- Sara Sanz Sanz. FEA Microbiología y Parasitología. Servicio de Microbiología. Hospital Universitario San Jorge. Huesca. España.
- Violeta Frutos Millán. FEA Microbiología y Parasitología. Servicio de Microbiología. Hospital de Alcañiz. Teruel. España.
- Olga Algara Robles. FEA Microbiología y Parasitología. Servicio de Microbiología. Hospital de Alcañiz. Teruel. España.
- Laura Franco Fobe. FEA Microbiología y Parasitología. Servicio de Microbiología. Hospital de Barbastro. Huesca. España.
- Víctor Viñeta Valdelvira. FIR Microbiología y Parasitología. Servicio de Microbiología. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
- Natalia Burillo Navarrete. FEA Microbiología y Parasitología. Servicio de Microbiología. Hospital Obispo Polanco. Teruel. España.
RESUMEN
La sífilis congénita es una infección causada por la transmisión transplacentaria de Treponema pallidum de madre a hijo. A pesar de ser prevenible, continúa siendo un problema importante de salud pública a nivel mundial, asociado con elevada morbilidad y mortalidad perinatal. El tratamiento de elección es la penicilina G, ajustando vía y duración según la edad, síntomas y riesgo. El seguimiento clínico y serológico estrecho es esencial. La prevención depende del cribado materno durante el embarazo, el tratamiento oportuno y un adecuado control prenatal. La detección y manejo precoz son fundamentales para reducir complicaciones graves y avanzar hacia la eliminación de la sífilis congénita.
A continuación se realiza una revisión de la sífilis congénita y de los casos de recién nacidos a los que se les ha hecho cribado de sífilis en un hospital de tercer nivel.
PALABRAS CLAVE
Sífilis congénita, RPR, diagnóstico serológico.
ABSTRACT
Congenital syphilis is an infection caused by the transplacental transmission of Treponema pallidum from mother to child. Although preventable, it remains an important global public health problem, associated with high perinatal morbidity and mortality. The treatment of choice is penicillin G, with the route of administration and duration adjusted according to the patient’s age, the presence of symptoms, and the level of risk. Close clinical and serological follow-up is essential to ensure treatment effectiveness. Prevention depends on maternal screening during pregnancy, timely treatment of infected mothers, and adequate prenatal care. Early detection and management are crucial to reduce severe complications and move toward the elimination of congenital syphilis.
The following section will review congenital syphilis and the cases of newborns who underwent syphilis screening at a tertiary care hospital.
KEY WORDS
Congenital syphilis, RPR, serological diagnosis.
INTRODUCCIÓN
La sífilis venérea es una enfermedad de transmisión sexual cuyo agente causal es la espiroqueta Treponema pallidum subespecie pallidum. A pesar de ser prevenible y tratable, su incidencia ha aumentado en diversos países durante las últimas décadas, lo que pone de manifiesto la importancia de realizar un diagnóstico precoz, así como promover buenas prácticas de educación sexual para evitar su propagación.
Uno de los aspectos más alarmantes de esta enfermedad es su transmisión vertical; la sífilis congénita es el resultado de la transmisión fetal del T. pallidum por vía transplacentaria (espiroquetas atraviesan la barrera placentaria a partir de la octava o novena semana de gestación (mayor riesgo a partir de la semana 16)) o por contacto con lesiones activas en el momento del parto. Ocurre tras la primoinfección materna, bien durante la fase clínica de la enfermedad, o en el período latente. La tasa de transmisión variará según dicho estadío: 50-70% si sífilis primaria, 90-100% si sífilis secundaria, 40% si sífilis latente temprana y 10% si sífilis latente tardía1. El riesgo de transmisión vertical aumenta conforme avanza la gestación, mientras que la gravedad de la afectación fetal será mayor cuánto más precoz sea su adquisición.
La sífilis congénita está asociada a una mayor mortalidad perinatal, mayor riesgo de prematuridad, bajo peso por edad gestacional, anomalías congénitas y secuelas neurosensoriales a largo plazo como la sordera o déficits del desarrollo neurológico.
La sífilis congénita se divide en dos etapas: una temprana (antes de los 2 años de vida) y otra tardía (después de los 2 años). Cada una de ellas presenta manifestaciones clínicas propias. La forma temprana puede presentarse de manera grave en el periodo neonatal, con síntomas como exantema vesículo-ampolloso, ictericia, hepatoesplenomegalia, anemia, fiebre y signos de sepsis. Sin embargo, también puede evolucionar de forma subclínica y mostrar sus manifestaciones más tarde. La aparición de signos al nacimiento depende tanto del momento en que ocurrió la infección como del tratamiento recibido. Hasta dos tercios de los recién nacidos pueden parecer asintomáticos, aunque si no reciben tratamiento, pueden desarrollar síntomas entre las 5 semanas y los 3 meses de vida. Entre las manifestaciones más habituales se encuentran el compromiso del estado general, hepatomegalia, fiebre, adenopatías, lesiones cutáneo-mucosas (como rinitis típica y exantema maculopapular), alteraciones hematológicas (anemia, trombocitopenia), así como afectación musculoesquelética y neurológica.
Los niños no tratados, independientemente de si han presentado o no clínica temprana, pueden presentar (hasta un 40%) a partir de los 2 años de vida, un cuadro clínico denominado sífilis congénita tardía. Algunas de estas manifestaciones no pueden prevenirse aunque el tratamiento haya sido adecuado. En esta fase se forman gomas afectando múltiples órganos. Las manifestaciones más características son las que componen la triada de Hutchinson (dientes de Hutchinson, queratitis intersticial e hipoacusia neurosensorial)1.
El cribado serológico de la embarazada se realiza en el primer y tercer trimestre de gestación, o en el momento del parto en aquellas mujeres que no hayan sido estudiadas previamente. Para ello se realiza una prueba treponémica, si se obtiene un resultado positivo, se realiza una segunda prueba no treponémica. El tratamiento de elección es penicilina G benzatina 2,4 millones UI intramuscular en dosis única en la sífilis 1ª, 2ª o latente precoz (< 1 año); o penicilina G benzatina 2,4 millos UI intramuscular una dosis semanal durante 3 semanas en la sífilis latente tardía (>1 año). Es eficaz en el tratamiento de la infección materna, en prevenir la transmisión al feto y en tratar la infección fetal establecida. Se considerará un tratamiento inadecuado cuando se haya usado un antibiótico diferente a la penicilina o se haya realizado de forma tardía (<30 días antes del parto)1.
El diagnóstico de la sífilis congénita en el neonato se basa en manifestaciones clínicas, serologías del niño, serologías de la madre y en si la madre ha sido adecuadamente tratada y en qué momento se trató (con el tratamiento adecuado el riesgo de sífilis congénita se reduce de un 70-100% a un 1-2% si la madre recibe el tratamiento al menos 1 mes antes del parto)1.
En el recién nacido se realizan serologías y se valora si se debe realizar estudio completo y tratar al niño. Se distinguen 4 escenarios2,3:
- Recién nacidos sintomáticos (con signos clínicos, pruebas serológicas compatibles, alteraciones en LCR o hallazgos radiológicos):
- Penicilina G sódica cristalina: 50.000 UI/kg/dosis IV cada 12 h durante los primeros 7 días de vida y cada 8 h después, por un total de 10 días.
- Alternativa: Penicilina G procaínica 50.000 UI/kg/día IM, una vez al día durante 10 días.
- Recién nacidos asintomáticos con riesgo alto o diagnóstico incierto (madres no tratadas, tratadas de forma inadecuada o con dudas en el seguimiento): igual que en los sintomáticos.
- Recién nacidos asintomáticos con riesgo bajo (madre correctamente tratada, títulos descendentes y sin evidencia de infección activa):
- Puede bastar una dosis única de Penicilina G benzatina 50.000 UI/kg IM.
- En algunos casos, si se garantiza un seguimiento adecuado, se puede optar solo por vigilancia clínica y serológica.
- Niños mayores (diagnosticados después del periodo neonatal):
- Se utiliza Penicilina G sódica cristalina IV durante 10–14 días, ajustando la dosis al peso y edad.
En estos casos hay que realizar seguimiento para comprobar la adecuada respuesta al tratamiento y asegurar que no desarrollan una sífilis congénita en caso de que no hayan sido tratados. Incluye:
- Control serológico (VDRL o RPR) cada 2–3 meses hasta negativización o descenso adecuado de títulos.
- Revisión clínica, neurológica y oftalmológica.
- Repetición de punción lumbar si los títulos no descienden o si persisten síntomas.
OBJETIVO
El objetivo de este trabajo es revisar los casos de recién nacidos a los que se les ha realizado cribado de Lúes en un hospital de tercer nivel durante los años 2023 y 2024, así como conocer el estado serológico de las madres durante la gestación, y ver la actuación terapéutica llevada a cabo en base a dichos resultados.
METODOLOGÍA
En nuestro hospital para el cribado serológico de sífilis en la embarazada se hace una primera prueba treponémica mediante inmunoensayo de electroquimioluminiscencia, a través de cobas e801 (Roche); si esta prueba resulta positiva se realiza una prueba no treponémica mediante ensayo de aglutinación RPR-carbon (Cromatest). Estas determinaciones se realizan en el primer y tercer trimestre de la gestación, o en el momento de dar a luz si se desconoce el estado serológico de la gestante.
En el caso del recién nacido con madre cuyo cribado serológico es positivo se prioriza, debido a la baja cantidad de muestra que se suele obtener, la prueba no treponémica (RPR). Si hay suficiente muestra también se realiza la determinación de IgM y la prueba treponémica.
RESULTADOS
Durante el período de estudio se realizaron pruebas serológicas para sífilis en un total de 12 neonatos atendidos en nuestro centro.
En el caso 3 (2023) y el caso 1 (2024), los neonatos presentaron RPR positivo al nacimiento, en el contexto de madres con títulos elevados en el primer trimestre y un descenso significativo en el tercero (criterio definido como disminución de al menos cuatro veces (2 diluciones) el valor de RPR). En ambos casos se instauró tratamiento neonatal y se realizó seguimiento serológico hasta la negativización de los títulos.
El caso 2 (2024) mostró una situación particular: aunque el neonato presentó un RPR bajo (1:1), la madre no alcanzó una disminución de 2 diluciones entre el primer y el tercer trimestre, motivo por el cual se decidió tratar al recién nacido.
En los casos 5, 6 y 7 (2023), tanto las determinaciones maternas como las neonatales de RPR fueron negativas, y las madres habían recibido tratamiento adecuado durante la gestación. En todos los casos, los neonatos recibieron tratamiento pese a que la probabilidad de infección congénita era muy baja. De acuerdo con los protocolos de nuestro centro, pese a que tanto el RPR de los niños como el de sus madres resultaron negativos, dado que estas últimas recibieron tratamiento durante la gestación, se establece la indicación de administrar al recién nacido una dosis única de penicilina G benzatina por vía intramuscular. Dentro de este mismo escenario puede incluirse también el caso 1 (2023).
Por otro lado, los casos 2, 4 y 9 (2023) y el caso 3 (2024) no recibieron tratamiento. Los neonatos presentaron RPR negativo y, a diferencia con los supuestos anteriores, las madres habían sido tratadas antes de la gestación y mostraban títulos no reactivos o bajos con descenso significativo (caso 4 de 2023) en el transcurso del embarazo. En ausencia de clínica sugestiva, se consideró que el riesgo de sífilis congénita era bajo, por lo que se optó por no administrar tratamiento. Se puede incluir en este grupo el caso 8, aunque no había registro de si trató o no al neonato.
En las tablas 1 y 2 situadas en el anexo de este artículo se recogen los casos anteriormente descritos.
DISCUSIÓN-CONCLUSIONES
La experiencia de cribado neonatal de sífilis en nuestro centro durante los años 2023 y 2024 pone de manifiesto la importancia de integrar la información serológica materna y neonatal en la toma de decisiones terapéuticas. En los casos en que las madres recibieron tratamiento durante la gestación, aun con serologías neonatales negativas, se administró profilaxis con penicilina G benzatina de acuerdo con el protocolo institucional, lo que refleja una estrategia de prevención reforzada frente a posibles fallos terapéuticos o infecciones subclínicas.
En contraste, los neonatos hijos de madres tratadas antes de la gestación y con serologías no reactivas o en descenso claro no recibieron tratamiento, en concordancia con un riesgo bajo de sífilis congénita y con las recomendaciones de guías internacionales.
Los resultados confirman que la detección precoz mediante cribado sistemático, junto con el análisis dinámico de los títulos maternos y neonatales, permiten optimizar la indicación terapéutica, evitando tanto tratamientos innecesarios como la omisión de casos con riesgo real de infección.
Este trabajo subraya la necesidad de mantener un seguimiento clínico y serológico estrecho en todos los neonatos expuestos, así como de reforzar la correcta documentación de la actuación terapéutica. Todo ello contribuye a reducir complicaciones, asegurar un abordaje homogéneo y avanzar hacia el objetivo de eliminar la sífilis congénita como problema de salud pública.
BIBLIOGRAFÍA
- Guía de sífilis congénita del Hospital Vall d´Hebron.
- Walker GJA. Antibiotic treatment for newborns with congenital syphilis. Bull World Health Organ. 2018 Jan 1;96(1):59–61. doi:10.2471/BLT.17.204123. PMID: 29330372; PMCID: PMC6378924. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6378924/
- Centers for Disease Control and Prevention. Congenital syphilis – STI treatment guidelines, 2021. Atlanta: CDC; 2021. Disponible en: https://www.cdc.gov/std/treatment-guidelines/congenital-syphilis.htm
Tabla 1: Año 2023
| Caso | RPR neonato al nacimiento | RPR madre 1ªtrimestre | RPR Madre 3ª trimestre | Tratamiento madre | Tratamiento neonato |
| 1 | 0 | 1 | 1 | Durante el embarazo | SI |
| 2 | 0 | 1 | 1 | Antes de gestación | NO |
| 3 | 4 | 64 | 16 | Durante el embarazo | SI |
| 4 | 0 | 2 | 0 | Antes de gestación | NO |
| 5 | 0 | 0 | 0 | Durante el embarazo | SI |
| 6 | 0 | 0 | 0 | Durante el embarazo | SI |
| 7 | 0 | 0 | 0 | Durante el embarazo | SI |
| 8 | 0 | 0 | 0 | Antes de gestación | No consta |
| 9 | 0 | 0 | 0 | Antes de gestación | NO |
Tabla 2: Año 2024
| Caso | RPR neonato al nacimiento | RPR madre 1ªtrimestre | RPR Madre 3ª trimestre | Tratamiento madre | Tratamiento neonato |
| 1 | 2 | 128 | 8 | Durante el embarazo | SI |
| 2 | 1 | 8 | 4 | Durante el embarazo | SI |
| 3 | 0 | X | 0 | Antes de gestación | NO |
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