Plan de cuidados de enfermería en la gestante de 30 semanas con rotura prematura de membranas pretérmino

7 junio 2026

AUTORES

  1. María Blanca Vizán Linés. Enfermera Generalista. Hospital Universitario San Jorge, Huesca. España.
  2. Sandra Vela Durban. Enfermera Pediátrica. Hospital Universitario Cruces, Bizkaia. España.

 

RESUMEN

La rotura prematura de membranas pretérmino (RPMp) antes de la semana 37 de gestación constituye una de las complicaciones obstétricas más graves, asociada a un elevado riesgo de morbimortalidad materna y neonatal. El objetivo de este trabajo es elaborar un plan de cuidados de enfermería individualizado para una gestante primigesta de 30 semanas con RPMp confirmada, basado en el Modelo de las 14 Necesidades Básicas de Virginia Henderson y estructurado con la taxonomía NANDA-NOC-NIC. Se presenta el caso de A.R.M., mujer de 27 años, G1P0A0, con rotura de membranas de ocho horas de evolución al ingreso, leucocitosis incipiente y oligohidramnios leve. La valoración enfermera identificó como necesidades prioritarias la prevención de la corioamnionitis, la monitorización del bienestar fetal, el mantenimiento del reposo absoluto, el cuidado de la integridad cutánea por humedad perineal continua, la educación sobre el pronóstico del prematuro y el manejo de la intensa ansiedad materna. Se establecieron diagnósticos enfermeros activos y de riesgo para las 14 necesidades, con objetivos NOC e intervenciones NIC basadas en evidencia actualizada. El plan de alta incluyó información sobre signos de alarma, propósito de la antibioterapia y tocólisis, y preparación familiar para el ingreso en la Unidad Neonatal. La aplicación del modelo de Henderson permite afrontar la complejidad multidimensional de la RPMp con un enfoque integral, individualizando los cuidados y minimizando las complicaciones materno-neonatales.

PALABRAS CLAVE

Rotura prematura de membranas, trabajo de parto prematuro, atención de enfermería, procesos de enfermería, corioamnionitis, bienestar fetal, complicaciones del embarazo, educación del paciente como asunto.

ABSTRACT

Preterm premature rupture of membranes (PPROM) before 37 weeks of gestation is one of the most serious obstetric complications, associated with high rates of maternal and neonatal morbidity and mortality. The aim of this study is to develop an individualised nursing care plan for a 30-week primigravid woman with confirmed PPROM, based on Virginia Henderson’s 14 Basic Needs Model and structured using the NANDA-NOC-NIC taxonomy. The case of a 27-year-old woman (G1P0A0) with an eight-hour membrane rupture at admission, incipient leucocytosis and mild oligohydramnios, is presented. Nursing assessment identified prevention of chorioamnionitis, foetal wellbeing monitoring, absolute bed rest, skin integrity care due to continuous perineal moisture, education about preterm prognosis and management of severe maternal anxiety as priority needs. Active and risk nursing diagnoses were established for all 14 needs, with NOC outcomes and evidence-based NIC interventions. The discharge plan included information on warning signs, the purpose of antibiotic therapy and tocolysis, and family preparation for Neonatal Unit admission. The application of Henderson’s model enables the multidimensional complexity of PPROM to be addressed comprehensively, individualising care and minimising maternal and neonatal complications.

KEY WORDS

Fetal membranes, premature rupture, obstetric labor, premature, nursing care, nursing process, chorioamnionitis, fetal wellbeing, pregnancy complications, patient education as topic.

INTRODUCCIÓN

MARCO TEÓRICO: MODELO DE VIRGINIA HENDERSON:

Virginia Henderson describió la función propia de enfermería como el apoyo al individuo para realizar aquellas actividades que le contribuyan a la salud o su recuperación cuando carece de fuerza, voluntad o conocimiento1. Su modelo se articula en 14 necesidades básicas de carácter biopsicosocial y espiritual que el profesional de enfermería debe valorar, identificar y satisfacer2.

La rotura prematura de membranas pretérmino a las 30 semanas de gestación representa una urgencia obstétrica que impacta de forma simultánea sobre múltiples necesidades básicas: la integridad cutánea y la higiene por la pérdida continua de líquido amniótico, la seguridad y protección por el riesgo de corioamnionitis y prolapso de cordón, la comunicación emocional ante la ansiedad y el miedo a la pérdida fetal, y el aprendizaje ante la necesidad de información sobre el pronóstico neonatal3,4,11.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

VALORACIÓN DE ENFERMERÍA AL INGRESO:

La paciente es mujer de 27 años, primigesta (G1P0A0), que ingresa el 21 de abril de 2026 al Servicio de Obstetricia de la Unidad de Embarazo de Alto Riesgo (cama 08-A) con diagnóstico de rotura prematura de membranas confirmada mediante AmniSure® positivo a las 30 semanas y 0 días de gestación, con un tiempo de rotura de ocho horas en el momento del ingreso. El tratamiento prescrito comprende ampicilina 2 g IV cada seis horas, eritromicina 250 mg VO cada seis horas, betametasona 12 mg IM primera dosis, nifedipino 20 mg VO cada ocho horas y reposo absoluto en decúbito lateral izquierdo.

Las constantes vitales al ingreso son: tensión arterial de 112/70 mmHg, frecuencia cardíaca de 94 lpm con leve taquicardia materna que requiere vigilancia de tendencia, frecuencia respiratoria de 19 rpm, temperatura axilar de 37,2 °C, en zona de vigilancia por encima de 37,0 °C, debiendo repetirse en dos horas, saturación de oxígeno del 98 %, y diuresis de 55 ml/h7.

La analítica al ingreso muestra leucocitosis de 11.200 leucocitos por microlitro con neutrofilia del 78%, proteína C reactiva elevada de 18 mg/L y glucosa normal de 88 mg/dL. El urocultivo se encuentra pendiente de resultado. La leucocitosis y la elevación de PCR obligan a establecer vigilancia estrecha de infección, con repetición de hemograma y PCR en 12 horas3.

En cuanto al bienestar fetal, la cardiotocografía al ingreso muestra una FCF basal de 162 lpm, en límite superior con taquicardia leve en contexto de temperatura materna elevada, signo posiblemente precoz de corioamnionitis. La variabilidad es normal, con una aceleración en 20 minutos y ausencia de desaceleraciones. La dinámica uterina registra dos contracciones irregulares en 30 minutos sin criterios de parto activo. El índice de líquido amniótico es de 4,8 cm, compatible con oligohidramnios leve. Se programa repetición de la cardiotocografía en cuatro horas3,5.

La valoración psicosocial evidencia ansiedad intensa con una puntuación de 58 sobre 80 en la escala STAI-Estado, llanto activo y miedo verbalizado a perder al bebé. Se trata de una primigesta sin experiencia previa en situaciones similares. La pareja está presente y es colaboradora, aunque la paciente no cuenta con otros familiares en la ciudad. Refiere desconocer qué es la RPM, qué es una UCIN y cuál es el pronóstico del prematuro de 30 semanas1,2,15,16.

PLAN DE CUIDADOS POR NECESIDADES

Necesidad N°1: Respiración y Circulación:

La prematuridad se asocia a síndrome de dificultad respiratoria neonatal por déficit de surfactante pulmonar, y el reposo prolongado en cama predispone a la madre a tromboembolismo venoso3,13. El diagnóstico enfermero es riesgo de perfusión tisular periférica ineficaz relacionado con la inmovilización prolongada en reposo absoluto prescrito por amenaza de parto pretérmino8. El objetivo NOC establece que la paciente mantendrá saturación de oxígeno igual o superior al 96 %, tensión arterial y frecuencia cardíaca dentro de rangos normales, y ausencia de signos de trombosis venosa profunda9.

Las intervenciones NIC comprenden: monitorización de tensión arterial, frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria y saturación de oxígeno cada cuatro a ocho horas10,15, valoración de signos de trombosis venosa profunda, incluyendo dolor, edema, eritema y calor en miembros inferiores10, aplicación de medias de compresión graduada y realización de ejercicios pasivos de pies10,14, auscultación de ruidos respiratorios en cada turno15, administración de corticoides antenatales con betametasona según prescripción para maduración pulmonar fetal13, y notificación inmediata ante saturación inferior al 94 % o signos de dificultad respiratoria10. La evaluación esperada contempla ausencia de signos de TVP ni alteración hemodinámica, y ciclo de corticoides completado9.

Necesidad N°2: Nutrición e Hidratación:

El reposo en cama y la situación de estrés agudo pueden reducir el apetito, mientras que una hidratación adecuada contribuye al mantenimiento del volumen de líquido amniótico residual7,15. El diagnóstico enfermero es desequilibrio nutricional: ingesta inferior a las necesidades, relacionado con la anorexia secundaria a la hospitalización y el estrés psicológico, manifestado por referencia de escasa ingesta8. El objetivo NOC establece el mantenimiento de un estado nutricional e hídrico adecuado, con ingesta calórica igual o superior a 2.000 kcal/día e ingesta hídrica de 2 a 2,5 litros al día9.

Las intervenciones NIC incluyen: registro de la ingesta alimentaria e hídrica en cada turno10,15, coordinación con nutrición para establecer una dieta adaptada al reposo y a las necesidades gestacionales7, control semanal del peso con comparación a la curva de ganancia gestacional7, oferta de fraccionamiento de las comidas en cinco o seis tomas pequeñas si existen náuseas15, y valoración de signos de deshidratación, incluyendo turgencia cutánea, sequedad de mucosas y diuresis10. La evaluación esperada contempla ingesta calórica e hídrica dentro de objetivos, sin signos de desnutrición ni deshidratación9.

Necesidad N°3: Eliminación:

La RPM puede confundirse con pérdida involuntaria de orina, y el reposo en cama dificulta la micción espontánea y aumenta el riesgo de infección urinaria, que puede desencadenar contracciones prematuras3,5. El diagnóstico enfermero es riesgo de infección del tracto urinario relacionado con la alteración de la barrera mucosa por RPM y el reposo absoluto8. El objetivo NOC establece la ausencia de signos de infección urinaria ni vaginal ascendente durante la hospitalización9.

Las intervenciones NIC comprenden: observación y registro de las características de la orina en cada turno10,15, diferenciación de la pérdida de líquido amniótico respecto a la orina mediante test de nitrazina o AmniSure® según protocolo3,5, monitorización de la temperatura corporal cada cuatro a seis horas para detección precoz de corioamnionitis3,5, registro de diuresis con alerta ante valores inferiores a 30 ml/h10, mantenimiento de higiene perineal con antiséptico suave cada ocho horas5, y evitación de tactos vaginales innecesarios, realizándolos únicamente con indicación médica3,6. La evaluación esperada contempla ausencia de signos de infección urinaria ni corioamnionitis y temperatura inferior a 37,5°C9.

Necesidad N°4: Movilización y Mantenimiento de Posturas Adecuadas:

El reposo absoluto en cama en posición de Trendelenburg modificada está indicado para reducir la presión sobre el cérvix y disminuir el riesgo de prolapso de cordón3,14. El diagnóstico enfermero es deterioro de la movilidad física relacionado con la prescripción de reposo absoluto en cama secundaria a RPM y amenaza de parto pretérmino8. El objetivo NOC establece que la paciente mantendrá el reposo prescrito sin presentar complicaciones derivadas de la inmovilización9.

Las intervenciones NIC incluyen: explicación de la justificación clínica del reposo absoluto para favorecer la adherencia terapéutica10,15, posicionamiento en decúbito lateral izquierdo o en Trendelenburg según indicación3,14, cambios posturales cada dos horas para prevenir úlceras por presión10, enseñanza de ejercicios isométricos de miembros inferiores compatibles con el reposo14, aplicación de la escala de Braden al ingreso y en cada turno10, y valoración del riesgo de caídas con colocación de barandillas y facilitación de orinal o cuña según necesidad15. La evaluación esperada contempla ausencia de úlceras por presión ni caídas y cumplimiento del reposo indicado9.

Necesidad N°5: Sueño y Descanso:

La hospitalización, la incertidumbre sobre el pronóstico fetal y el monitoreo continuo interrumpen el ciclo sueño-vigilia, incrementando los niveles de cortisol y el riesgo de actividad uterina1,15. El diagnóstico enfermero es trastorno del patrón del sueño relacionado con la ansiedad situacional y los procedimientos de monitorización nocturna, manifestado por verbalización de insomnio y fatiga8. El objetivo NOC fija períodos de descanso nocturno de al menos seis horas continuas9.

Las intervenciones NIC comprenden: organización del plan de actividades para minimizar interrupciones entre las 22:00 y las 06:00 horas10,15, oferta de técnicas de relajación como respiración diafragmática y visualización guiada15, reducción de la iluminación y el ruido ambiental durante el período nocturno10, valoración de la necesidad de apoyo farmacológico para el sueño en coordinación con el equipo médico15, y provisión de almohada de apoyo lateral para mayor confort en la posición de reposo14. La evaluación esperada contempla que la paciente refiera sueño reparador sin fatiga extrema ni irritabilidad9.

Necesidad N°6: Uso de Ropas Adecuadas / Vestirse y Desvestirse:

El reposo absoluto limita la autonomía para vestirse, y la necesidad de monitorización continua requiere ropa que facilite el acceso al abdomen y al periné1,15. El diagnóstico enfermero es déficit de autocuidado en el vestido relacionado con la restricción de movilidad por el reposo absoluto prescrito8. El objetivo NOC establece que la paciente recibirá asistencia adecuada en el vestido y desvestido manteniendo su dignidad e integridad cutánea9.

Las intervenciones NIC incluyen: provisión de ropa hospitalaria holgada que permita la monitorización abdominal y perineal15, asistencia en el cambio de ropa con respeto a la intimidad10, cambio de ropa de cama y compresas perineales ante cada pérdida de líquido amniótico5, e inspección de la piel en cada cambio de ropa10. La evaluación esperada contempla a la paciente cómoda con ropa seca y limpia, y piel sin lesiones9.

Necesidad N°7: Termorregulación:

La fiebre materna igual o superior a 38 °C es el signo centinela de corioamnionitis, complicación grave de la RPM que obliga a la finalización urgente del embarazo independientemente de la edad gestacional3,5,6. El diagnóstico enfermero es riesgo de hipertermia relacionado con el proceso infeccioso potencial secundario a la RPM8. El objetivo NOC establece el mantenimiento de la temperatura axilar inferior a 37,5 °C con detección precoz de cualquier elevación térmica9.

Las intervenciones NIC comprenden: registro de la temperatura axilar cada cuatro horas y ante cualquier síntoma infeccioso5,10, alerta inmediata ante temperatura igual o superior a 38 °C, taquicardia materna o fetal, o líquido amniótico de olor fétido3,5, obtención de hemograma, PCR y cultivos cervicovaginales ante sospecha de corioamnionitis3, administración de antibioterapia profiláctica con ampicilina más eritromicina según prescripción12, y aplicación de medidas físicas de enfriamiento ante la presencia de fiebre con administración de antipiréticos prescritos10. La evaluación esperada contempla temperatura sostenida por debajo de 37,5 °C y ausencia de signos de corioamnionitis9.

Necesidad N°8: Higiene y Protección de la Piel:

La pérdida continua de líquido amniótico genera humedad perineal constante, aumentando el riesgo de maceración cutánea y dermatitis perineal, mientras que el reposo prolongado incrementa el riesgo de úlceras por presión5,15. El diagnóstico enfermero es riesgo de deterioro de la integridad cutánea relacionado con la humedad perineal continua por pérdida de líquido amniótico y la presión prolongada por reposo absoluto8. El objetivo NOC establece el mantenimiento de la integridad cutánea sin lesiones, maceración ni úlceras por presión durante la hospitalización9.

Las intervenciones NIC incluyen: inspección de la piel, especialmente en la zona sacra, los talones y el periné, en cada turno10, higiene perineal con agua tibia y jabón neutro, seguida de secado cuidadoso y aplicación de crema barrera5,15, cambio de compresas perineales cada dos o tres horas o ante cada pérdida5, aplicación de colchón antiescaras y realización de cambios posturales cada dos horas10, y registro de la puntuación de la escala de Braden en cada turno, con escalada de medidas preventivas si la puntuación es igual o inferior a 1610. La evaluación esperada contempla piel íntegra sin eritema, maceración ni úlceras, con puntuación de Braden estable9.

Necesidad N°9: Evitar los Peligros del Entorno:

La RPM a las 30 semanas conlleva riesgo de prolapso de cordón umbilical, desprendimiento de placenta, corioamnionitis, parto pretérmino inminente y complicaciones neonatales graves como hemorragia intraventricular, enterocolitis necrotizante y displasia broncopulmonar3,4,11. El diagnóstico enfermero es riesgo de complicación maternofetal relacionado con la RPM antes del término con amenaza de parto pretérmino a las 30 semanas de gestación8. El objetivo NOC establece la detección oportuna de signos de alarma obstétrica para intervención precoz y minimización de la morbimortalidad materno-neonatal9.

Las intervenciones NIC comprenden: cardiotocografía de control mínimo cada 12 horas o según indicación médica3,5, valoración de la dinámica uterina en cuanto a frecuencia, duración e intensidad de las contracciones3, administración de tocolíticos con nifedipino o atosibán según prescripción para inhibir las contracciones5, comprobación periódica de las características del líquido amniótico en cuanto a color, olor y cantidad3,6, alerta inmediata ante prolapso de cordón con posicionamiento en posición genupectoral y llamada urgente al equipo3, preparación y verificación del equipo de reanimación neonatal4, y coordinación con neonatología para informar sobre el estado fetal y el plan de atención al recién nacido prematuro4,13. La evaluación esperada contempla ausencia de prolapso de cordón ni corioamnionitis, cardiotocografía reactiva y dinámica uterina controlada9.

Necesidad N°10: Comunicación y Expresión de Emociones:

El diagnóstico de RPM pretérmino genera una crisis situacional aguda con miedo a la muerte fetal, sentimientos de culpa, duelo anticipatorio y elevada ansiedad tanto en la gestante como en su familia1,2,15. El diagnóstico enfermero es ansiedad relacionada con la amenaza para el bienestar fetal y el resultado incierto del embarazo, manifestada por verbalización de miedo, llanto y tensión8. El objetivo NOC establece que la paciente expresará disminución del nivel de ansiedad y demostrará estrategias de afrontamiento adaptativas9.

Las intervenciones NIC incluyen: establecimiento de una relación terapéutica basada en la escucha activa y la comunicación empática1,15, información a la paciente y a la familia sobre el proceso clínico en lenguaje comprensible y accesible15, valoración del nivel de ansiedad con la escala STAI en cada turno10, facilitación del acompañamiento de la pareja o familiar de referencia durante las veinticuatro horas2, derivación a psicología clínica ante ansiedad severa o signos depresivos10, y fomento de la expresión de miedos y dudas sin minimizar los sentimientos1. La evaluación esperada contempla que la paciente verbalice reducción de la ansiedad y que la escala STAI muestre mejoría progresiva9.

Necesidad N°11: Práctica Religiosa y Creencias:

Ante una situación de amenaza vital fetal, las necesidades espirituales y religiosas pueden ser especialmente intensas, y su atención contribuye al bienestar emocional y al afrontamiento de la gestante1,2. El diagnóstico enfermero es disposición para mejorar el bienestar espiritual relacionada con la necesidad de apoyo ante situación de alto riesgo perinatal8. El objetivo NOC establece que la paciente contará con el apoyo espiritual que precise según sus creencias durante toda la hospitalización9.

Las intervenciones NIC comprenden: respeto y documentación de las creencias y prácticas religiosas de la paciente1,15, gestión de la visita de capellán o referente espiritual cuando la paciente lo solicite10, no interferencia en las prácticas que no comprometan la seguridad clínica2, e implicación de la comunidad de apoyo espiritual si la paciente lo desea2. La evaluación esperada contempla que la paciente refiera sentirse respetada en sus creencias y apoyada espiritualmente9.

Necesidad N°12: Trabajo y Realización Personal:

La hospitalización prolongada interrumpe los roles laborales, domésticos y maternos, generando una sensación de pérdida de control que puede agravar la respuesta adrenérgica1,2. El diagnóstico enfermero es interrupción de los procesos familiares relacionada con la hospitalización prolongada y la situación de alto riesgo perinatal8. El objetivo NOC establece que la paciente mantendrá sus roles familiares activos en la medida posible y referirá sentirse apoyada9.

Las intervenciones NIC incluyen: valoración de la red de apoyo familiar y las necesidades derivadas del ingreso15, orientación a la familia sobre el proceso clínico y la importancia de la visita regular10, facilitación de la comunicación telefónica o por videoconferencia con hijos u otros familiares15, y coordinación con trabajo social para gestionar necesidades socioeconómicas derivadas del ingreso hospitalario10. La evaluación esperada contempla la integración de la familia en el cuidado y que la paciente refiera sentirse acompañada y valorada9.

Necesidad N°13: Actividades Recreativas:

El reposo absoluto indefinido genera aburrimiento y desesperanza, pudiendo agravar la ansiedad. Las actividades recreativas compatibles con el reposo contribuyen al bienestar psicológico de la gestante1,14. El diagnóstico enfermero es déficit de actividades recreativas relacionado con el reposo absoluto en cama por RPM y amenaza de parto pretérmino, manifestado por verbalización de aburrimiento8. El objetivo NOC establece la participación diaria en al menos una actividad recreativa adaptada al reposo9.

Las intervenciones NIC comprenden: evaluación de los intereses y actividades previas de la paciente1, facilitación del acceso a lectura, música, podcasts o medios audiovisuales15, propuesta de actividades manuales compatibles con el reposo, como tejido, dibujo o escritura14, implicación de la familia en actividades recreativas compartidas durante las visitas2, y oferta de grupos de apoyo con otras gestantes hospitalizadas cuando el servicio disponga de ello15. La evaluación esperada contempla que la paciente refiera disminución del aburrimiento y mayor bienestar subjetivo9.

Necesidad N°14: Aprendizaje y Educación para la Salud:

La gestante necesita comprender el diagnóstico, el tratamiento, los signos de alarma, los posibles resultados neonatales y los cuidados del recién nacido prematuro para reducir la ansiedad y mejorar la adherencia terapéutica3,16. El diagnóstico enfermero es conocimientos deficientes sobre RPM, parto pretérmino y cuidados del neonato prematuro, relacionados con exposición limitada a la información, manifestados por formulación frecuente de preguntas8. El objetivo NOC establece que la paciente verbalizará comprensión del diagnóstico, el tratamiento y los signos de alarma antes de finalizar la primera semana de ingreso9,16.

Las intervenciones NIC comprenden: evaluación de los conocimientos al ingreso sobre RPM y parto pretérmino10,16, explicación del diagnóstico de RPM, sus causas, implicaciones y plan terapéutico3,5, información sobre el objetivo de la antibioterapia y la tocólisis12, educación sobre la maduración pulmonar fetal con corticoides antenatales y su importancia13, preparación de la familia para la posibilidad de parto pretérmino y cuidados en la UCIN4, facilitación de una visita guiada a la Unidad Neonatal si la situación clínica lo permite4, entrega de material educativo escrito en lenguaje accesible16, y evaluación de la comprensión mediante retroalimentación antes del alta o traslado10,16. La evaluación esperada contempla que la paciente y su familia verbalicen los signos de alarma, comprendan el plan terapéutico y reconozcan la función de cada tratamiento9,16.

 

PLAN DE ALTA / TRASLADO Y EDUCACIÓN PARA LA SALUD

Antes del alta o traslado a UCIN o paritorio, la paciente y su familia deben haber recibido información completa sobre los siguientes aspectos16. En cuanto a los signos de alarma materna, deben conocer que la aparición de fiebre igual o superior a 38 °C, líquido amniótico fétido o verdoso, contracciones regulares, dolor abdominal intenso o disminución de movimientos fetales obliga a acudir de inmediato a urgencias3,5. Respecto al propósito del reposo, se explicará que el decúbito lateral izquierdo reduce la presión cervical y el riesgo de prolapso de cordón3,14. Sobre la antibioterapia, se reforzará que su objetivo es reducir el riesgo de corioamnionitis y prolongar la latencia, insistiendo en la importancia de completar el ciclo prescrito12. En relación con los corticoides antenatales, se explicará que la betametasona acelera la maduración pulmonar fetal y reduce la morbimortalidad neonatal13. Sobre la tocólisis, se informará de que inhibir las contracciones permite ganar tiempo para completar la maduración pulmonar y organizar el traslado si fuera necesario5.

En cuanto a la UCIN, se describirá el entorno, incluyendo la incubadora, la ventilación neonatal y los accesos venosos, así como el proceso de vinculación mediante el contacto piel con piel cuando sea posible4. Respecto a la lactancia materna, se indicará el inicio de la extracción de calostro desde las primeras seis horas posparto para la alimentación del prematuro4. Finalmente, se programará una cita obstétrica a los siete días del alta, con revisión en psicología si la madre presentó ansiedad severa durante la hospitalización7.

 

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