Violencia en el entorno sanitario. Artículo monográfico

25 agosto 2024

 

AUTORES

  1. Ana María Benito Ormeño. Diplomada Universitaria de Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  2. Laura Marzal Latorre. Graduada Universitaria de Enfermería. Hospital General de Defensa. Zaragoza.
  3. Marta López de la Manzanara Calvo. Graduada Universitaria de Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  4. Alexandra Stephany Yaguarshungo Simbaña. Graduada Universitaria de Enfermería. Hospital de la Paz. Madrid.
  5. Natalia Chueca Rodilla. Graduada Universitaria de Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

 

RESUMEN

La violencia en el entorno sanitario es un problema de gran índole a nivel mundial y que lamentablemente, se da de forma habitual en todos los sectores y puestos profesionales. Los trabajadores sanitarios están expuestos a altas cargas laborales, puestos de trabajos muy técnicos, y desempeñan su labor con personas. Muchos pacientes ejercen violencia hacia sanitarios por diversos motivos, pero en las últimas décadas, se han notificado altos porcentajes de agresiones físicas y verbales. Entornos como urgencias, unidades de salud mental y psiquiatría son los lugares más frecuentes donde ocurre este fenómeno. Las consecuencias para la víctima son devastadoras, provocando problemas de salud, bajas y absentismo laboral. Ninguna agresión está justificada, por tanto, las víctimas deben denunciar los acontecimientos para que los responsables tomen medidas, se acompañe en todo momento a la víctima y se elaboren guías y protocolos de actuación para su correcto manejo.

PALABRAS CLAVE

Personal sanitario, salud mental, agresión, salud mental.

ABSTRACT

Violence in the healthcare environment is a major problem worldwide and, unfortunately, occurs regularly in all sectors and professional positions. Health professionals are exposed to high workloads, highly technical jobs, and they perform their work with people. Many patients use violence towards healthcare workers for various reasons, but in recent decades, high percentages of physical and verbal attacks have been reported. Environments such as emergencies, mental health units and psychiatry are the most frequent places where this phenomenon occurs. The consequences for the victim are devastating, causing health problems, sick leave and absenteeism from work. No aggression is justified; therefore, victims must report the events so that those responsible take action, the victim is accompanied at all times and guidelines and action protocols are developed for correct handling.

KEY WORDS

Health personnel, mental health, aggression, mental health.

DESARROLLO DEL TEMA

La violencia se ha convertido en un problema de índole universal, que afecta a todas las estructuras sociales y conlleva altos costes tanto directos como indirectos para la economía de los países. En los últimos años, ha aumentado en todas sus esferas, y también lo ha hecho en el ámbito laboral1.

La Organización Internacional del Trabajo define la violencia laboral como: “toda acción, incidente o comportamiento que se aparta de lo razonable mediante el cual una persona es agredida, amenazada, humillada o lesionada por otra en el ejercicio de su actividad profesional o como consecuencia directa de la misma”1.

La violencia se puede ejercer desde diversas formas, como agresiones físicas y verbales hasta amenazas y acoso y ésta conlleva graves consecuencias en el sujeto que la padece y en su entorno, pudiendo llegar a ocasionar lesiones físicas, inhabilitación temporal, trauma psicológico, estrés, ansiedad, síndrome de burnout, aislamiento, falta de motivación, disminución de la autoestima e, incluso, la muerte1.

Por consiguiente, existen puestos laborales y sectores donde los trabajadores presentan un mayor riesgo de ser objeto de violencia. Especialmente, el sector sanitario se ha convertido en los últimos años en una problemática vital, ya que se han notificado alrededor de un 25% de incidentes de violencia hacia profesionales1.

Por este motivo, se hace imprescindible describir peculiaridades y consecuencias derivadas de la violencia dadas en el sector sanitario, para obtener herramientas para su manejo y hacer un afrontamiento adecuado a este problema.

Numerosos estudios revelan que algunas de las consecuencias de la víctima más prevalentes a nivel mental destacan el trastorno de estrés postraumático, uso de antidepresivos y ansiolíticos, depresión, estrés laboral, empeoramiento de la salud mental, angustia relacionada con el trabajo, afectividad negativa, irritabilidad y síntomas somáticos, ira, decepción, humillación, ansiedad, miedo, angustia, sensación de impotencia, aislamiento y sentimiento de culpa, entre otros2.

Entre las consecuencias organizacionales se encuentran una disminución de la eficacia laboral y la participación en el proceso de trabajo y toma de decisiones, deterioro de la relación con los pacientes, rotación laboral y, aumento del abandono de la profesión2.

Respecto a los diferentes entornos sanitarios, también se observa que los servicios no presentan igualdad de propensión a las agresiones. Los servicios con mayor riesgo de presentar episodios de violencia por parte de los pacientes son los servicios de urgencias, psiquiatría, clínicas de drogadicción y alcoholismo y servicios de emergencias por el perfil del paciente3.

Tampoco existe equidad en violencia ejercida hacia los diferentes trabajadores, de forma que, se han notificado empujones, zarandeos y escupitajos con mayor frecuencia en celadores y personal T.C.A.E. Sin embargo, el personal de enfermería y medicina está más expuesto a violencia física4.

De entre las características del agresor, en estudio realizado por Serrano Vicente et al., revela que los pacientes son los principales agresores, en su mayoría hombres. La ejercen normalmente hacia facultativos y profesionales de enfermería, en su mayoría mujeres, con una edad media de 40 años y alrededor de 10 años de antigüedad, siendo las agresiones más frecuentes durante el turno de mañana o de noche. Es más, en la mayoría de los casos, dichos incidentes son causados por los tiempos de espera y las demoras y muy pocas veces son denunciados o registrados ya que los profesionales creen que no es útil notificarlos1.

Como ocurre en la realidad, es muy difícil disponer de información real sobre las agresiones que se producen, ya que sólo una pequeña proporción de estos eventos sale a la luz pública, habiendo un gran volumen de incidentes violentos sumergidos que no constan en ningún registro1. Según estudios, hasta un 70% de los incidentes violentos no son denunciados3.

Así pues, los datos pueden ser una subestimación de la verdadera magnitud del problema y se deberían considerar otras variables para poder estimar las agresiones reales3.

Finalmente, en España la mayoría de las CCAA han implantado protocolos o guías de actuación para hacer frente a las agresiones en el ámbito del Sistema Nacional de Salud. A modo de ejemplo, en Andalucía se ha incorporado la figura del profesional guía para asesorar a las víctimas de agresiones3. Por tanto, será fundamental elaborar protocolos de actuación para que el profesional pueda denunciar el hecho, guiado por profesionales formados en violencia laboral, animando a la víctima a que denuncie.

 

CONCLUSIONES

Como conclusión se obtiene que, la mayoría de los profesionales sanitarios a lo largo de su carrera profesional han sufrido algún tipo de violencia, ya sea física o verbal, entre las más prevalentes. La violencia no solo pone en peligro la vida de los trabajadores, porque también afecta a las instituciones y al sistema sanitario. Finalmente, estudios revelan que apenas hay notificaciones ni denuncias de agresiones de los profesionales, por tanto este artículo pone en énfasis la necesidad de comunicar el suceso para que los responsables tomen medidas. A su vez, también se hace necesario impartir formación sobre estos hechos, crear políticas sociales, realizar campañas de divulgación y desarrollar un protocolo nacional de actuación en situaciones de violencia en el entorno sanitario para trabajar de forma conjunta y mitigar este problema tan complejo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Serrano Vicente MI, Fernández Rodrigo MT, Satústegui Dordá PJ, Urcola Pardo F. Agresiones a profesionales del sector sanitario en España, revisión sistemática. Rev Esp Salud Pública. 2019; 93: 2 de octubre. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/biblioPublic/publicaciones/recursos_propios/resp/revista_cdrom/VOL93/REVISIONES/RS93C_201910097.pdf
  2. Palma Andrea, Ansoleaga Elisa, Ahumada Magdalena. Violencia laboral entre trabajadores de la salud. Rev.méd. Chile [Internet]. Febrero de 2018 [consultado el 20 de junio de 2024]; 146(2): pp. 213-222. Disponible en: http://dx.doi.org/10.4067/s0034-98872018000200213.
  3. Marías Pérez S. ¿La educación y la formación para prevenir agresiones dirigidas al personal sanitario no las reduce? Emergencias. 2022;34: pp.486- Disponible en: https://revistaemergencias.org/wp-content/uploads/2023/08/Emergencias-2022_34_6_486-486-486.pdf
  4. Cánovas Pallarés JM, Pina López D, Ruiz-Hernández JA, Galián-Muñoz I, Pardo Ríos M, Llor-Esteban B, Puente-López E. Violencia de usuarios hacia profesionales sanitarios y no sanitarios en Servicios de Urgencias Hospitalarias. Estudio transversal descriptivo-comparativo [Violence of users towards health and non-health professionals in Hospital Emergency Services: descriptive-comparative cross-sectional study.]. Rev Esp Salud Pública. 2021 Jul 12;95. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8064281

 

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