Influencia de la actividad física en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 y su relación con las medidas antropométricas

3 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Raquel Díez Ramírez FEA Medicina de Urgencias y Emergencias, Servicio de Emergencias Sanitarias de la CV (Valencia). España.
  2. Carolina Hortoneda López. FEA Medicina de Urgencias y Emergencias. Servicio de Emergencias Sanitarias de la CV (Valencia). España.
  3. Alberto Carrillo Sola. FEA Medicina de Urgencias y Emergencias, Hospital Sant Pau i Santa Tecla (Tarragona). España.
  4. Carmen Arto Fernández. FEA Medicina Interna, Hospital Miguel Universitario Miguel Servet (Zaragoza). España.
  5. ⁠Ana Romeo Aparicio. FEA Ginecología y Obstetricia. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  6. Naomi Artal López. FEA Obstetricia y Ginecologia, Parc Sanitari Sant Joan de Déu (Barcelona). España.

RESUMEN

La Diabetes Mellitus tipo 2 es una enfermedad crónica de elevada prevalencia, estrechamente relacionada con factores modificables del estilo de vida, entre ellos la actividad física y el sedentarismo. Se realizó un estudio observacional descriptivo en pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2 pertenecientes a un cupo de un centro de salud urbano, seleccionados mediante código CIE-10 E11.9 a través del sistema “Alumbra”. A los pacientes que aceptaron participar se les administró el cuestionario internacional de actividad física IPAQ y se recogieron datos de hemoglobina glicada e índice de masa corporal registrados en la historia clínica. La muestra estuvo compuesta por 44 pacientes. El 82% presentó exceso ponderal, incluyendo sobrepeso u obesidad, y el 59% realizaba menos de una hora diaria de actividad física leve, mientras que el 16% fue clasificado como sedentario. Se observó una correlación inversa débil entre las horas de actividad física semanal y la hemoglobina glicada, así como una correlación positiva débil entre las horas de sedestación y la hemoglobina glicada. Estos resultados sugieren una tendencia a mejor control glucémico en los pacientes con mayor nivel de actividad física y refuerzan la importancia de promover el ejercicio físico y reducir el sedentarismo como parte del abordaje integral de la Diabetes Mellitus tipo 2 desde Atención Primaria.

PALABRAS CLAVE

Diabetes mellitus tipo 2, hemoglobina glucada, índice de masa corporal, ejercicio físico, conducta sedentaria.

ABSTRACT

Type 2 Diabetes Mellitus is a highly prevalent chronic disease closely related to modifiable lifestyle factors, including physical activity and sedentary behavior. A descriptive observational study was conducted in patients with Type 2 Diabetes Mellitus belonging to a patient list at an urban primary care center, selected using ICD-10 code E11.9 through the “Alumbra” system. Patients who agreed to participate completed the International Physical Activity Questionnaire (IPAQ), and data on glycated hemoglobin and body mass index recorded in their medical history were collected. The sample consisted of 44 patients. Overall, 82% presented excess body weight, including overweight or obesity, and 59% performed less than one hour per day of light physical activity, while 16% were classified as sedentary. A weak inverse correlation was observed between weekly hours of physical activity and glycated hemoglobin, as well as a weak positive correlation between hours of sedentary behavior and glycated hemoglobin. These results suggest a tendency toward better glycemic control in patients with higher levels of physical activity and reinforce the importance of promoting physical exercise and reducing sedentary behavior as part of the comprehensive management of Type 2 Diabetes Mellitus in Primary Care.

KEY WORDS

Diabetes mellitus, type 2, glycated hemoglobin, body mass index, exercise, sedentary behavior

INTRODUCCIÓN

La Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2) es una enfermedad metabólica crónica caracterizada por hiperglucemia persistente, resistencia a la insulina y deterioro progresivo de la función pancreática. Su prevalencia ha aumentado de forma progresiva en las últimas décadas, en relación con el envejecimiento poblacional, el aumento de la obesidad, los cambios dietéticos y el incremento del sedentarismo. La Organización Mundial de la Salud estima que en 2022 el 14% de los adultos mayores de 18 años vivían con diabetes, frente al 7% registrado en 1990, lo que refleja la magnitud creciente del problema1.

El abordaje de la DM2 requiere una estrategia multifactorial que incluya tratamiento farmacológico, educación diabetológica, control nutricional, pérdida ponderal cuando esté indicada y promoción de la actividad física. Las recomendaciones actuales de la American Diabetes Association consideran la evaluación de la actividad física y del tiempo sedentario como elementos necesarios para orientar intervenciones iniciales en pacientes con diabetes2.

La actividad física regular mejora la sensibilidad a la insulina, favorece el control del peso, contribuye al descenso de la hemoglobina glicada (HbA1c) y reduce el riesgo cardiovascular. En este sentido, las guías de la Organización Mundial de la Salud recomiendan que los adultos realicen entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física aeróbica de intensidad moderada, o entre 75 y 150 minutos de intensidad vigorosa, además de reducir el tiempo sedentario3.

En pacientes con DM2, la evidencia disponible muestra que tanto el ejercicio físico estructurado como el consejo sobre actividad física se asocian a reducciones de HbA1c. En una revisión sistemática con metaanálisis, el ejercicio estructurado se asoció a una reducción media de HbA1c de aproximadamente 0,67%, siendo mayor el efecto cuando la duración del ejercicio superaba los 150 minutos semanales4.

Por todo ello, resulta de interés analizar el nivel de actividad física habitual de los pacientes con DM2 en el ámbito de Atención Primaria, así como su posible relación con el control metabólico y las medidas antropométricas.

OBJETIVOS

Objetivo principal:

  • Determinar el nivel de actividad física habitual realizada por los pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2 y analizar su relación con el grado de control metabólico, medido mediante hemoglobina glicada.

Objetivos secundarios:

  • Cuantificar la cantidad e intensidad de actividad física realizada por los pacientes incluidos en el estudio.
  • Analizar la relación entre actividad física, horas de sedestación, hemoglobina glicada e índice de masa corporal.
  • Describir la distribución del índice de masa corporal en la muestra estudiada y su relación con el nivel de actividad física.

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó un estudio observacional descriptivo de corte transversal en pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2 pertenecientes a un cupo de un centro de salud urbano.

La población de estudio estuvo formada por pacientes con diagnóstico de DM2 codificado mediante CIE-10 E11.9, mayores de 14 años, identificados a través del sistema de información de colectivos clínicos “Alumbra”. A los pacientes que aceptaron participar se les realizó el cuestionario internacional de actividad física IPAQ, utilizado para estimar la cantidad e intensidad de actividad física habitual y el tiempo dedicado a conductas sedentarias.

Las variables recogidas fueron: nivel de actividad física, horas semanales de actividad física, horas semanales de sedestación, hemoglobina glicada registrada en la historia clínica durante los últimos 12 meses e índice de masa corporal (IMC).

El análisis realizado fue descriptivo, expresando las variables categóricas como porcentajes.

RESULTADOS

Se incluyeron 44 pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2 que aceptaron completar el cuestionario IPAQ.

Respecto al índice de masa corporal, el 18% de los pacientes presentó normopeso, el 34% sobrepeso, el 32% obesidad grado 1, el 14% obesidad grado 2 y el 2% obesidad grado 3. En conjunto, el 82% de la muestra presentó exceso ponderal, definido como sobrepeso u obesidad -Figura 1-.

En relación con el nivel de actividad física, el 59% de los pacientes realizaba menos de una hora diaria de actividad física leve, el 25% realizaba más de una hora diaria de actividad física moderada y el 16% fue clasificado como sedentario -Figura 2-.

En el análisis de correlación entre horas de actividad física semanal y HbA1c se observó una relación inversa débil, con un coeficiente de Pearson de -0,2529. Esto sugiere una tendencia a cifras más bajas de HbA1c en aquellos pacientes que realizaban mayor cantidad de actividad física semanal -Figura 3-.

Por otro lado, la correlación entre horas semanales de sedestación y HbA1c fue positiva y muy débil, con un coeficiente de Pearson de 0,1000. Este hallazgo sugiere una tendencia discreta a peor control glucémico en pacientes con mayor tiempo de sedestación, aunque la magnitud de la asociación fue baja -Figura 4-.

DISCUSIÓN

Los resultados obtenidos muestran una elevada prevalencia de sobrepeso y obesidad en la muestra estudiada, así como una proporción importante de pacientes con baja actividad física habitual. Estos datos son coherentes con la relación conocida entre DM2, exceso ponderal y sedentarismo, factores que contribuyen al empeoramiento del control metabólico y al aumento del riesgo cardiovascular.

En este estudio se observó una correlación inversa débil entre la cantidad de actividad física semanal y los niveles de HbA1c. Aunque la fuerza de la asociación fue baja y el diseño del estudio no permite establecer causalidad, este resultado es concordante con la evidencia disponible, que muestra que la actividad física regular se asocia a mejor control glucémico en pacientes con DM2. Revisiones sistemáticas han demostrado que los programas de ejercicio estructurado reducen los niveles de HbA1c, especialmente cuando se alcanzan volúmenes de actividad superiores a 150 minutos semanales4.

El tiempo de sedestación mostró una correlación positiva muy débil con HbA1c. Aunque la asociación observada fue limitada, este resultado tiene interés clínico porque el comportamiento sedentario se considera actualmente un factor independiente que debe ser valorado en pacientes con diabetes. Las guías de la OMS recomiendan reducir el tiempo sedentario en adultos, y las recomendaciones de la ADA incluyen la valoración de la actividad física y la conducta sedentaria como parte del abordaje integral de las personas con diabetes2,3.

Desde el punto de vista de Atención Primaria, estos resultados refuerzan la importancia de incorporar de forma sistemática el consejo sobre actividad física en la consulta del paciente diabético. No se trata únicamente de recomendar ejercicio de forma genérica, sino de individualizar las indicaciones según edad, comorbilidades, situación funcional, riesgo cardiovascular, grado de control glucémico y preferencias del paciente.

El cuestionario IPAQ puede ser una herramienta útil para estimar la actividad física habitual en la práctica clínica o en estudios observacionales. Su uso permite categorizar niveles de actividad e identificar pacientes con mayor sedentarismo. El IPAQ fue desarrollado como instrumento de monitorización internacional de la actividad física y la inactividad, facilitando comparaciones entre poblaciones5.

El estudio presenta varias limitaciones. En primer lugar, el tamaño muestral es reducido, por lo que los resultados deben interpretarse con prudencia. En segundo lugar, se trata de un estudio observacional descriptivo, lo que impide establecer relaciones causales entre actividad física y control glucémico. En tercer lugar, la actividad física fue valorada mediante cuestionario autodeclarado, por lo que puede existir sesgo de recuerdo o de deseabilidad social. Además, la HbA1c se recogió de la historia clínica durante los últimos 12 meses, por lo que puede no coincidir exactamente con el momento de realización del cuestionario IPAQ. Tampoco se dispone de ajuste por posibles factores de confusión como edad, sexo, tratamiento antidiabético, dieta, duración de la enfermedad o comorbilidades.

A pesar de estas limitaciones, los resultados apoyan la necesidad de seguir promoviendo intervenciones dirigidas a aumentar la actividad física y reducir el sedentarismo en pacientes con DM2 desde Atención Primaria, especialmente en aquellos con sobrepeso u obesidad.

CONCLUSIONES

En la muestra estudiada, la mayoría de los pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2 presentó sobrepeso u obesidad, lo que confirma la elevada carga de exceso ponderal en esta población.

La mayor parte de los pacientes realizaba menos de una hora diaria de actividad física leve, y un porcentaje relevante fue clasificado como sedentario.

Se observó una relación inversa débil entre horas de actividad física semanal y hemoglobina glicada, lo que sugiere una tendencia a mejor control glucémico en pacientes más activos.

El tiempo de sedestación mostró una correlación positiva muy débil con HbA1c, reforzando la importancia de valorar no solo la actividad física realizada, sino también el tiempo sedentario.

La promoción de la actividad física debe formar parte del abordaje integral de los pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2, siempre adaptada a la situación clínica individual y con asesoramiento sanitario adecuado.

Desde Atención Primaria, el consejo estructurado sobre ejercicio físico, reducción del sedentarismo y control ponderal constituye una herramienta fundamental para mejorar el control metabólico y prevenir complicaciones a largo plazo.

BIBLIOGRAFÍA

  1. World Health Organization. Diabetes [Internet]. Geneva: World Health Organization; 2024 [cited 2026 Jul 9]. Available from: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/diabetes
  2. American Diabetes Association Professional Practice Committee. 5. Facilitating positive health behaviors and well-being to improve health outcomes: Standards of Care in Diabetes—2026. Diabetes Care. 2026;49(Suppl 1):S89-S131. doi:10.2337/dc26-S005.
  3. Bull FC, Al-Ansari SS, Biddle S, Borodulin K, Buman MP, Cardon G, et al. World Health Organization 2020 guidelines on physical activity and sedentary behaviour. Br J Sports Med. 2020;54(24):1451-1462. doi:10.1136/bjsports-2020-102955.
  4. Umpierre D, Ribeiro PAB, Kramer CK, Leitão CB, Zucatti ATN, Azevedo MJ, et al. Physical activity advice only or structured exercise training and association with HbA1c levels in type 2 diabetes: a systematic review and meta-analysis. JAMA. 2011;305(17):1790-1799. doi:10.1001/jama.2011.576.
  5. Craig CL, Marshall AL, Sjöström M, Bauman AE, Booth ML, Ainsworth BE, et al. International physical activity questionnaire: 12-country reliability and validity. Med Sci Sports Exerc. 2003;35(8):1381-1395. doi:10.1249/01.MSS.0000078924.61453.FB.

ANEXOS

Figura 1

Figura 2

Figura 3

Figura 4

 

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