AUTORES
- Alaia Juaristi Etxabe. Enfermera. Hospital de Barbastro. Servicio Aragonés de Salud. Huesca, Aragón España.
- Paula Consejo Gracia. Enfermera. C.S Ramón y Cajal Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, Aragón España.
- Lucia Clau Tena. Enfermera. Hospital de Barbastro Servicio Aragonés de Salud. Huesca, Aragón España.
- Candela Rivas Enrique. Enfermera. Hospital Universitarios. Miguel Servet, Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, Aragón España.
- Carmen Vilarrubi Rovira. Enfermera, Hospital de Barbastro, Servicio Aragonés de Salud. Huesca, Aragón España.
- Adriana Serra Betrán. Enfermera. Hospital Universitario San Jorge. Servicio Aragonés de Salud. Huesca, Aragón España.
RESUMEN
Introducción: El periodo posterior a un intento de suicidio constituye la fase de mayor riesgo de reincidencia, especialmente durante los primeros 3 a 6 meses. En este contexto, las intervenciones de contacto y seguimiento tras el alta -muchas de ellas diseñadas o aplicadas por personal de enfermería, como el seguimiento telefónico o el plan de seguridad- se han consolidado como una de las estrategias más estudiadas para reducir la reincidencia. Objetivo: Analizar el impacto de las intervenciones de enfermería aplicadas tras un intento de suicidio en la prevención de la reincidencia. Metodología: Revisión sistemática siguiendo la declaración PRISMA 2020, con búsqueda en PubMed, Scopus, CINAHL, PsycINFO y Cochrane Library de estudios publicados entre 2013 y 2026. Resultados: Se incluyeron 9 documentos. El plan de seguridad combinado con seguimiento telefónico redujo la conducta suicida frente a la atención habitual; los metaanálisis sobre contacto activo y seguimiento (llamadas, cartas o postales) mostraron reducciones consistentes de la reincidencia durante los primeros 6 meses; y un estudio con seguimiento telefónico realizado íntegramente por personal de enfermería mostró una reducción significativa de la reincidencia. No obstante, un estudio español con seguimiento a 5 años mostró que el beneficio inicial no se mantenía a largo plazo. Discusión-conclusiones: Las intervenciones de contacto y seguimiento lideradas por enfermería tras un intento de suicidio reducen de forma significativa la reincidencia a corto y medio plazo, por lo que deberían integrarse de forma sistemática en los protocolos de alta hospitalaria, reforzando su continuidad más allá del primer año.
PALABRAS CLAVE
Intento de suicidio, prevención del suicidio, enfermería psiquiátrica, servicio de urgencia en hospital, continuidad de la atención al paciente, teléfono.
ABSTRACT
Introduction: The period after a suicide attempt represents the phase of highest risk of reattempt, especially during the first 3 to 6 months. In this context, contact and follow-up interventions after discharge -many of them designed or delivered by nursing staff, such as telephone follow-up or the safety plan- have become one of the most widely studied strategies to reduce reattempt. Objective: To analyse the impact of nursing interventions applied after a suicide attempt on the prevention of reattempt. Methodology: A systematic review was conducted following the PRISMA 2020 statement, searching PubMed, Scopus, CINAHL, PsycINFO and Cochrane Library for studies published between 2013 and 2026. Results: Nine documents were included. The safety plan combined with telephone follow-up reduced suicidal behaviour compared with usual care; meta-analyses of active contact and follow-up (calls, letters or postcards) showed consistent reductions in reattempt during the first 6 months; and a study with telephone follow-up delivered entirely by nursing staff showed a significant reduction in reattempt. However, a Spanish study with 5-year follow-up showed that the initial benefit was not maintained in the long term. Discussion-conclusions: Nurse-led contact and follow-up interventions after a suicide attempt significantly reduce reattempt in the short and medium term, and should be systematically integrated into hospital discharge protocols, reinforcing their continuity beyond the first year.
KEY WORDS
Suicide, attempted, suicide prevention, psychiatric nursing, emergency service, hospital, continuity of patient care, telephone.
INTRODUCCIÓN
El suicidio constituye un grave problema de salud pública, con cerca de 700.000-800.000 muertes anuales en el mundo, y con un número de intentos que puede llegar a ser hasta 20 veces superior al de fallecimientos. Un intento previo de suicidio es, con diferencia, el factor de riesgo aislado más importante para un fallecimiento por suicidio posterior, siendo el riesgo especialmente elevado durante los primeros meses tras el intento -sobre todo entre el tercer y el sexto mes-, periodo en el que además muchos pacientes abandonan el seguimiento en salud mental tras el alta hospitalaria.
Ante esta «ventana de alto riesgo», en las últimas dos décadas se han desarrollado y evaluado distintas intervenciones de bajo coste y fácil implementación, dirigidas a mantener el contacto con el paciente tras el alta: el plan de seguridad (Safety Planning Intervention), el seguimiento telefónico estructurado, y los denominados «contactos de cuidado» (caring contacts) mediante cartas, tarjetas postales o mensajes de texto. Muchas de estas intervenciones son diseñadas, coordinadas o aplicadas directamente por profesionales de enfermería, tanto en los servicios de urgencias como en las unidades de salud mental, lo que sitúa a la enfermería en una posición central en la prevención secundaria del suicidio.
A pesar del creciente número de ensayos clínicos y revisiones sobre estas intervenciones, la evidencia disponible es heterogénea, con resultados positivos en algunos estudios y una pérdida del beneficio a largo plazo en otros. Por ello, resulta pertinente revisar de forma sistemática cuál es el impacto real de las intervenciones enfermeras aplicadas tras un intento de suicidio sobre la reincidencia, y qué formato de intervención muestra una evidencia más consistente y sostenida en el tiempo.
OBJETIVOS
Objetivo general: analizar el impacto de las intervenciones de enfermería aplicadas tras un intento de suicidio en la prevención de la reincidencia.
Objetivos específicos:
– Describir el impacto del plan de seguridad combinado con seguimiento telefónico en la reducción de la conducta suicida.
– Analizar el impacto de las intervenciones de contacto activo (llamadas telefónicas, cartas, postales, mensajes) realizadas tras el alta.
– Valorar la sostenibilidad del efecto de estas intervenciones a medio y largo plazo.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión sistemática siguiendo las recomendaciones de la declaración PRISMA 20201. La búsqueda bibliográfica se llevó a cabo en julio de 2026 en PubMed, Scopus, CINAHL, PsycINFO y Cochrane Library, limitándose a estudios publicados entre 2013 y 2026.
Se combinaron los descriptores DeCS/MeSH «Intento de Suicidio», «Prevención del Suicidio», «Enfermería Psiquiátrica» y «Continuidad de la Atención al Paciente», empleando los operadores booleanos AND y OR, y adaptando la sintaxis a cada base de datos.
Criterios de inclusión: ensayos clínicos aleatorizados, estudios controlados, revisiones sistemáticas y metaanálisis, publicados en español o inglés entre 2013 y 2026, que evaluasen una intervención de contacto, seguimiento o plan de seguridad aplicada tras un intento de suicidio, con datos de resultado sobre la reincidencia u otras conductas suicidas.
Criterios de exclusión: estudios centrados exclusivamente en la ideación suicida sin intento previo, estudios sin grupo de comparación, y trabajos exclusivamente cualitativos sin datos cuantitativos de resultado.
Tras la búsqueda inicial se identificaron 203 registros. Una vez eliminados los duplicados (n=61), se cribaron 142 títulos y resúmenes, de los que se descartaron 110 por no ajustarse al objetivo de la revisión. Se evaluaron a texto completo 32 documentos, de los que se excluyeron 23 por los siguientes motivos: ausencia de un intento de suicidio previo (n=9), ausencia de grupo de comparación (n=8) y duplicidad de datos con otro estudio ya incluido (n=6). Finalmente, se incluyeron 9 documentos en la síntesis cualitativa de esta revisión (véase Anexo, Tabla 1).
La calidad metodológica se valoró de forma general atendiendo al diseño (ensayo aleatorizado, estudio controlado o revisión sistemática), el tamaño muestral y la duración del seguimiento reportado en cada estudio.
RESULTADOS
Plan de seguridad y seguimiento estructurado:
Un ensayo clínico aleatorizado realizado en servicios de urgencias del sistema de salud de veteranos de Estados Unidos, que incluyó a más de 1.600 pacientes con riesgo suicida, comparó el plan de seguridad combinado con llamadas de seguimiento estructuradas frente a la atención habitual, observando una reducción del 45% en las conductas suicidas durante los seis meses posteriores, además de una mayor vinculación al tratamiento de salud mental en el grupo de intervención2. Un metaanálisis posterior sobre este tipo de intervenciones confirmó que el plan de seguridad se asocia de forma consistente con una reducción de la conducta suicida, aunque no se observó el mismo efecto sobre la ideación suicida3.
Contacto activo y seguimiento tras el alta:
Un metaanálisis sobre intervenciones breves aplicadas en el ámbito de la atención aguda concluyó que este tipo de intervenciones reduce de forma significativa los intentos de suicidio posteriores y mejora la vinculación del paciente con el seguimiento en salud mental tras el alta4. En la misma línea, una revisión sistemática centrada específicamente en las intervenciones de contacto activo y seguimiento (llamadas telefónicas, cartas o postales) tras el alta de un servicio de urgencias encontró una reducción significativa de la reincidencia suicida a los seis meses5. Un metaanálisis reciente sobre los «contactos de cuidado» (caring contacts), que incluyó 6 ensayos clínicos aleatorizados y más de 6.200 participantes en cuatro países, encontró una tendencia protectora consistente sobre la mortalidad por suicidio, los intentos y las nuevas visitas a los servicios de urgencias6.
Papel específico de la enfermería y contexto español:
Un estudio controlado realizado en un servicio de urgencias psiquiátricas francés describió un protocolo de seguimiento telefónico a los 8, 30 y 60 días tras un intento de suicidio, realizado íntegramente por una enfermera específicamente entrenada, que fue la misma profesional que había atendido al paciente durante la entrevista inicial. El seguimiento telefónico precoz realizado por esta enfermera redujo de forma significativa la reincidencia, constituyendo el único factor protector identificado frente a un nuevo intento7.
En el contexto español, un programa de gestión telefónica aplicado en dos hospitales de Cataluña tras el alta por intento de suicidio, con llamadas de seguimiento a la semana y a los 1, 3, 6, 9 y 12 meses, consiguió reducir la tasa de reincidencia y retrasar el tiempo hasta un nuevo intento en comparación con la atención habitual durante el primer año de seguimiento8. Sin embargo, el análisis de este mismo programa a los cinco años mostró que el beneficio observado inicialmente no se mantenía a largo plazo, lo que sugiere que el efecto protector de este tipo de intervenciones podría requerir un seguimiento sostenido más allá del primer año para consolidarse9.
Por último, un ensayo clínico que combinó una terapia breve estructurada tras el intento de suicidio con el envío posterior de cartas de contacto periódicas mostró una reducción significativa y mantenida de la reincidencia a los 24 meses de seguimiento, lo que refuerza la idea de que combinar una intervención estructurada inicial con un contacto de seguimiento prolongado podría mejorar la sostenibilidad de los resultados10.
DISCUSIÓN-CONCLUSIONES
Los resultados de esta revisión confirman que las intervenciones de contacto y seguimiento aplicadas tras un intento de suicidio -muchas de ellas diseñadas o realizadas directamente por personal de enfermería- reducen de forma significativa la reincidencia suicida durante los primeros meses tras el intento, el periodo de mayor riesgo. Tanto el plan de seguridad combinado con seguimiento telefónico como los contactos de cuidado mediante llamadas, cartas o postales cuentan con un respaldo consistente en la literatura científica reciente.
Resulta especialmente relevante que, en al menos dos de los estudios incluidos, el seguimiento telefónico fue realizado íntegramente por profesionales de enfermería específicamente entrenados, incluido un programa desarrollado en el propio contexto español. Esto respalda la idea de que la enfermería -tanto en los servicios de urgencias como en las unidades de salud mental- puede liderar este tipo de intervenciones de bajo coste sin necesidad de recursos especializados adicionales, lo que facilita su implementación generalizada en el sistema sanitario.
No obstante, el hallazgo de que el beneficio del programa español no se mantuvo a los cinco años constituye una llamada de atención importante: las intervenciones de contacto puntual, limitadas a los primeros meses o al primer año, podrían no ser suficientes para lograr una protección duradera. Los resultados del programa que combinó terapia breve estructurada con cartas de seguimiento periódicas sugieren que un modelo de contacto sostenido en el tiempo, y no limitado a una única fase de seguimiento intensivo, podría mejorar la persistencia del efecto protector.
Estos hallazgos tienen implicaciones prácticas directas para los protocolos de alta hospitalaria tras un intento de suicidio en España, donde diversas comunidades autónomas han implantado programas de tipo «código suicidio» con un papel relevante de la enfermería en el seguimiento. La evidencia revisada respalda reforzar estos programas incorporando un calendario de contacto que se prolongue más allá del primer año, en lugar de concentrar todo el seguimiento en los meses inmediatamente posteriores al alta.
Como limitaciones de esta revisión cabe señalar la heterogeneidad en la definición y medición de la reincidencia entre los estudios (intentos, ideación o mortalidad), el riesgo de sesgo de varios de los ensayos incluidos, y la escasez de estudios que evalúen el seguimiento a largo plazo, más allá del primer o segundo año tras la intervención.
En conclusión, las intervenciones de contacto y seguimiento lideradas por enfermería tras un intento de suicidio -especialmente el seguimiento telefónico y el plan de seguridad- constituyen una estrategia eficaz y de bajo coste para reducir la reincidencia a corto y medio plazo. Se recomienda incorporar estas intervenciones de forma sistemática en los protocolos de alta hospitalaria, prolongando su duración más allá del primer año para favorecer una protección más sostenida en el tiempo.
BIBLIOGRAFÍA
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- Doupnik SK, Rudd B, Schmutte T, Worsley D, Bowden CF, McCarthy E, et al. Association of suicide prevention interventions with subsequent suicide attempts, linkage to follow-up care, and depression symptoms for acute care settings: a systematic review and meta-analysis. JAMA Psychiatry. 2020;77(10):1021-30.
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- Cebrià AI, Parra I, Pàmias M, Escayola A, García-Parés G, Puntí J, et al. Effectiveness of a telephone management programme for patients discharged from an emergency department after a suicide attempt: controlled study in a Spanish population. J Affect Disord. 2013;147(1-3):269-76.
- Cebrià AI, Pérez-Bonaventura I, Cuijpers P, Kerkhof A, Parra I, Escayola A, et al. Telephone management program for patients discharged from an emergency department after a suicide attempt: a 5-year follow-up study in a Spanish population. Crisis. 2015;36(5):345-52.
- Gysin-Maillart A, Schwab S, Soravia L, Megert M, Michel K. A novel brief therapy for patients who attempt suicide: a 24-months follow-up randomized controlled study of the Attempted Suicide Short Intervention Program (ASSIP). PLoS Med. 2016;13(3):e1001968.
ANEXOS
Tabla 1. Estudios incluidos en la revisión sistemática
| Autor/año | Ámbito | Diseño | Tema principal | Principales hallazgos |
| Stanley et al., 2018 | EE. UU. | Ensayo clínico aleatorizado (n>1.600) | Plan de seguridad + seguimiento telefónico | Reducción del 45% de la conducta suicida y mayor vinculación al tratamiento. |
| Nuij et al., 2021 | Internacional | Metaanálisis | Plan de seguridad | Reduce la conducta suicida; sin efecto claro sobre la ideación. |
| Doupnik et al., 2020 | Internacional | Revisión sistemática y metaanálisis | Intervenciones breves en atención aguda | Reduce los intentos posteriores y mejora la vinculación al seguimiento. |
| Inagaki et al., 2019 | Internacional | Revisión sistemática y metaanálisis | Contacto activo y seguimiento tras el alta | Reducción significativa de la reincidencia a los 6 meses. |
| Skopp et al., 2023 | 4 países | Revisión sistemática y metaanálisis (6 ECA) | Contactos de cuidado (caring contacts) | Tendencia protectora sobre mortalidad, intentos y reingresos. |
| Exbrayat et al., 2017 | Francia | Estudio controlado (n=436) | Seguimiento telefónico realizado por enfermería | El seguimiento por enfermería fue el único factor protector frente a la reincidencia. |
| Cebrià et al., 2013 | España (Cataluña) | Estudio controlado (n=991) | Programa de gestión telefónica | Reduce la reincidencia y retrasa el tiempo hasta un nuevo intento (1 año). |
| Cebrià et al., 2015 | España (Cataluña) | Seguimiento a 5 años del estudio anterior | Sostenibilidad del programa telefónico | El beneficio inicial no se mantiene a los 5 años. |
| Gysin-Maillart et al., 2016 | Suiza | Ensayo clínico aleatorizado | Terapia breve (ASSIP) + cartas de seguimiento | Reducción significativa y mantenida de la reincidencia a los 24 meses. |