- María Faure Germán. Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
- Ana García Rodrigo. Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
- Laura Rodríguez Pedraz. Enfermera en el Centro de Salud Actur Sur. Zaragoza, España.
- Carmen Marchand Romeu. Enfermera en Hospital Nuestra Señora de Gracia. Zaragoza, España.
- Gonzalo Enrique Arbués Redondo. Enfermero en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
RESUMEN
La presencia de conductas repetitivas y estereotipadas; como movimientos motores, rituales, acciones de autoestimulación sensorial, entre otras. Constituye una de las características principales del Trastorno del Espectro Autista (TEA) y afecta de manera negativa a la calidad de vida, el aprendizaje, la integración social y el bienestar general de las personas1. La musicoterapia se ha planteado como una intervención complementaria para abordar diversos síntomas del TEA, incluidos potencialmente estos comportamientos, mediante técnicas relacionadas con la estimulación sensorial, el uso del ritmo, la estructuración del entorno, la regulación emocional, la atención y la motivación.
Esta revisión examina la evidencia empírica disponible sobre la eficacia de la musicoterapia para reducir las conductas repetitivas y estereotipadas en el TEA2.
Aunque algunos estudios informan mejoras modestas, el conjunto de la evidencia sigue siendo insuficiente para establecer conclusiones sólidas. Las limitaciones metodológicas; como tamaños de muestra reducidos, heterogeneidad en las intervenciones y falta de seguimientos a largo plazo, junto con la escasez de ensayos controlados rigurosos, dificultan confirmar la efectividad de la musicoterapia con un alto grado de certeza.
En conclusión, la musicoterapia aparece como una alternativa prometedora, pero aún requiere investigación más específica, rigurosa y basada en diseños metodológicos adecuados.
PALABRAS CLAVE
Trastorno del espectro autista, conducta estereotipada, musicoterapia, comportamiento social, habilidades sociales.
ABSTRACT
The presence of repetitive and stereotyped behaviors, such as motor movements, rituals, and sensory self-stimulation, among others, constitutes one of the main characteristics of Autism Spectrum Disorder (ASD) and negatively affects quality of life, learning, social integration, and overall well-being1. Music therapy has been proposed as a complementary intervention to address various symptoms of ASD, potentially including these behaviors, through techniques related to sensory stimulation, the use of rhythm, environmental structuring, emotional regulation, attention, and motivation2.
This review examines the available empirical evidence on the effectiveness of music therapy in reducing repetitive and stereotyped behaviors in ASD. Although some studies report modest improvements, the body of evidence remains insufficient to draw firm conclusions. Methodological limitations; Factors such as small sample sizes, heterogeneity in interventions, and a lack of long-term follow-up, along with a scarcity of rigorous controlled trials, make it difficult to confirm the effectiveness of music therapy with a high degree of certainty.
In conclusion, music therapy appears to be a promising alternative, but it still requires more specific and rigorous research based on appropriate methodological designs.
KEY WORDS
Autism spectrum disorder, stereotypical behavior, music therapy, social behavior, social skills.
INTRODUCCIÓN
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo que se manifiesta por dificultades en la comunicación y la interacción social, así como por la presencia de patrones de comportamiento, intereses o actividades que son restringidos y repetitivos. Dentro de estos patrones se incluyen conductas motoras repetitivas o estereotipadas, como balanceos, aleteo de manos o mecerse. Rituales, insistencia en la invariabilidad y formas de autoestimulación sensorial, entre otras. Estas manifestaciones son comunes en el TEA y pueden afectar de manera significativa a la adaptación, el aprendizaje, la socialización y el bienestar general de la persona. Además, pueden provocar desgaste físico, fomentar el aislamiento social y contribuir al deterioro de la calidad de vida3.
El abordaje terapéutico del TEA suele centrarse en estimular el lenguaje, fortalecer las habilidades sociales, promover conductas adaptativas y favorecer la regulación emocional. No obstante, las estrategias dirigidas a disminuir las conductas repetitivas o estereotipadas no siempre logran resultados satisfactorios. Además, muchas de estas conductas pueden estar vinculadas a componentes sensoriales o a necesidades de autorregulación emocional, y suelen aparecer en situaciones de sobrecarga, ansiedad o estrés.
La musicoterapia es una disciplina clínica y terapéutica que emplea la música en sus distintas modalidades, como la escucha, el canto, el ritmo, la improvisación o el movimiento, con objetivos terapéuticos. Puede aplicarse de manera activa, implicando la participación directa de la persona (tocar instrumentos, cantar o moverse), o de forma receptiva, a través de la escucha o la relajación musical. Esta intervención se ajusta a las necesidades sensoriales, emocionales y cognitivas de cada individuo. En el contexto del TEA, la música puede actuar como un estímulo estructurante, un modulador sensorial y un recurso para la regulación emocional, además, funciona como un canal de comunicación no verbal y un motivador intrínseco que favorece la atención, la imitación, el sentido del ritmo, la coordinación motora y la socialización4.
Aunque cada vez hay más estudios que analizan los efectos de la musicoterapia en el TEA, la mayoría se enfocan en áreas como socialización, comunicación, lenguaje y habilidades sociales, son pocos los que examinan de manera específica la reducción de conductas repetitivas o estereotipadas como objetivo principal. Dada la relevancia clínica de estas conductas, que pueden afectar significativamente la calidad de vida y el bienestar de las personas, resulta importante revisar la evidencia disponible sobre este uso de la musicoterapia, analizar los resultados obtenidos, identificar sus limitaciones y considerar las implicaciones para la práctica clínica y la investigación futura.
El siguiente trabajo busca aportar a esa reflexión, proporcionando un panorama crítico sobre lo que se conoce, las áreas que requieren mayor investigación y algunas recomendaciones para avanzar en el tema.
OBJETIVOS
- Identificar estudios empíricos que hayan explorado el uso de la musicoterapia (cualquier modalidad) con el fin específico o parcial de reducir conductas repetitivas o estereotipadas en personas con TEA.
- Analizar los resultados obtenidos en dichos estudios: magnitud y tipo de cambio, variables medidas, duración de los efectos.
- Evaluar la calidad metodológica de las investigaciones (diseño, tamaño de muestra, control, medidas, seguimiento).
- Identificar lagunas, limitaciones y proponer recomendaciones para futuras investigaciones y para la aplicación clínica.
METODOLOGÍA
Se llevó a cabo una búsqueda bibliográfica en bases de datos académicas (PubMed, Google Scholar, bases de revistas españolas, repositorios universitarios) con los términos combinados en español e inglés: “autismo / ASD”, “musicoterapia / music therapy”, “conductas repetitivas / repetitive behaviors”, “estereotipias / stereotypies / repetitive stereotyped behaviors”. También se incluyeron referencias de revisiones sistemáticas y artículos sobre musicoterapia en autismo que podrían tener datos relevantes, aunque no centrados exclusivamente en estereotipias.
Criterios de inclusión:
- Participantes diagnosticados con TEA (cualquier edad).
- Intervención de musicoterapia (activa o receptiva).
- Medición de conductas repetitivas, estereotipadas o comportamientos restringidos — antes y después de la intervención.
Se excluyeron los estudios que no proporcionaban datos cuantitativos o que no evaluaban específicamente conductas repetitivas o estereotipadas, como aquellos centrados únicamente en socialización o lenguaje sin información sobre estereotipias. Sin embargo, debido a la limitada cantidad de investigaciones específicas, también se incluyeron estudios que, aunque no tenían como objetivo principal las estereotipias, reportaban en sus medidas secundarias cambios en “comportamiento problemático”, “autoestimulación”, “conductas disruptivas” o “conductas repetitivas/rituales/hábitos”. Además, se revisaron revisiones generales sobre musicoterapia en TEA para obtener una visión global del tema, así como para considerar sus conclusiones y las advertencias metodológicas que señalan.
RESULTADOS
Estudios identificados centrados en conductas repetitivas / estereotipadas
Un ejemplo clave: Eficacia de la Musicoterapia en la disminución de Conductas Repetitivas en personas con Trastornos del Espectro Autista (Ríos Alhambra, Piqueras Rodríguez & Martínez-González, 2016). Este estudio cuasiexperimental (pre-post con grupo control) aplicó una intervención de musicoterapia con técnicas pasivas: audición de música clásica, durante tres meses, con una muestra de 36 participantes (20 en grupo experimental, 16 en grupo control). Se utilizó la Repetitive Behavior Scale–Revised (RBS-R) para evaluar las conductas repetitivas antes y después de la intervención. Los resultados indicaron una “leve mejoría” en el grupo tratamiento comparado con pretest, y los registros de sesión llenados por el equipo de atención directa mostraron incrementos en parámetros positivos (mejor bienestar, menor agitación o repetición). Los autores plantean que, pese a la brevedad y limitaciones del estudio, la MT podría ser “terapia efectiva para aliviar dichas conductas y mejorar la calidad de vida”5.
No obstante, este parece ser uno de los pocos estudios publicados con ese objetivo explícito (conductas repetitivas/estereotipadas), lo que ya revela la escasez de literatura especializada.
Estudios más amplios de musicoterapia en TEA (no siempre centrados en estereotipias)
Dado lo limitado de lo anterior, muchas investigaciones sobre musicoterapia en TEA se centran en socialización, comunicación, habilidades sociales, conducta adaptativa, atención, regulación emocional y sólo ocasionalmente incluyen medidas de “comportamiento problemático” o “conductas disruptivas/autoestimulación”.
Por ejemplo, la revisión sistemática y metaanálisis Effectiveness of music therapy in children with autism spectrum disorder: A systematic review and meta-analysis (Ke, Song, Yang, Li & Liu, 2022) incluyó 8 ensayos aleatorizados con 608 participantes, encontró que la musicoterapia se asocia con un aumento significativo en “reacciones sociales” en niños con TEA. Sin embargo, no se observaron efectos6.
Discusión
Interpretación de los hallazgos:
- Evidencia indirecta e insuficiente: La mayoría de los estudios y revisiones sobre musicoterapia en TEA se centran en socialización, comunicación, habilidades sociales, regulación emocional, etc., sin medir estereotipias de forma específica o con suficiencia metodológica para analizar su cambio. Por tanto, muchos resultados positivos en conducta, bienestar o interacción pueden implicar reducciones en comportamientos problemáticos, pero los datos no permiten confirmar eso.
- Potencial teórico plausible: A pesar de las limitaciones, los mecanismos por los que la musicoterapia podría ayudar a reducir estereotipias son suficientemente sólidos: estimulación sensorial controlada, regulación emocional, canal para expresión motora o vocal, estructura, rutina, atención conjunta, motivación, imitación, incremento de repertorios conductuales adaptativos. Esto justifica el interés por investigar este enfoque con más rigor.
Barreras, limitaciones y riesgos:
- Pocos estudios centrados en estereotipias: La escasez misma de investigaciones específicas es una limitación.
- Mediciones inadecuadas o incompletas: Muchas investigaciones no utilizan escalas específicas para estereotipias, otras miden resultados amplios (socialización, bienestar, comunicación) que no permiten desagregar si hubo cambios en conductas repetitivas.
- Duración/seguimiento insuficiente: Dado que las estereotipias pueden ser estables o persistentes, los cambios podrían requerir periodos prolongados o mantenimiento continuo, cosa que la mayoría de los estudios no contempla.
- Heterogeneidad de población: TEA es muy heterogéneo: edad, nivel cognitivo, presencia o no de discapacidad intelectual, funciones sensoriales, motricidad, comunicación. Es probable que la eficacia de la musicoterapia varíe mucho según el perfil individual.
- Publicaciones en revistas poco visibles o con bajo índice de impacto: Algunos trabajos se publican en revistas de ámbito local, en español, con escasa difusión internacional, lo que limita su accesibilidad, visibilidad y replicación.
CONCLUSIÓN
La musicoterapia constituye una estrategia terapéutica con potencial para contribuir a la disminución de conductas repetitivas y estereotipadas en personas con TEA, sin embargo, la evidencia empírica específica disponible es todavía escasa y limitada. Aunque se cuenta con al menos un estudio cuasiexperimental que muestra resultados prometedores, la heterogeneidad metodológica, el reducido número de investigaciones, las deficiencias en diseño y seguimiento, y la falta de mediciones específicas impiden afirmar con certeza la eficacia de la musicoterapia para este fin.
No obstante, los fundamentos teóricos como la estimulación sensorial controlada, la regulación emocional, el uso de la música como canal de expresión motora o vocal, la estructuración, la motivación y la imitación respaldan la necesidad de continuar investigando, idealmente a través de estudios rigurosos, con diseños controlados, poblaciones bien definidas, intervenciones estandarizadas, medidas específicas de estereotipias y seguimientos prolongados.
Hasta que exista evidencia más sólida, la musicoterapia podría considerarse como una intervención complementaria, no de primera línea, dentro de programas multidisciplinares, especialmente en aquellos casos en los que otras estrategias no han logrado reducir estas conductas, o cuando la persona presenta afinidad por la música y motivación hacia intervenciones sensoriales o motrices.
BIBLIOGRAFÍA
- Watt N, Wetherby AM, Barber A, Morgan L. Repetitive and stereotyped behaviors in children with autism spectrum disorders in the second year of life. J Autism Dev Disord. 2008 Sep,38(8):1518-33. doi: 10.1007/s10803-007-0532-8. Epub 2008 Feb 12. PMID: 18266099, PMCID: PMC2637365. [Consultado 1 Nov 2025]. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18266099/
- LaGasse B, Yoo GE, Hardy MW. Rhythm and music for promoting sensorimotor organization in autism: broader implications for outcomes. Front Integr Neurosci. 2024 Jul 8, 18:1403876. doi: 10.3389/fnint.2024.1403876. PMID: 39040594, PMCID: PMC11260726. [Consultado 1 Nov 2025]. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39040594/
- Joseph L, Thurm A, Farmer C, Shumway S. Repetitive behavior and restricted interests in young children with autism: comparisons with controls and stability over 2 years. Autism Res. 2013 Dec,6(6):584-95. doi: 10.1002/aur.1316. Epub 2013 Jul 18. PMID: 23868881, PMCID: PMC3869876. [Consultado 2 Nov 2025]. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23868881/
- Alayidh M, Alawad F, Alanazy WB, Al-Harbi FO, Alotaibi AM, Al Mohammed QA, Aljubran AS, Al-Otaibi RT, Al-Otaibi RF, Al Rubaie TR. Music Therapy for People With Autism Spectrum Disorder: A Systematic Review of Randomized Clinical Trials. Cureus. 2025 Mar 28,17(3):e81361. doi: 10.7759/cureus.81361. PMID: 40291326, PMCID: PMC12034304. [Consultado 2 Nov 2025]. Disponible en: https://pdfs.semanticscholar.org/767f/79e1aa17f1057403ff59607f2f84eb2e79c2.pdf
- Ríos Alhambra J, Piqueras Rodríguez JA, Martínez-González AE. Eficacia de la Musicoterapia en la disminución de Conductas Repetitivas en personas con Trastornos del Espectro Autista. Revista de Discapacidad, Clínica y Neurociencias. 2016,3(1):1–13. [Consultado 3 Nov 2025]. Disponible en: https://revistes.ua.es/dcn/article/view/19207
- Ke X, Song W, Yang M, Li J, Liu W. Effectiveness of music therapy in children with autism spectrum disorder: A systematic review and meta-analysis. Frontiers in Psychiatry. 2022, 13:905113. doi:10.3389/fpsyt.2022.905113. [Consultado 3 Nov 2025]. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36276324/