its use and addiction can cause serious health problems if a series of symptomatic measures are not quickly adapted to the patient’s condition.

 

KEY WORDS

Cocaine, cocaine dependence, cocaine-related disorders.

 

INTRODUCCIÓN

Las primeras utilizaciones de la cocaína fueron para inducir la meditación en ceremonias religiosas. Las hojas eran ofrecidas a los dioses y éstas eran masticadas durante el culto, también las colocaban en la boca de los muertos para que tuvieran una llegada feliz a la otra vida.

Proviene de un arbusto denominado (Erithroxylon coca) originario de Sudamérica (principalmente de Perú y Bolivia), sus hojas son las únicas que contienen cocaína, puede alcanzar hasta los seis metros de altura, pero actualmente no permiten que supere los dos metros para una mejor recolección1.

 

OBJETIVO

Conocer cómo actuar ante una persona que manifiesta síntomas de consumo de cocaína.

 

METODOLOGÍA

Para poder lograr la meta del estudio se realizó una revisión bibliográfica mediante la exploración tanto en Guíasalud como en la biblioteca Cochrane Plus. Y diferentes documentos y libros especializados obteniendo aquellos artículos que arrojaran el conocimiento necesario para alcanzar el objetivo planteado.

 

RESULTADOS

¿CÓMO SE CONSUME? TIPOS DE COCAÍNA Y VÍAS DE ADMINISTRACIÓN:

– La cocaína puede ser consumida de diferentes formas:

  • Oral de hojas frescas de la hoja de coca mascadas (no existe en nuestro país, pero sí en países productores de cocaína).
  • Esnifada (clorhidrato de cocaína, polvo blanco) “líneas” o “rayas” a través de un tubo hueco.
  • Fumada (base libre, crack) convertida en cristales que se pueden fumar, se denomina así porque al calentarse o al fumarla se oye un crujido.
  • Vía intravenosa (mezcla de polvo blanco y agua) clorhidrato de cocaína disuelto en agua.
  • Otras menos frecuentes son oral, rectal, genital.

Actualmente el consumo en nuestro país más habitual es en polvo (esnifada), y la que menos la cocaína de base (inhalada y fumada)1.

 

¿CÚAL ES SU MECANISMO DE ACCIÓN?

Uno de los sistemas neuronales que parece ser más afectado por la cocaína se origina en una región del cerebro medio llamada área ventral del tegmento (AVT). Las fibras nerviosas originadas en el AVT se extienden a una región del cerebro involucrada en la gratificación, que aumenta los niveles de dopamina.

La dopamina es un neurotransmisor usado en la sinapsis para transmitir señales de una neurona a otra. Una vez realizada esta función se elimina o recicla para volver a usarse en el futuro. La cocaína actúa bloqueando esta eliminación, lo que causa euforia en el consumidor1,2.

 

¿QUÉ EFECTOS SE PRODUCEN TRAS UNA DOSIS DE COCAÍNA?

La cocaína es estimulante, de acción rápida e intensa. Las características del consumidor y la forma en la que se administra la cocaína determinan el tiempo que dura el efecto inmediato de euforia. Los principales efectos que experimenta una persona tras tomar una dosis de cocaína son2:

  • Reacción general de euforia e intenso bienestar.
  • Exaltación del estado de ánimo.
  • Mayor seguridad de uno mismo.
  • Ausencia de fatiga, de sueño y de hambre.
  • Disminución de las inhibiciones, por lo que la persona suele percibirse como alguien sumamente competente y capaz.
  • Incremento del deseo sexual y retarda la eyaculación, pero también puede dificultar la erección.
  • Aceleración del ritmo cardiaco y aumento de la presión arterial.
  • Aumento de la temperatura corporal y la sudoración.
  • Anestesia local.

La combinación de cocaína con otras sustancias provoca una interacción potencialmente peligrosa2:

  • Con otros estimulantes: Anfetaminas (speed), MDMA (éxtasis). Aumenta los efectos estimulantes de ambas sustancias, las probabilidades de aparición de ansiedad, la presión arterial y el ritmo cardíaco (lo que puede producir infartos cerebrales y cardíacos).
  • Con depresores: Alcohol, heroína. Produce una disminución de los efectos de ambos, lo que puede aumentar su consumo repetido, aumentando los riesgos, tanto físicos (hígado y riñones), como de dependencia. La mezcla de cocaína y alcohol produce un metabolito llamado «cocaetileno» con potencial para producir daños hepáticos y cerebrales. La mezcla de heroína con cocaína da lugar al llamado «speedball».
  • Con depresores y estimulantes: Produce deshidratación y un importante aumento de la temperatura corporal, que puede dar lugar a un “golpe de calor”.

 

¿QUÉ PROBLEMAS APARECEN EN EL CONSUMIDOR CRÓNICO?

El consumo habitual afecta al funcionamiento cerebral provocando trastornos psíquicos con ideas paranoides y depresión, y desencadena cuadros de psicosis y esquizofrenia. También provoca daños importantes en el sistema circulatorio y respiratorio, y complicaciones neurológicas y gastrointestinales. Debido a los cambios físicos y psíquicos que se producen en el consumo habitual de cocaína, con el tiempo se producirán problemas físicos y psíquicos3.

  • Psíquicos:
  • Ansiedad intensa y agresividad.
  • La sensación de bienestar inicial seguida de cansancio, apatía…
  • Ilusiones /alucinaciones.
  • Físicos:
  • Temblores.
  • Apatía sexual.
  • Cardiopatías- arritmia.
  • Problemas respiratorios.
  • Trastornos nutricionales.
  • Alteraciones neurológicas (cefaleas, accidentes cerebrovasculares).
  • Alteraciones a nivel fetal (aumento de la mortalidad perinatal, abortos, trastornos nerviosos en el feto…).

El consumo de cocaína puede inducir una muerte repentina ya que, independientemente de la cantidad y frecuencia de droga consumida, incrementa el riesgo de infarto de miocardio, arritmias, apoplejía y fallos respiratorios.

El uso repetido de la cocaína produce tolerancia en el consumidor, por lo que necesitará más cantidad para obtener la misma sensación placentera y por lo tanto la consumirá con mas frecuencia y en dosis mayores. Todo esto dará lugar a una adicción.

Las personas adictas tienen farmacodependencia, modifican sus hábitos de vida, tiene cambios bruscos de carácter, irritabilidad extrema, abandonan sus responsabilidades y todos sus actos van encaminados hacia la obtención de la siguiente dosis, incluso en contra de su propia voluntad.

Estas personas son las denominadas cocainómanas y son las que realmente sufren una intoxicación crónica por el consumo de cocaína. Es muy habitual que nieguen el consumo o, en caso de admitirlo, que le quiten importancia.

Hay circunstancias que modifican las características e intensidad del cuadro tóxico: el tipo de preparado de cocaína que se consume, los contaminantes que incluye el preparado consumido, la vía de consumo y el ambiente de consumo. Dependiendo de su vía de administración, pueden aparecer reacciones adversas3-4:

  • Esnifada: Pérdida del sentido del olfato, hemorragias nasales, problemas al tragar, ronquera y una irritación general del tabique nasal, lo que puede producir una condición crónica de irritación y salida de secreción por la nariz.
  • Ingerida: Gangrena grave en el intestino.
  • Intravenosa: Reacciones alérgicas, marcas de pinchazos, infecciones, transmisión de enfermedades (hepatitis, VIH, etc.).

 

¿QUÉ SUCEDE TRAS UNA INTOXICACIÓN POR COCAÍNA?

La intoxicación aguda o sobredosis por cocaína se caracteriza por una gran excitación nerviosa con alteraciones cognitivas y emocionales en las que pueden aparecer ansiedad, delirios y alucinaciones. Algunas de las complicaciones que acompañan a la intoxicación pueden ser especialmente graves, como ocurre con las taquicardias y las arritmias, el fallo cardíaco, la disminución brusca e intensa de la circulación sanguínea, el infarto agudo de miocardio, las hemorragias cerebrales, las crisis convulsivas con pérdida de conciencia, la asfixia o el síndrome hipertérmico que puede desembocar en insuficiencia renal y en un fallo metabólico generalizado3,4.

 

¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS DEL SÍNDROME DE ABSTINENCIA?

La supresión de la cocaína conlleva una necesidad de consumir la sustancia para poder volver a sentirse “bien” ya que al reanudar el consumo el síndrome de abstinencia desaparece.

La abstinencia de la cocaína, a diferencia de la del alcohol o la heroína, da pocos síntomas físicos (temblores o vómitos). Sin embargo, los síntomas psicológicos son intensos y pueden llegar a durar meses.

En 1986, Gawin y Kleber describieron el cuadro de abstinencia de una persona adicta a la cocaína sin otras patologías psiquiátricas asociadas. Se trata de un proceso secuencial que se desarrolla en tres fases que comienzan en el mismo momento en que se deja de tomar la droga4.

  • Primera fase o fase de «Crash”.

Predominan la depresión y el deseo de consumo. El adicto intenta eliminar ambos síntomas consumiendo más cantidad de cocaína. Si no la consume, el deseo de cocaína desciende hasta ser prácticamente inexistente, predominando el abatimiento general. Dura entre 9 horas y 5 días y se divide en tres subfases:

* Temprana (de 6 a 20 horas): agitación, depresión, anorexia e intenso deseo de cocaína.

* Media (de 6 a 20 horas): fatiga, depresión, anhedonia, irritabilidad, cefaleas, mialgias difusas, insomnio con letargia y desaparición del deseo de cocaína.

* Tardía (de 3 a 5 días): agotamiento físico, hipersomnia con despertar frecuente, cefaleas intensas y deseo nulo de cocaína.

  • Segunda fase o fase de abstinencia.

Presenta síntomas opuestos a los que provocaba el consumo de cocaína. El estado de ánimo mejora y la necesidad de consumir aumenta. En esta fase las recaídas son habituales. Dura entre 1 y 10 semanas y se divide en dos subfases:

* Temprana: normalización del ritmo de sueño, normalización del estado de ánimo, baja ansiedad y bajo deseo de cocaína.

* Media y tardía: disforia, anhedonia, anergia, incremento de la ansiedad, irritabilidad e intenso deseo de cocaína. Favorece la recaída.

  • Tercera fase o fase de extinción.

Tiene una duración indefinida que puede ir desde meses hasta años. Se recupera el estado de ánimo normal y se caracteriza porque hay eutimia, respuesta hedónica normal, recuerdo de los efectos agradables de la cocaína y deseo periódico de cocaína en relación con determinados estímulos. El consumo de otras drogas, especialmente de alcohol, puede provocar una recaída.

 

DISCUSIÓN

Después de haber efectuado el análisis de la información recogida, se obtuvo que los síntomas que deben alarmarnos y que fácilmente identificamos en estas personas son los siguientes: calor intenso y sudoración, arritmias y taquicardia, confusión, dilatación de pupilas, inquietud y nerviosismo, cefaleas, náuseas, vómitos, alucinaciones, pánico o terror, convulsiones, movimientos bruscos, ojos en blanco, fuerte dolor en el pecho o brazo izquierdo, coma, parada cardiorrespiratoria o accidente cardiovascular o isquémico5.

Ante esta situación es preciso actuar con la mayor rapidez posible ya que puede estar en juego la vida de una persona.

  • En primer lugar, hay que permanecer con la persona y evitar que se haga daño a sí misma o a los demás evitando objetos peligrosos.
  • En segundo lugar, hay que llamar al número de emergencias diciendo que estás con una persona que presenta síntomas de sobredosis, que siente dolor en el pecho, convulsiones o pánico.

En caso de que la víctima esté inconsciente habrá que colocarla en posición lateral de seguridad y asegurarnos de que la vía aérea está abierta. Si estás capacitado comprueba si respira o tiene pulso antes de llamar al 112 y en caso de que no respire o no lata su corazón, se procederá a la respiración artificial y /o reanimación cardíaca.

La cocaína carece de antídoto específico, por lo que su tratamiento se basa en aplicar una serie de medidas sintomáticas adaptadas al estado del paciente:

  • Las crisis de ansiedad se tratan con benzodiacepinas por vía oral, sublingual o intramuscular. Para las psicosis tóxicas se trata con neurolépticos.
  • Las convulsiones y las palpitaciones también se tratan con benzodiacepinas de primera elección, ya que al dar relajación pueden disminuir las palpitaciones, y con B-bloqueantes para la taquicardia. En casos refractarios, se usan antagonistas del calcio para combatir las palpitaciones.
  • El golpe de calor se puede disminuir con baños helados y con sueros fríos.

Se debe seguir realizando el soporte vital necesario hasta la recuperación progresiva del paciente.

 

CONCLUSIONES

Debido a que la cocaína carece de antídoto específico, deberemos aplicar una serie de medidas sintomáticas adaptadas al estado del paciente, donde la rapidez de intervención será uno de los factores clave a la hora de solventar una situación en la que puede llegar a estar en juego la vida de una persona.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Pérez-Martorell B. Epidemiología del consumo de cocaína 2005.
  2. Laespada Martínez MT, Meana JJ. Cocaína: manejo de la adicción y los problemas derivados. Universidad de Deusto; 2010.
  3. Alías-Ferri M, García-Marchena N, Mestre-Pintó JI, Araos P, Vergara-Moragues E, Fonseca F, et al. Cocaine and depressive disorders: When standard clinical diagnosis is insufficient 2021;33:193–200. https://doi.org/10.20882/adicciones.1321.
  4. Peart DR, Andrade AK, Logan CN, Knackstedt LA, Murray JE. Regulation of cocaine-related behaviours by estrogen and progesterone 2022;135. https://doi.org/10.1016/j.neubiorev.2022.104584.
  5. McGinty JF. BDNF as a therapeutic candidate for cocaine use disorders 2022;2. https://doi.org/10.1016/j.addicn.2022.100006.

 

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