Farmacología de la dependencia a las anfetaminas. Artículo monográfico

10 mayo 2024

 

AUTORES

  1. Ignacio Ortillés Loras. Graduado en Enfermería. Enfermero en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza. España.
  2. Rubén Garza Casado. Graduado en Enfermería. Enfermero en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza. España.
  3. Lidia Hernández Gil. Graduada en Enfermería. Enfermera en el Hospital de Barbastro. Huesca. España.
  4. Elena Loscertales Aineto. Graduada en Enfermería. Enfermera en. Zaragoza. España.
  5. Andrea Moya Moreno. Graduada en Enfermería. Enfermera en Hospital Universitario San Jorge. Huesca. España.
  6. Carla Jiménez Herrera. Graduada en Enfermería. Enfermera en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza. España.

 

RESUMEN

Las anfetaminas son sustancias de síntesis que actúan como potentes estimulantes del sistema nervioso central (SNC) y simpático (SNS). Pueden ser legales o ilegales, y su capacidad para aumentar neurotransmisores como dopamina, adrenalina y serotonina las hace altamente adictivas. Provocan sensaciones euforizantes, mejoran el rendimiento intelectual y físico, disminuyen el cansancio y el apetito. Se absorben principalmente por vía oral, pero también pueden administrarse fumadas, inhaladas o intravenosas.

El uso prolongado de anfetaminas puede llevar a dependencia y tolerancia. La toxicidad aguda se manifiesta con síntomas cardiovasculares y neurológicos, mientras que la toxicidad crónica puede causar trastornos emocionales, pérdida de apetito e insomnio. Los usos terapéuticos actuales incluyen el tratamiento del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y la narcolepsia.

El MDMA o «éxtasis» es una droga de diseño popular con efectos anfetamínicos y alucinógenos. Se consume principalmente en forma de pastillas o polvo. Sus efectos incluyen taquicardia, euforia y desinhibición, pero el consumo puede provocar problemas de memoria y deshidratación, incluso riesgos a largo plazo como depresión y trastornos psicóticos.

La metanfetamina o «speed» es un estimulante del SNC consumido en diversas formas. Sus efectos incluyen aumento de actividad, euforia y disminución del apetito. Puede generar tolerancia rápidamente, llevando a un uso compulsivo para mantener la euforia. Los riesgos asociados incluyen trastornos físicos, psicológicos y sociales, con síntomas de abstinencia como fatiga y trastornos del sueño.

Además, se mencionan otras drogas de diseño, como análogos de opiáceos, anfetaminas, fenciclidina y metacualona, cada una con sus propios efectos y riesgos.

PALABRAS CLAVE

Anfetaminas, MDMA, drogas de diseño y efectos por consumo.

ABSTRACT

Amphetamines are synthetic substances that act as potent stimulants of the central nervous system (CNS) and sympathetic nervous system (SNS). They can be legal or illegal, and their ability to increase neurotransmitters such as dopamine, adrenaline, and serotonin makes them highly addictive. They induce euphoric sensations, enhance intellectual and physical performance, reduce fatigue, and suppress appetite. They are primarily absorbed orally but can also be administered through smoking, inhalation, or intravenous methods.

Extended use of amphetamines can lead to dependence and tolerance. Acute toxicity manifests with cardiovascular and neurological symptoms, while chronic toxicity may result in emotional disorders, loss of appetite, and insomnia. Current therapeutic uses include the treatment of attention deficit hyperactivity disorder (ADHD) and narcolepsy.

MDMA or «ecstasy» is a popular designer drug with amphetamine-like and hallucinogenic effects. It is mainly consumed in the form of pills or powder. Effects include tachycardia, euphoria, and disinhibition, but consumption can lead to memory issues and dehydration, as well as long-term risks such as depression and psychotic disorders.

Methamphetamine or «speed» is a CNS stimulant consumed in various forms. Effects include increased activity, euphoria, and decreased appetite. Tolerance can develop rapidly, leading to compulsive use to maintain euphoria. Associated risks include physical, psychological, and social disorders, with withdrawal symptoms such as fatigue and sleep disturbances.

Additionally, other designer drugs are mentioned, such as opioid analogs, amphetamines, phencyclidine, and methaqualone, each with its own effects and risks.

KEY WORDS

Amphetamines, MDMA, designer drugs, and effects of consumption.

INTRODUCCIÓN

Se entiende como droga de síntesis o de diseño aquella que puede ser sintetizada o preparada en un laboratorio a partir de sustancias químicas ‘no naturales’. Según a la familia a la que pertenezcan pueden producir efectos distintos sobre el sistema nervioso, imitando los efectos de las drogas naturales14,15.

Las anfetaminas son sustancias que tienen dos caras: son fármacos o “drogas” y, además, pueden ser legales o ilegales1,2,12,13.

Las anfetaminas son aminas simpatomiméticas de acción indirecta. Estas son potentes estimulantes del sistema nervioso central (SNC) y del sistema nervioso simpático (SNS). Estas sustancias son capaces de aumentar los neurotransmisores fisiológicos como por ejemplo la dopamina, adrenalina, noradrenalina y serotonina3,4,5,12,13.

La sensación euforizante que producen facilita el desarrollo de abuso de las anfetaminas, por lo que se puede afirmar que son sustancias sumamente adictivas y que pueden generar dependencia tanto psíquica como física y alta tolerancia4,12,13.

Cómo actúan: las anfetaminas aumentan la actividad psíquica, rendimiento intelectual y físico, disminuyen el cansancio, disminuye el apetito.

En primer lugar, las anfetaminas favorecen la liberación de noradrenalina (NA) o bien inhiben su recaptación, lo que produce un aumento de su concentración en la hendidura sináptica12,13.

Por otro lado, también provocan un aumento de la liberación de dopamina en áreas del hipotálamo lateral, lo que regula de forma dosis-dependiente la sensación de apetito (actúa disminuyendo el apetito). Es por esto, por ejemplo, por lo que se les atribuyen acciones anorexígenas2,5,12,13.

Y, además, hay inhibición en la recaptación de serotonina por desplazamiento del neurotransmisor de su transportador presináptico específico1,12,13.

Esta sustancia también inhibe la monoaminooxidasa, enzima que favorece el metabolismo de las catecolaminas, por lo que se aumentan los niveles de catecolaminas hacia espacios sinápticos3.

En general, las anfetaminas se absorben bien por vía oral, desarrollando sus efectos en aproximadamente 20 o 30 minutos2,4,12,13.

Además, también se puede administrar fumada, inhalada o por vía intravenosa, en cuyo caso los efectos máximos se alcanzan en unos pocos minutos y el periodo de euforia puede llegar a durar hasta 12 horas.

Su distribución en el organismo es total, se absorbe en el aparato digestivo, se metaboliza en el hígado y se elimina por la orina.

Las anfetaminas atraviesan muy bien la barrera hematoencefálica y presentan una vida media prolongada ya que no son metabolizadas ni por la MAO (monoaminooxidasa) ni por las COMT (catecol-o-metiltransferasa)1,3.

MATERIAL Y MÉTODO

Se llevó a cabo una revisión bibliografía de la literatura con la siguiente metodología: esta revisión se centró en diferentes bases de datos electrónicas tanto a nivel nacional como internacional, Dialnet, Scielo y Google académico con los operadores booleanos “AND” y “OR”.

Se seleccionaron artículos por título y resumen. A continuación se analizaron a los candidatos calificados con una lectura exhaustiva. A la hora de seleccionar los artículos se consideraron una serie de criterios de inclusión y exclusión.

RESULTADOS

Las anfetaminas son aminas simpaticomiméticas de acción indirecta. Estas son potentes estimulantes del sistema nervioso central (SNC) y del sistema nervioso simpático (SNS). Estas sustancias son capaces de aumentar los neurotransmisores fisiológicos como por ejemplo la dopamina, adrenalina, noradrenalina y serotonina.

El uso prolongado de las anfetaminas, por su acción adictógena, puede originar dependencia y tolerancia. La sensación de euforia que producen puede inducir al abuso de estas sustancias. En el caso de que su ingesta sea elevada y a largo plazo (crónica), se van a producir reacciones adversas de distintas características y alteraciones orgánicas nocivas que pueden afectar a diferentes órganos, principalmente al sistema cardiovascular y al sistema nervioso. Estos efectos (que veremos a continuación) se deben a la acción estimulante que tienen estas drogas a nivel del SNC y del SNV4,5,12,13.

Toxicidad aguda:

Los síntomas cardiovasculares y neurológicos comienzan entre 30 y 60 minutos después de su administración. Este tipo de sintomatología es normalmente la predominante en el cuadro clínico. Es frecuente que se produzcan:

  • Palpitaciones.
  • Aumento de la tensión arterial.
  • Hipertermia.
  • Arritmias cardiacas.
  • Infarto agudo de miocardio.

 

Como síntomas neurológicos podemos observar:

  • Insomnio.
  • Irritabilidad.
  • Mareos.
  • Euforia.
  • Disforia.

 

Respecto al nivel psicológico, pueden producir:

  • Confusión.
  • Delirio.

 

A dosis elevadas:

  • Desorientación.
  • Alucinaciones.
  • Convulsiones.
  • En casos extremos, coma.

 

Toxicidad crónica1,2,3,4,5.

Tras un consumo crónico de anfetaminas podemos observar una serie de síntomas similares a los producidos por la cocaína u otras sustancias estimulantes del SNC, como pueden ser la nicotina y la cafeína.

Entre ellos podemos encontrar entre otros:

  • Labilidad emocional.
  • Pérdida de apetito.
  • Irritabilidad.
  • Insomnio.

 

Tras periodos de consumo prolongados:

  • Psicosis anfetamínica Cuadros de esquizofrenia paranoide:
    • Alucinaciones auditivas y visuales.
    • Desorganización del pensamiento.
    • Baja capacidad de concentración.
    • Comportamiento compulsivo.

 

USOS TERAPÉUTICOS ACTUALES2,4,12,13.

Las anfetaminas tienen escasos usos terapéuticos en la actualidad, como usos principales podemos encontrar:

Trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH): dado que las anfetaminas aumentan la dopamina presente en la hendidura sináptica, estas se usan en conjunto con la psicoterapia para tratar tanto a niños como a adultos con TDAH. Esto se debe a que la dopamina es un neurotransmisor muy involucrado en los procesos de atención. Para esta patología también se pueden prescribir derivados anfetamínicos como el metilfenidato, el cual tiene el mismo mecanismo de acción que las anfetaminas, bloqueando la recaptación de dopamina. Algunos ejemplos de medicamentos comercializados son:

  • Elvanse® (lisdexanfetamina dimesilato).
  • Medikinet® (meilfenidato hidrocloruro).
  • Rubifén® (metilfenidato).
  • Concerta® (metilfenidato).

 

Narcolepsia: El tratamiento de esta enfermedad es básicamente sintomático, por lo que estos pacientes buscan fármacos que aumentan la vigilia. Para ello se usa el derivado anfetamínico metilfenidato y una única anfetamina y que solo está comercializada en algunos países: la dextroanfetamina. Estos reducen la somnolencia porque aumentan los niveles de dopamina y noradrenalina.

MDMA o “Éxtasis”:

La 3,4 – Metilendioximetanfetamina, conocida como MDMA o éxtasis es una de las consideradas “drogas de diseño” sintetizadas a partir de una variante de anfetamina a principios del siglo XX. Presenta características similares a la anfetamina y a la mescalina. El éxtasis es la droga de diseño de mayor consumo6,7.

Por otro lado, la MDMA, es un compuesto cuyos efectos son:

  • De tipo anfetamínico o psicoactivo, siendo este en mayor proporción.
  • De tipo perceptivo o psicodisléptico.

 

Es por esto que presenta un perfil farmacológico entre psicoestimulante y alucinógeno del sistema nervioso central (SNC):

En la actualidad se obtiene del laboratorio y el comercio clandestino, ya que se trata de una sustancia procedente de fármacos que no se llegaron a comercializar o se retiraron por no tener eficacia clínica. Su mayor uso se da en fines recreativos entre los jóvenes en fiestas nocturnas con música a alto volumen6.

En cuanto a las formas de presentación del éxtasis, estas dependen según la vía de administración, es por ello que encontramos las siguientes:

  • Vía oral:
    • En pastillas:
      • Forma más habitual entre los consumidores.
      • Reciben varios nombres (XTC, Adán, etc.).
      • Dosis principales de 60 – 120 mg por tableta.
      • Pueden contener solo MDMA u otras sustancias ilegales o no como cafeína, efedrina, etc.
      • El consumo recreativo promedio es de 1-2 pastillas por persona.
      • Las pastillas suelen presentar grabados con diferentes formas como tréboles, dólar y personajes de animación entre otros.
    • En polvo o “Cristal”:
      • Calidad más pura
      • Efectos más intensos.
      • Importante no confundir con “Crystal” ya que esta última es la metanfetamina cristalizada.
  • Vía intravenosa.
  • Vía nasal, mediante inhalación6.

 

Como se ha mencionado antes el éxtasis actúa sobre el SNC teniendo efecto vigorizante, aumenta la percepción de los sentidos y también la sensación de cercanía y de sociabilidad.

Por otro lado, el inicio de los efectos del MDMA se producen a la media hora de la ingesta por vía oral y de forma inmediata por vía intravenosa y sus efectos duran entre dos y tres horas7,8.

Efectos del consumo de MDMA o “éxtasis”7,8.

Con dosis bajas:

  • Taquicardia.
  • Náuseas.
  • Aumento de la presión arterial.
  • Dolores musculares.
  • Euforia.
  • Desinhibición.

 

Con dosis altas:

  • Visión borrosa.
  • Hipertermia.
  • Agitación.
  • Alucinaciones visuales.

 

Pasadas las horas o incluso tras varios días del consumo de éxtasis, se puede observar:

  • Reducción en la capacidad de memoria.
  • Disminución de la capacidad de procesar información.

 

Pudiendo ocasionar un mayor riesgo de sufrir accidentes asociados a causas externas como son accidentes de tráfico, etc.

Del mismo modo, su consumo combinado con el alcohol da lugar a la deshidratación (provocando mayor cantidad de micciones) y pudiendo, incluso, causar la muerte por golpe de calor.

Finalmente, entre los riesgos de su consumo también se encuentran los efectos a largo plazo del consumo de éxtasis se encuentran:

  • Depresión.
  • Agresividad.
  • Trastornos psicóticos.
  • Flashback alucinaciones auditivas y visuales.

 

Metanfetamina o “SPEED”9,10,11.

La metanfetamina se desarrolló a raíz de la anfetamina y fue usada originalmente en descongestionantes nasales e inhaladores bronquiales. Es la droga de síntesis más consumida después de la MDMA o “éxtasis”, nombrada con anterioridad. El “speed” es un estimulante del sistema nervioso central (SNC) y se presenta en forma de polvo blanco, cristalino, sin olor y con sabor amargo que se disuelve fácilmente en agua o en combinados alcohólicos. Es una droga que se produce en laboratorios clandestinos con ingredientes relativamente baratos, que se pueden conseguir sin receta médica. Este factor contribuye a que la metanfetamina o “speed”:

Es una sustancia cuyo consumo se ha extendido rápidamente entre jóvenes y adolescentes.

Se ha convertido en una droga con un alto potencial de abuso masivo.

El polvo de speed se puede administrar de las siguientes formas:

  • Inhalado.
  • Fumado.
  • Ingerido.
  • Inyectado.

 

La estructura química de la metanfetamina es similar a la de la anfetamina, pero los efectos sobre el SNC son mucho más pronunciados. Como la anfetamina, esta droga incrementa la actividad, disminuye el apetito y produce una sensación general de bienestar.

La tolerancia se genera en pocos minutos después de su administración. Esta rápida tolerancia produce una desaparición de los efectos placenteros antes de que la concentración en sangre de la droga baje significativamente. Este aspecto conlleva a que se produzca un uso repetido y compulsivo por parte de los consumidores, con el objetivo de mantener la sensación de euforia por más tiempo.

Los efectos de la metanfetamina pueden durar de 6 a 8 h, y en cuánto al inicio de los mismos:

  • Por vía inhalatoria se inician en 3-5min.
  • Por vía oral aparecen a los 15-20 min.
  • Por vía intravenosa genera una sensación de euforia inmediata y breve.

 

Los efectos del consumo de metanfetamina o “speed”.

Con dosis bajas:

  • Incremento de la actividad.
  • Inhibición de la fatiga, apetito y sueño.
  • Estado eufórico.

 

Con dosis altas:

    • Arritmias.
    • Convulsiones.
    • Hipertermia.
    • Episodios psicóticos.
    • Comportamientos irritables y/o violentos.

 

Los síntomas de una intoxicación son muy similares a los efectos con dosis altas. Ante esta situación se recomienda:

    • Administrar carbón activo para demorar la absorción.
    • Realizar un lavado gástrico.
    • Provocar el vómito si el paciente está consciente.
    • Administrar respiración asistida si procede.

 

No existe antídoto, por ello el tratamiento que se realiza es sintomático. Según el cuadro clínico, los efectos de la intoxicación se tratan con: Antipsicóticos, Benzodiacepinas por sus propiedades ansiolíticas, miorrelajantes, anticonvulsivantes y sedantes, Antipiréticos junto con medidas externas de refrigeración para tratar la fiebre y con β1-bloqueantes, para tratar la taquicardia en caso de que esta no cediese.

En situación de abstinencia y/o Síndrome de abstinencia puede producir: Fatiga, trastornos del sueño, apatía, ansiedad y cuadro depresivo.

Los riesgos del consumo son los siguientes:

Riesgos asociados al consumo continuado.

1. Trastornos físicos: Trastornos cardíacos, pulmonares y metabólicos.

2. Trastornos psicológicos: Dependencia, alteraciones cognitivas y motrices.

3. Trastornos sociales: Aproximación a ambientes marginales y aumento de comportamientos de riesgo, conflictos y accidentes en diferentes ámbitos.

 

OTRAS DROGAS DE DISEÑO14,15:

Análogos a los Opiáceos (Heroínas sintéticas).

    • Variantes de la Meperidina o Petidina.

 

Análogos sobre las Anfetaminas (Feniletilaminas).

    • DOM o STP (serenidad, tranquilidad y paz): es una droga psicodélica y se dice de ella que es la droga alucinógena más potente que existe. Produce una gran estimulación general y capacidad para concentrarse en cualquier idea.
    • DOET: es una droga psicodélica potente y de larga duración, es un compuesto extremadamente raro.
    • MDA o Metilendioxianfetamina: combina los efectos de la anfetamina y la mescalina, se le llama coloquialmente “la píldora del amor” por las sensaciones placenteras y desinhibidas a las que induce.
    • PMA o Para-metoxianfetamina: es una droga serotoninérgica de cuyo mecanismo de acción se sabe relativamente poco, sus efectos son muy similares a los de la MDMA, explicados anteriormente.

 

Análogos a la Fenciclidina:

    • PCP, fenxiclidina o polvo de ángel: es una droga disociativa que posee efectos alucinógenos y neurotóxicos, que se utilizó en los años 50 como agente anestésico.
    • Ketamina: es una droga disociativa, la cual se comercializa en forma de un fármaco llamado Ketolar. Con dosis altas se utiliza como anestésico en intervenciones que no requieran relajación muscular. En dosis bajas induce a experiencias alucinógenas durante 1 y 2 horas.

 

Análogos de la Metacualona:

La Metacualona es un medicamento sedante hipnótico con efectos similares a un barbitúrico, se trata de un depresivo general del SNC. También es utilizada ilegalmente como droga recreativa.

 

CONCLUSIONES

Las conclusiones de este trabajo pueden resumirse en varios puntos:

1. Características y acción de las anfetaminas:

Las anfetaminas son aminas simpaticomiméticas de acción indirecta.

Son potentes estimulantes del sistema nervioso central (SNC) y del sistema nervioso simpático (SNS).

Aumentan neurotransmisores como dopamina, adrenalina, noradrenalina y serotonina.

El uso prolongado puede llevar a dependencia y tolerancia.

 

2. Toxicidad aguda de las anfetaminas:

– Provocan síntomas cardiovasculares y neurológicos, como palpitaciones, aumento de la presión arterial, hipertermia, arritmias cardíacas, infarto agudo de miocardio, insomnio, irritabilidad, mareos, euforia, y disforia.

A dosis elevadas, pueden causar desorientación, alucinaciones, convulsiones y, en casos extremos, coma.

 

3. Toxicidad crónica de las anfetaminas:

El consumo prolongado puede resultar en síntomas similares a los de otras sustancias estimulantes, como pérdida de apetito, irritabilidad, insomnio y, después de periodos más largos, psicosis anfetamínica.

Se describen efectos a largo plazo, como depresión, agresividad, trastornos psicóticos y flashback.

 

4. Usos terapéuticos de las anfetaminas:

Se utilizan terapéuticamente en trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y narcolepsia.

Algunos medicamentos comerciales incluyen Elvanse®, Medikinet®, Rubifén®, y Concerta®.

 

5. MDMA o «Éxtasis»:

El MDMA es una droga de diseño con efectos anfetamínicos y psicodislépticos.

Se usa recreativamente en fiestas nocturnas y puede presentarse en pastillas o polvo.

Sus efectos incluyen taquicardia, náuseas, euforia, desinhibición, visión borrosa, hipertermia y, a largo plazo, riesgos como depresión y trastornos psicóticos.

 

6. Metanfetamina o «Speed»:

Es un estimulante del SNC consumido después de la MDMA.

Puede administrarse inhalado, fumado, ingerido o inyectado.

Genera tolerancia rápidamente, lo que puede llevar a un uso compulsivo para mantener la euforia.

Los efectos incluyen aumento de la actividad, euforia, arritmias, convulsiones y comportamientos violentos.

 

7. Otras drogas de diseño:

Se mencionan análogos a los opiáceos, anfetaminas y fenciclidina, cada uno con sus propias características y riesgos asociados.

En general, el trabajo destaca los efectos agudos y crónicos, así como los riesgos asociados con el consumo de estas sustancias, ya sea con fines terapéuticos o recreativos.

 

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