Valoración geriátrica integral

30 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Iria Belmonte Azábal, Enfermera de Administración Sanitaria en el Departamento de Sanidad. Aragón, España.
  2. Lorena Zaborras Buil, Enfermera del Servicio de Cirugía General, HUMS. Zaragoza, España.
  3. María José Martí Cifuentes, Enfermera del Servicio de Neurofisiología, HUMS. Zaragoza, España.
  4. Ignacio Marqués Moneo, Enfermera en el Servicio de Urgencias, HUMS. Zaragoza, España.
  5. Yolanda García López, Enfermera en el Servicio de Urgencias, HUMS. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La sociedad actual está afrontando una situación sociodemográfica sin precedentes, ya que la proporción de personas mayores que componen las sociedades desarrolladas cada vez es más amplia, esto supone que tanto los sistemas sociales como sanitarios deben adaptarse rápidamente a estas nuevas necesidades sociales, que suponen retos asistenciales de gran magnitud.

Los métodos clásicos de valoración y seguimiento del adulto han demostrado no ser suficientes para abordar al paciente geriátrico, un paciente con una mayor vulnerabilidad ante situaciones de estrés o enfermedad, debido a lo cual es un paciente que necesita una valoración continua más exhaustiva para detectar pequeños cambios que distorsionen un equilibrio más frágil, en conclusión, precisan una prevención mayor que la del adulto convencional1.

Por lo que es fundamental que los servicios en los que se ve a este tipo de paciente se esfuercen en formar e implementar el uso rutinario de la valoración geriátrica integral por parte de los profesionales, sobre todo en las residencias de mayores.

PALABRAS CLAVE

Servicios de salud para ancianos, salud del anciano, enfermería en salud comunitaria, medicina familiar y comunitaria.

ABSTRACT

Today’s society is facing an unprecedented sociodemographic situation, as the proportion of older people in developed societies is growing. This means that both social and healthcare systems must adapt quickly to these new social needs, which pose major care challenges.

Traditional methods of assessment and monitoring of adults have proven insufficient for geriatric patients, who are more vulnerable to stress or illness. As a result, these patients require more comprehensive ongoing assessment to detect small changes that could upset their fragile balance. In short, they require greater preventive care than conventional adults.

It is therefore essential that services dealing with this type of patient make every effort to train professionals in the routine use of comprehensive geriatric assessment and implement it, especially in nursing homes.

KEY WORDS

Health services for the aged, health of the elderly, community health nursing, family practice.

INTRODUCCIÓN

La sociedad actual está afrontando una situación sociodemográfica sin precedentes, ya que la proporción de personas mayores que componen las sociedades desarrolladas cada vez es más amplia, esto supone que tanto los sistemas sociales como sanitarios deben adaptarse rápidamente a estas nuevas necesidades sociales, que suponen retos asistenciales de gran magnitud. Principalmente tenemos que dar respuesta como sociedad y como sistemas socio sanitarios a situaciones de dependencia que con la crisis de cuidados están saliendo de la institución familiar, ya que la mujer, como principal cuidadora décadas atrás ya no está en casa a tiempo completo. En resumen, cada vez tenemos más pacientes geriátricos en unidades familiares más complejas y más reducidas, lo que se traduce en más presión asistencial en sistemas sanitarios y sociosanitarios. Por lo que, en los últimos años, cómo atender a este tipo de pacientes ha tomado más relevancia, y se han desarrollado mejores herramientas para llevarlo a cabo. El estándar de oro es la valoración geriátrica integral, un plan individualizado, preventivo, terapéutico y rehabilitador con el objetivo principal de aumentar la autonomía, disminuir la potencial discapacidad y aumentar la calidad de vida1. La valoración geriátrica integral es una herramienta de valoración, diagnóstico, planificación, evaluación y seguimiento útil tanto en entorno hospitalario, como socio sanitario, como en el entorno del hogar1.

Los métodos clásicos de valoración y seguimiento del adulto han demostrado no ser suficientes para abordar al paciente geriátrico, un paciente con una mayor vulnerabilidad ante situaciones de estrés o enfermedad, debido a lo cual es un paciente que necesita una valoración continua más exhaustiva para detectar pequeños cambios que distorsionen un equilibrio más frágil, en conclusión, precisan una prevención mayor que la del adulto convencional1.

El equilibrio del paciente geriátrico se sostiene en 4 pilares interrelacionados, que son el clínico, funcional, mental y social, las 4 áreas de la valoración geriátrica integral.

Además, el uso de la valoración geriátrica integral no solo aumenta la calidad de vida y la autonomía de los pacientes, sino que también disminuye hospitalizaciones por un mayor control del paciente, así como retrasa las institucionalizaciones de los que permanecen en su hogar habitual, y disminuye la mortalidad2.

Por último, el uso de la valoración geriátrica integral es un instrumento sensible a los cambios gracias a que su uso lo componen escalas de valoración validadas para su uso con pacientes geriátricos2, como son el índice de Barthel, el índice de Katz, la escala de Lawton y Brody, Mini Nutricional Assessment (MNA), la escala de ansiedad y depresión de Goldberg, Mini Mental test (MMSE) entre muchas otras capaces de medir la evolución del paciente para reformular los planes de cuidados según necesidad, colaborando así en la calidad de vida del paciente.

Por lo que es fundamental que los servicios en los que se ve a este tipo de paciente se esfuercen en formar e implementar el uso rutinario de la valoración geriátrica integral por parte de los profesionales, sobre todo en las residencias de mayores.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

ANAMNESIS:

La paciente, de 82 años, es viuda hace 11 años, tiene 2 hijas y 2 nietas. Vive sola con ayuda de una cuidadora unas horas al día, y de una de sus hijas. La paciente mantiene un buen nivel de autonomía e independencia con sus apoyos.

La paciente es una enferma crónica compleja, tiene Parkinson, el cual no le permite caminar, aunque ya lo hacía con cierto temor, porque tuvo una fractura de cadera en 2003. Ahora va en silla de ruedas motorizada con mando. Además, es hipertensa, y padece Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño, por esto último lleva un Bipap para dormir y la ven en Neumología 1 vez al año. El primer año le costó adaptarse a dormir con el Bipap, pero ya lleva 4 y actualmente está totalmente adaptada.

Habitualmente la vemos en el centro de salud por ITUs de repetición y dorsalgia.

Tratamiento actual:

  • Omeprazol 40 1-0-0
  • Levodopa/carbidopa 100/25 mg 8h/ 13 h/ 19h/24h.
  • Enalapril 10 1-0-0
  • Tardyferon 80 en ayunas al levantarse.
  • Paracetamol 1gr 1 sobre en comida.
  • Calcifediol 0,266 mg cápsulas 1 cada 30 días.
  • Alprazolam 0,25 mg 1-1-1
  • Analgesia de Rescate: metamizol 575 1-1-1/ Diclofenaco 50 mg 1-0-1
  • Lactulosa 10 ml 1-0-0.

 

Constantes:

  • Peso 71 kg.
  • Saturación 96% sin o2.
  • Frecuencia Cardíaca: 63 ppm.
  • Temperatura: 35,6ºC.
  • Tensión Arterial: 136/65 mmHg.

 

Plan vacunal:

  • Vacunada con 4 dosis de Covid.
  • Vacunación anual de gripe.

 

Área clínica:

La paciente es una paciente crónica compleja, con los siguientes diagnósticos activos:

  • Enfermedad de Parkinson.
  • Síndrome de Apnea obstructiva del Sueño.
  • Dorsalgia.
  • Hipertensión.
  • Ansiedad.

 

VALORACIÓN GERIÁTRICA INTEGRAL

La enfermedad de Parkinson es su enfermedad principal, pues hoy en día es la que más la limita funcionalmente. Es la que causó hace 24 meses que dejara de caminar, se sentía muy insegura y tenía miedo de volver a tener una intervención de cadera, la que tuvo hace 3 años fue difícil para ella.

Desde que va en la silla motorizada hace una vida cama-silla con ayuda de una cuidadora que la asiste un rato a primera hora de la mañana cuando se levanta, y un rato a última hora del día cuando se acuesta. La paciente hace pie para las transferencias, pero ha perdido masa muscular y fuerza por lo que sin apoyo se siente vulnerable ante caídas. Si no tiene apoyo o supervisión no se levanta sola de la silla. A pesar de esto una vez en la silla es muy autónoma y le gusta hacer todo lo que ella puede sola, en el baño una vez sentada, tiene todo adaptado para silla de ruedas, cuando tomó la decisión de pasar a silla invirtió en adaptar su hogar a silla de ruedas. Se lava los dientes, la cara, se maquilla, etc. Para ir al servicio lleva compresa durante el día y pide ayuda para ir al wc o se transfiere ella con los pasamanos que tiene en el baño, cada vez con más dificultad, ya que en las manos tampoco tiene mucha fuerza. Por la noche usa braga pañal y compresa, de este modo con unas toallitas de higiene íntima ella misma se puede asear si lo precisa en cama. Ya hemos hablado de que con las ITUs de repetición que padece habría que explorar un poco este tema a ver qué medidas preventivas se pueden tomar para reducir esta incidencia, así como la candidiasis frecuente en zona genital. Una de las cosas más importantes para ella es que su cuidadora le deje siempre toallas limpias en todos los toalleros, ya que depende de eso para mantener sus hábitos de higiene autónomos.

Una vez se ha levantado, se prepara la ropa del día siguiente, es muy coqueta, precisa apoyo para vestirse, y pide siempre tener las compresas y los pañales disimulados, no le gusta que estén a la vista de cualquiera que pueda ir a su casa, le hace sentirse muy muy mayor.

Para las comidas ella se desenvuelve con cosas frías para antes de acostarse o para desayunar, a pesar de que la cuidadora siempre la supervisa, que desayune lo que le apetezca y cene algo antes de acostarse, pero La paciente ya no puede ni comprar ni cocinar, es su hija la que 2 veces por semana le hace compra y se la lleva a casa. Para las comidas La paciente llegó a un acuerdo con el bar de debajo de su casa y por una cuantía ajustada al mes le hacen un menú hipocalórico diario, con esta comida La paciente se asegura una comida caliente y ajustada a sus necesidades 1 vez al día, ya que desayuna café con magdalenas y cena poca cosa, alguna lata, un yogur o un caldo. La paciente mantiene un peso adecuado para su edad, estado físico y estilo de vida, pero ya hemos hablado con ella que hay que reevaluar un poco sus necesidades nutricionales, y que eso lo haremos con un cuestionario llamado MNA. En el cribaje del MNA la paciente ha obtenido 9 puntos, y en la evaluación 9,5, en la evaluación global 18,5 lo que equivale a un Riesgo de malnutrición actualmente. Comento con La paciente que el plan es tener una consulta para analizar su plan de alimentación, y ver en que se puede mejorar para disminuir el riesgo que ya detectamos, pero que como cuidadora principal necesito que venga a dicha consulta con su hija, ya que es partícipe del plan de cuidados y necesitamos contar con ella en las intervenciones futuras, así como con su cuidadora profesional si es posible, pero que eso lo dejo para que lo valoren en familia.

Con respecto al patrón eliminatorio, La paciente antes de estar en silla no sufría de estreñimiento, ha sido a consecuencia de la inmovilidad y el aumento de la polifarmacia que empezó a tener episodios de retención, por lo que se incluyó la lactulosa 1 vez cada 24 horas en su plan farmacológico, con este tratamiento mantiene un patrón eliminatorio adecuado, 1 vez cada 24-48 h.

La paciente mantiene un lenguaje verbal adecuado, le gusta mucho leer, y aunque un poco torpe aún puede escribir. Tiene móvil propio para comunicarse con otras personas y juega a sopas de letras en un Tablet.

Sale sola de casa en silla y va a dar algún paseo o a tomar el sol al parque a media mañana, pero nunca se aleja mucho de su casa, le provoca inseguridad. Si va acompañada de la cuidadora o de su hija sí que va a sitios más alejados de casa.

Su compañía habitual es su hija Claudia, su cuidadora o su hermano que suele visitarla los domingos y salen a dar un paseo, con la familia de su marido no mantiene relación porque son de fuera.

Sus pasatiempos son leer, ver la tv, pasear, tomar el sol, y las sopas de letras, también le gustaba hacer labores, pero con el estado de sus manos actualmente ya no puede.

De vez en cuando acude al Hogar de Mayores de su barrio y juega a las cartas, o participa en alguna actividad, pero no le cae cerca de casa, así que no lo frecuenta tanto como le gustaría porque es una distancia para recorrer sola que a diario no le gusta hacer sola.

La paciente es una persona alegre y colaboradora, pero pasa muchas horas sola, por lo que a veces se pone nerviosa y triste. Este aspecto lo hemos valorado con la escala de depresión geriátrica de Yesavage, en la que la paciente ha obtenido una valoración global de 15 puntos que coincide con Depresión.

Área funcional:

Para valorar el estado funcional de la paciente hemos usado el índice de Katz para evaluar las actividades básicas de la vida diaria, y para las actividades instrumentales de la vida diaria hemos utilizado el índice de Lawton y Brody.

  • Índice de Katz: 4 puntos = Incapacidad severa.
  • Índice de Lawton y Brody: 4 puntos = dependencia moderada.

 

Dados los antecedentes de caída de la paciente y que en los últimos 3 años ha perdido autonomía, es conveniente valorar el riesgo de caída con la escala Downton.

  • Escala de valoración del riesgo de caída Downton: 4 puntos = riesgo alto de caída.

 

Área mental:

  • Parte cognitiva: Test de Pfeiffer: 2 errores, sin deterioro cognitivo.
  • Parte afectiva: Escala Yesavage: 3 puntos: sin alteraciones anímicas.

 

Área social:

  • Planificación anticipada3: se explora el concepto de muerte, cómo, acompañamiento, últimos deseos, situaciones familiares no resueltas, cuidados paliativos, el concepto de adecuación del esfuerzo terapéutico, lugar en el que se desea fallecer, donación de órganos, y todo lo que el paciente o la familia demanden.
  • Voluntades anticipadas: se expone el documento, se explica en qué consiste, cómo es el proceso de realizarlo, circunstancias que se deben cumplir, la figura del representante, cómo se ve en historia clínica, y las repercusiones del documento a nivel asistencial.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Domínguez-Ardila A, García-Manrique JG. Valoración geriátrica integral. Aten Fam. 2014;21(1):20-23 [Internet] [Consultado el 25 de agosto de 2025] Disponible en: af141f.pdf
  2. Wanden-Berghe C. Valoración geriátrica integral. Hosp Domic. 2021;5(2):115-24 [Internet] [Consultado el 25 de agosto de 2025] Disponible en: 2530-5115-had-5-02-115.pdf
  3. Sociedad Español de Medicina General y Familia. I Jornada de Bioética de la Sociedad Española de Médicos Generales y de familia. [Internet] [Consultado el 26 de Agosto de 2025] Disponible en: Presentación de PowerPoint

 

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