Enuresis nocturna. Monográfico

22 junio 2024

AUTORES

  1. María Jesús Lozano Molina. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  2. Susana Martínez Cabriada. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Almudena Brualla Rodríguez. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  4. Ana Cristina Bastaros Andrés. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  5. David Guardiola Lafuente. Fisioterapeuta Residencia Virgen de la Peña, Calatayud, Zaragoza.
  6. Ana Cristina Santiago Couso. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

La enuresis nocturna es un trastorno urinario caracterizado por la pérdida involuntaria de orina durante el sueño en niños que ya tienen la edad suficiente para tener control voluntario de la vejiga. Este fenómeno puede afectar significativamente la calidad de vida del niño y su familia, así como tener implicaciones en su salud emocional, social y física.

En la infancia, la enuresis nocturna es una preocupación común y, aunque la mayoría de los niños superan este problema con el tiempo, para algunos puede persistir y requerir intervención médica. Esta condición puede tener un impacto negativo en la autoestima y la confianza del niño, así como generar estrés y ansiedad tanto para él como para sus padres o cuidadores.

PALABRAS CLAVE

Enuresis nocturna, niños, impacto, tratamiento.

ABSTRACT

Nocturnal enuresis is a urinary disorder characterized by the involuntary loss of urine during sleep in children who are old enough to have voluntary bladder control. This phenomenon can significantly affect the quality of life of the child and her family, as well as have implications for their emotional, social, and physical health.

In childhood, bedwetting is a common concern, and although most children outgrow this problem over time, for some it may persist and require medical intervention. This condition can have a negative impact on the child’s self-esteem and confidence, as well as generate stress and anxiety for both the child and the child’s parents or caregivers.

KEY WORDS

Nocturnal enuresis, children, impact, treatment.

DESARROLLO DEL TEMA

La enuresis nocturna es un trastorno frecuente en la infancia que se caracteriza por la pérdida involuntaria de orina durante el sueño en niños mayores de 5 años. Aunque puede considerarse un problema de salud benigno, la enuresis nocturna puede tener un impacto significativo en la calidad de vida del niño y su familia, afectando su bienestar emocional, social y psicológico. Este monográfico explorará los aspectos fundamentales de la enuresis nocturna, incluyendo su definición, tipos, epidemiología y consecuencias, destacando la importancia de abordar esta condición de manera integral para promover la salud y el bienestar infantil.

CLASIFICACIÓN1,2:

La enuresis nocturna puede manifestarse de diferentes maneras y se clasifica en dos tipos principales: enuresis primaria y enuresis secundaria.

  • Enuresis Primaria: La enuresis primaria se refiere a la pérdida involuntaria de orina durante el sueño en niños que nunca han tenido un período significativo de control nocturno de la vejiga. Es decir, estos niños nunca han experimentado una fase prolongada de sequedad nocturna. La enuresis primaria puede ser un desafío para el niño y su familia, ya que afecta su calidad de vida y puede generar sentimientos de vergüenza, baja autoestima y estrés.
  • Enuresis Secundaria: La enuresis secundaria implica la pérdida involuntaria de orina durante la noche después de un período previo de control nocturno de la vejiga. En este caso, el niño ha tenido un período de sequedad nocturna durante al menos seis meses antes de volver a experimentar episodios de enuresis. La enuresis secundaria puede estar asociada con factores emocionales, físicos o ambientales, como el estrés, cambios en la rutina, infecciones urinarias o problemas médicos subyacentes.

 

EPIDEMIOLOGÍA Y FACTORES DE RIESGO:

La epidemiología de la enuresis nocturna en niños mayores de 5 años, muestra una prevalencia variable en todo el mundo. Es un problema común en la infancia y se estima que afecta aproximadamente al 15-20% de los niños de 5 años y alrededor del 5-10% de los niños de 10 años3.

Los factores de riesgo asociados con la enuresis nocturna en niños pueden ser diversos y multifactoriales.

  • Historia familiar: Existe una fuerte asociación entre la enuresis nocturna y antecedentes familiares de enuresis. Los niños que tienen padres o hermanos que han experimentado enuresis nocturna tienen un mayor riesgo de desarrollarla ellos mismos4.
  • Edad: La enuresis nocturna es más común en edades más tempranas y tiende a disminuir con la edad. Los niños más pequeños tienen un mayor riesgo de experimentarla que los niños mayores5.
  • Género: La enuresis nocturna es más común en niños que en niñas. Se estima que los niños tienen alrededor del doble de probabilidades de desarrollarla en comparación con las niñas.
  • Problemas emocionales y psicosociales: El estrés, la ansiedad, los cambios en el entorno familiar (como el nacimiento de un hermano, la separación de los padres) y otros problemas emocionales pueden aumentar el riesgo de enuresis nocturna en los niños.
  • Problemas médicos subyacentes:Algunos problemas médicos, como infecciones del tracto urinario, trastornos del sueño, problemas de desarrollo neurológico, apnea del sueño u otras condiciones médicas, pueden aumentar el riesgo.
  • Consumo de líquidos antes de acostarse: Beber grandes cantidades de líquidos antes de acostarse puede aumentar el riesgo de enuresis nocturna al aumentar la producción de orina durante la noche.
  • Factores genéticos y hereditarios: Además de la historia familiar, ciertos factores genéticos pueden aumentar la predisposición de un niño a desarrollar.

 

Es importante tener en cuenta que estos factores de riesgo pueden interactuar entre sí y que la presencia de uno o varios de ellos no garantiza el desarrollo de enuresis nocturna. Además, cada niño es único y puede experimentar la enuresis nocturna debido a una combinación única de factores de riesgo.

FISIOPATOLOGÍA:

La fisiopatología de la enuresis nocturna implica una compleja interacción de factores biológicos, neurológicos y psicológicos que pueden contribuir a la pérdida involuntaria de orina durante el sueño en niños. Entre ellos influyen6:

  • Retraso en el desarrollo del control de la vejiga: En algunos niños, el desarrollo del control de la vejiga puede retrasarse, lo que significa que el cerebro y la vejiga no están sincronizados adecuadamente para permitir la retención de orina durante la noche. Esto puede deberse a problemas en la maduración de los sistemas nerviosos central y periférico que controlan la micción.
  • Aumento de la producción de orina durante la noche: En algunos casos, los niños con enuresis nocturna pueden producir una cantidad excesiva de orina durante la noche, lo que sobrecarga la capacidad de la vejiga y contribuye a la pérdida involuntaria de orina.
  • Problemas de despertar del sueño: Algunos niños con enuresis nocturna pueden tener dificultades para despertarse de manera efectiva cuando sienten la necesidad de orinar durante la noche. Esto puede deberse a problemas en la regulación del sueño, como trastornos del sueño o dificultades para despertarse ante estímulos sensoriales, como la sensación de llenado de la vejiga.
  • Factores genéticos: Existe evidencia de que la enuresis nocturna puede tener un componente genético, con una mayor prevalencia de la condición en niños con antecedentes familiares de enuresis. Se han identificado varios genes que pueden estar asociados con la enuresis nocturna, aunque la interacción entre estos genes y los factores ambientales aún no está completamente comprendida.
  • Factores psicosociales: El estrés, la ansiedad y otros problemas psicológicos pueden desempeñar un papel en la enuresis nocturna al afectar la función del sistema nervioso autónomo y la regulación del sueño, aunque la naturaleza exacta de esta relación aún no está clara.

 

EVALUACIÓN Y DIAGNÓSTICO:

La evaluación y diagnóstico de la enuresis nocturna en niños generalmente implica una evaluación completa que incluye historia clínica, examen físico y, en algunos casos, pruebas adicionales7,8.

  • Historia clínica: El médico realizará una entrevista detallada con el niño y sus padres o cuidadores para obtener información sobre los antecedentes médicos, historia del desarrollo del control de la vejiga, patrones de micción diurna y nocturna, factores desencadenantes posibles, y cualquier otro síntoma o problema médico relevante.
  • Diario miccional: Se puede pedir a los padres que lleven un diario miccional durante al menos una semana para registrar los patrones de micción del niño, incluyendo la cantidad de líquidos consumidos, las veces que el niño orina durante el día y la noche, y si hay episodios de enuresis nocturna.
  • Examen físico: Se realiza un examen físico completo para descartar cualquier problema médico subyacente que pueda estar contribuyendo a la enuresis nocturna, como infecciones del tracto urinario, anomalías anatómicas del tracto urinario, estreñimiento o problemas neurológicos.
  • Entrevista psicosocial: Se puede realizar una evaluación psicosocial para evaluar cualquier factor psicológico o ambiental que pueda estar contribuyendo a la enuresis nocturna, como estrés, ansiedad, cambios familiares o problemas emocionales.
  • Pruebas adicionales: En algunos casos, pueden ser necesarias pruebas adicionales para descartar o evaluar problemas médicos subyacentes, como análisis de orina para detectar infecciones del tracto urinario, ecografía renal y vesical para evaluar la anatomía del tracto urinario, o pruebas de función renal si hay sospechas de disfunción renal.
  • Diagnóstico: El diagnóstico de enuresis nocturna se basa en la historia clínica, los síntomas del paciente y los hallazgos del examen físico. Se pueden utilizar criterios diagnósticos estándar, como los establecidos por el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), para confirmar el diagnóstico.

 

Es importante realizar una evaluación completa para identificar cualquier problema médico subyacente que pueda estar contribuyendo a la enuresis nocturna y para determinar el mejor enfoque de tratamiento para el niño. Siempre se debe tener en cuenta el bienestar emocional del niño durante el proceso de evaluación y diagnóstico, y se debe proporcionar un entorno de apoyo y comprensión.

IMPACTO EN EL NIÑO Y LA FAMILIA:

El impacto de la enuresis nocturna en el niño y su familia puede ser significativo, afectando diversos aspectos de la vida diaria y generando desafíos emocionales, sociales y económicos9. Entre ellos se encuentran:

Impacto en el niño:

  • Autoestima: La enuresis nocturna puede afectar negativamente la autoestima del niño, generando sentimientos de vergüenza, culpa y frustración debido a la incapacidad de controlar la vejiga durante la noche.
  • Estrés y ansiedad: Los niños con enuresis nocturna pueden experimentar estrés y ansiedad relacionados con el miedo al ridículo, el rechazo social y el temor a ser descubiertos mojados por la mañana.
  • Problemas de sueño: Los episodios de enuresis nocturna pueden interrumpir el sueño del niño, lo que puede provocar fatiga diurna, somnolencia y dificultades en el rendimiento escolar.

 

Impacto en la familia:

  • Estrés emocional: La enuresis nocturna puede generar estrés emocional en los padres y otros miembros de la familia, quienes pueden sentirse frustrados, preocupados y abrumados por la situación.
  • Cambios en el estilo de vida: Los padres pueden experimentar cambios en su estilo de vida debido a la necesidad de manejar la enuresis nocturna del niño, como despertarse durante la noche para cambiar la ropa de cama o limitar las actividades familiares fuera de casa.

 

Impacto económico:

El costo asociado con el tratamiento de la enuresis nocturna, que puede incluir gastos en productos absorbentes, medicamentos o terapias, puede representar una carga financiera para la familia.

 

TRATAMIENTO:

El tratamiento de la enuresis nocturna en niños puede variar según la causa subyacente, la gravedad de los síntomas y las preferencias del paciente y su familia. Algunas opciones comunes de tratamiento son10:

Terapias conductuales y cambios en el estilo de vida:

– Entrenamiento en control de la vejiga: Esto puede incluir técnicas como el «entrenamiento en despertar» para ayudar al niño a levantarse durante la noche para usar el baño, así como el establecimiento de horarios regulares para ir al baño durante el día.

– Limitar la ingesta de líquidos antes de acostarse: Reducir la cantidad de líquidos que el niño consume antes de acostarse puede ayudar a minimizar la producción de orina durante la noche y reducir el riesgo de enuresis nocturna.

– Despertar nocturno: Algunos padres optan por despertar al niño durante la noche para ir al baño, lo que puede ayudar a prevenir episodios de enuresis nocturna.

Terapias farmacológicas:

– Desmopresina: Es un medicamento que actúa reduciendo la producción de orina durante la noche y puede ser útil en el tratamiento de la enuresis nocturna en algunos niños.

– Antidepresivos tricíclicos: Medicamentos como la imipramina pueden ayudar a aumentar la capacidad de la vejiga y reducir los episodios de enuresis nocturna.

Alarmas de enuresis:

– Alarmas de humedad: Estos dispositivos emiten una señal sonora cuando detectan humedad en la cama, lo que ayuda a despertar al niño y lo entrena para responder a la sensación de llenado de la vejiga.

Terapias combinadas:

– Combinación de terapias: En algunos casos, se pueden combinar diferentes enfoques de tratamiento, como terapias conductuales con medicamentos o alarmas de enuresis, para mejorar los resultados.

Es importante trabajar en colaboración con un profesional de la salud para determinar el mejor enfoque de tratamiento para cada niño, teniendo en cuenta factores como la edad, la salud general, la gravedad de los síntomas y las preferencias del paciente y su familia. Además, el apoyo emocional y la educación sobre la enuresis nocturna son componentes importantes del tratamiento.

 

CONCLUSIÓN

La enuresis nocturna es un trastorno común en la infancia que puede causar angustia emocional y afectar la calidad de vida del niño y su familia. Factores como antecedentes familiares, edad y factores psicosociales pueden aumentar el riesgo de desarrollar enuresis nocturna. La evaluación y diagnóstico preciso son fundamentales para determinar el mejor enfoque de tratamiento, que puede incluir terapias conductuales, cambios en el estilo de vida, terapias farmacológicas y dispositivos de alarma. El impacto emocional de la enuresis nocturna en el niño y su familia puede ser significativo, con sentimientos de vergüenza, culpa y baja autoestima. Sin embargo, con un manejo adecuado, la mayoría de los niños pueden experimentar mejoras significativas en sus síntomas y calidad de vida. Es fundamental proporcionar un entorno de apoyo y comprensión para el niño y su familia, así como educación sobre la enuresis nocturna para reducir el estigma asociado y promover la conciencia sobre esta condición. Con un enfoque integral que aborde tanto los aspectos médicos como emocionales, es posible minimizar el impacto de la enuresis nocturna y mejorar la calidad de vida de los niños afectados y sus familias.

 

BIBLIOGRAFÍA

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