AUTORES
- María García Rodríguez. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
- Ángela Zarranz García. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
- Yolanda Francés Bellido. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
- Oroitz Nebreda Diest. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
- Sarai Zaher Sánchez. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
- Marina Moyano Espadero. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
RESUMEN
En 2019 apareció en China un nuevo virus llamado Sars-Cov-2, el cual causa una neumonía llamada Covid-19. Por la alta incidencia de casos y de mortalidad, acabó convirtiéndose en una pandemia mundial. La sintomatología de esta enfermedad va desde síntomas leves como fiebre y cansancio, hasta síntomas graves como la dificultad respiratoria aguda.
Desde el año 2020, se han ido introduciendo nuevos tratamientos y vacunas, los cuales han ayudado a reducir el número tanto de contagiados como de fallecidos por este virus.
PALABRAS CLAVE
Covid-19, pandemia, mortalidad, vacuna.
ABSTRACT
In 2019, a new virus called Sars-Cov-2 appeared in China, which causes pneumonia called Covid-19. Due to the high incidence of cases and mortality, it ended up becoming a global pandemic. The symptoms of this disease range from mild symptoms such as fever and tiredness, to severe symptoms such as acute respiratory distress.
Since 2020, new treatments and vaccines have been introduced, which have helped to reduce the number of both infected and deaths from this virus.
KEY WORDS
Covid-19, pandemic, mortality, vaccine.
DESARROLLO DEL TEMA
En diciembre de 2019, apareció en la ciudad de Wuhan (China), un nuevo virus de la familia “Coronaviridae” llamado SARS-CoV-2, el cual causa una enfermedad, denominada por consenso internacional “Covid 19”. A raíz de la aparición de este virus y de su propagación por todo el mundo, se ha convertido finalmente en una pandemia mundial, declarada como tal el 11 de marzo de 20201.
En España, el primer caso de Covid-19 se detectó en la isla de la Gomera el 31 de enero de 2020, se trataba de un caso importado en Alemania. En la península los primeros casos se registraron el 24 de febrero de 2020. De esta manera se desbordaron todas las previsiones de los Sistemas de Salud, viéndose afectadas sobre todo las poblaciones menos favorecidas, aumentando así en estos países la incidencia y la mortalidad por Covid-192.
Sintomatología:
La situación clínica de los pacientes afectados va desde pacientes que no presentan síntomas, pacientes que presentan síntomas leves hasta pacientes con síntomas graves como la dificultad respiratoria aguda (SDRA). En concreto, la incidencia de los pacientes Covid-19 con dificultad respiratoria aguda está entre el 17-30%3.
Algunos de los síntomas más frecuentes de esta patología son: la fiebre, el cansancio y la tos; también se puede dar, pero con menos frecuencia: dolor de garganta, diarrea, cefalea, pérdida de gusto y olfato.
La recuperación es exitosa para la mayoría de la población (un 80%), sin embargo 1 de cada 5 personas finalmente presenta un cuadro de gravedad que requiere ingreso hospitalario. Debemos tener en cuenta que las personas con antecedentes de otras patologías como la diabetes, los problemas cardiovasculares y la hipertensión arterial tienen más riesgo de contraer un cuadro más severo4.
Con respecto a la comorbilidad con otras patologías, las más comunes entre los pacientes con patología Covid-19 son: enfermedades cardiovasculares (48.2%), hipertensión arterial (33.6%), enfermedad cardiaca (25.1%) y diabetes (15.7%); siendo los hombres los que presentan más comorbilidades. Por otra parte, en los casos más graves, la enfermedad que más prevalencia tiene es la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Hay que destacar también, que las personas diabéticas, ya sean tipo I, II o diabéticas gestacionales tienen un riesgo mayor de contraer enfermedad grave y aún más si han sido diagnosticadas recientemente. Otro de los factores de riesgo de enfermedad grave, mortalidad y mayor riesgo de hospitalización es la obesidad, siendo de riesgo un índice de masa corporal superior a 30.
Perfil paciente con patología Covid-19:
Las personas que tienen más posibilidades de contraer la enfermedad son sujetos entre 40-64 años, aumentando la gravedad de la enfermedad a partir de los 65 años y siendo la mortalidad muy elevada a partir de los 85. Con respecto a la mortalidad según las edades, va aumentando con la edad; siendo de un 0.002% en niños menores de 10 años, 1.4% a los 65 años y un 25% a los mayores de 90 años.
Los niños en este caso, la carga viral que tienen es alta y presentan alteraciones en las radiografías, sin embargo, su sintomatología es leve por lo que su capacidad de contagio es muy baja.
Según el sexo, ser varón es un factor de riesgo, ya que presentan cuadros más graves y una mayor mortalidad; siendo dos veces mayor en hombres que en mujeres5.
Respecto a la medición de la gravedad del paciente, el predictor más fiable para predecir el ingreso en UCI en pacientes diagnosticados de Covid-19 es la medición de tres variables clínicas (edad, temperatura y frecuencia respiratoria)6.
Según un estudio, se recomienda establecer unos criterios de ingreso en UCI, ya que, en caso de saturación del servicio, se debe priorizar la atención de los pacientes que tienen más posibilidad de recuperación. En cuanto a la estancia media hospitalaria por Covid-19, se calcula que es de unos 11 días de media. De estos ingresos, en torno al 11% precisarán ingreso en UCI, siendo allí el tiempo medio de estancia de unos 14 días7.
Fisiopatología SARS-CoV-2:
Para tratar la enfermedad que causa el virus SARS-CoV-2 y diseñar protocolos de manejo y soporte vital necesitamos conocer la fisiopatología de este virus respiratorio. Los principales mecanismos que se dan en esta patología son la inflamación (mediada por neutrófilos), activación de leucocitos y plaquetas, aumento de la activación de las vías de coagulación y mayor permeabilidad de la membrana alveolocapilar. En el ciclo de vida del virus SARS-CoV-2 se dan cinco etapas: apego, penetración, biosíntesis, maduración y liberación.
En primer lugar, el virus se une al receptor de la enzima convertidora de la angiotensina humana II y penetra en las células huésped, fusionando las membranas. Una vez que se libera el contenido viral en las células huésped, el ARN del virus penetra en el núcleo para replicarse. Así el ARNm (mensajero), producirá proteínas virales y seguidamente se producirán nuevas partículas virales que terminarán liberándose.
Una característica que diferencia al SARS-CoV-2 entre el resto de coronavirus, es la existencia de una secuencia llamada “RPPA”, que hace que sea muy patógeno. De esta forma, aunque se produzca la respuesta inmunitaria mediada por los macrófagos de las vías respiratorias, las células epiteliales alveolares son destruidas.
En los casos más graves, se han visto aumentadas las concentraciones plasmáticas de citoquinas proinflamatorias, las cuales afectan sobre todo a los pulmones. Algunos pacientes desarrollan una respuesta inflamatoria inadecuada al virus, por lo que el daño a los pulmones es progresivo, haciendo así que aumente la permeabilidad vascular pulmonar y que se produzca edema y un posible desarrollo de una coagulación vascular diseminada. Por esta razón se pueden producir trombosis en grandes vasos, isquemia y disfunción de los órganos principales y como consecuencia producir menor respuesta a los respiradores, fallo multiorgánico y mayor mortalidad8.
Tratamiento:
Cuando apareció este nuevo virus, los tratamientos que se fueron incluyendo en los protocolos eran experimentales y no se conocía el balance riesgo-beneficio de estos. Algunos fármacos usados en la pandemia fueron:
- Antivirales clásicos: actúan sobre la RNA-polimerasa RNA dependiente, como por ejemplo lopinavir/ritonavir.
- Antiparasitarios: tales como la hidroxicloroquina/cloroquina. La pauta recomendada era 400 mg cada 12 horas el primer día, seguido de 200 mg cada 12 h los siguientes cuatro días. La duración del tratamiento iba desde cinco días hasta catorce.
- Fármacos inmunoestimulantes: como el interferón beta 1b y alfa 2b. Los cuales poseen actividad antiviral e inmunomoduladora, impidiendo así la replicación viral. Se administraba en forma de nebulización.
- Fármacos inmunosupresores: reducen la formación, liberación y actividad de los mediadores antiinflamatorios. Al principio se administraban bolos de metilprednisolona durante 3 días, luego 125 mg cada 8 horas durante 3 días, solamente a los pacientes más graves.
- Nuevas alternativas terapéuticas antivirales: tales como el remdesivir, el cual interfiere con la polimerización del ARN del virus. Se empezó a comercializar en marzo de 2021 y en enero de 2022 se comenzó a usar con pacientes que presentaban enfermedad leve-moderada.
- Plasma de convalecientes: consistía en la administración de plasma de pacientes que habían sido infectados por covid-19 y habían producido suficiente cantidad de anticuerpos para protegerse frente a la reinfección.
- Uso de antibióticos: ya que el covid-19, podría asemejarse a una neumonía bacteriana por la sintomatología que produce. El fármaco más pautado fue la azitromicina, pero luego se demostró que se asociaba a un alto riesgo de muerte cardiovascular en comparación con el uso de otros antibióticos, como la amoxicilina9.
A raíz de la pandemia, científicos de todo el mundo se pusieron a investigar para lograr una vacuna contra el Sars-CoV-2. El primer ensayo comenzó 66 días después de la declaración de la pandemia. Un grupo de voluntarios recibió una vacuna experimental basada en la tecnología del ARN mensajero desarrollada por la compañía Moderna. Más tarde el 27 de julio, esta vacuna y otra desarrollada por BioNTech, una biotecnológica alemana y por la farmacéutica Pfizer, se comenzaron los ensayos clínicos en fase III. Finalmente, reclutaron a 60000 voluntarios, demostrando eficacia y seguridad de ambas.
Hoy en día, tenemos cuatro vacunas por la Agencia europea del medicamento, y son Pfizer-BioNTech, Moderna, AstraZeneca-Oxford y Janssen. Se demostraron buenos resultados en los ensayos clínicos originales (eficacia por encima del 70%) y protección del 90%.
Para alcanzar el control global de la vacunación, se necesita que sea producida a gran escala, que tenga un precio asequible y que se reparta de forma equitativa a los diferentes países. Es necesario hacer un buen uso y distribución de las vacunas frente al COVID-19 para reducir así la mortalidad, obteniendo así un mayor control de la enfermedad10.
CONCLUSIÓN
La pandemia covid-19 supuso un antes y un después en nuestra era, provocó en el año 2020 mucha mortalidad y ha dejado secuelas en toda la población. Actualmente, las cifras de contagio y mortalidad han descendido considerablemente, pero no debemos olvidar que hay que continuar con la prevención y con las medidas de aislamiento necesarias para que no se repita una pandemia como la que vivimos.
Hoy en día, gracias a la vacunación, nuevos tratamientos disponibles y la concienciación de la población, podemos decir que tenemos un mayor control sobre este virus y que sabemos cómo debemos de actuar ante otra pandemia de este tipo.
BIBLIOGRAFÍA
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